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Eventos Especiales

(Nueva York, 26 de junio de 2012)

Intervención de S.E. Embajador Miguel Camilo Ruiz, Representante Permanente Alterno, en el Debate Temático sobre Delincuencia y Tráfico Ilícito de drogas como amenaza al desarrollo

 

Señor Presidente,

Quiero, en primer lugar agradecer al Presidente de la Asamblea General por la celebración de este importante debate el día de hoy, cuando celebramos el Día Internacional de la lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas. Igualmente, quiero resaltar el hecho de que se haya aprovechado este evento para lanzar el Informe Mundial sobre Drogas 2012.

Colombia comparte la preocupación por los efectos negativos que el problema mundial de las drogas tiene sobre el desarrollo. Mi país adelanta una estrategia integral fundamentada en la reducción, tanto de la oferta como de la demanda, así como en el combate frontal a las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas ilícitas y a todos los delitos relacionados.

Las instituciones colombianas han trabajado de manera contundente, para combatir de manera armónica esta amenaza global y han logrado una serie de resultados positivos para la salud pública, el bienestar y la seguridad de toda la sociedad. La producción y el tráfico de drogas están perdiendo terreno en Colombia.

Esta estrategia exige el compromiso de las autoridades y requiere la inversión de grandes recursos financieros y humanos, recursos que podrían haber sido invertidos en programas de desarrollo en Colombia.

Es innegable que el fenómeno de la corrupción asociado a la delincuencia organizada tiene efectos nefastos sobre los recursos públicos y las estrategias nacionales de desarrollo. También reconocemos que la delincuencia puede poner en peligro la gobernabilidad y el fortalecimiento institucional y generar inestabilidad, principalmente en Estados en situaciones frágiles y de seguridad ya de por si precarias. Al mismo tiempo, estos factores generan desconfianza en los inversionistas internacionales.

Este panorama exige un enfoque amplio e integrado que incorpore, como elemento esencial de las estrategias para prevenir el delito, la generación de oportunidades de desarrollo económico sostenible para quienes abandonan la delincuencia y, para lograrlo, se requiere que la cooperación internacional trascienda el enfoque de seguridad. En Colombia, por ejemplo, el desarrollo alternativo es un elemento esencial de la política contra las drogas, que permite consolidar, en el largo plazo, la sostenibilidad de las zonas rescatadas de la influencia de los cultivos ilícitos.

Señor Presidente:

Hemos mencionado en oportunidades anteriores que la efectividad de los esfuerzos para enfrentar la delincuencia transnacional por un Estado es limitada si no se cuenta con el compromiso y la cooperación de todos los Estados. Entendemos la cooperación internacional en el marco de los principios de responsabilidad compartida, integralidad y equilibrio lo que debe reflejarse en acciones que impidan a las redes criminales disponer de espacios para sus operaciones de tráfico ilícito de estupefacientes y armas, y que eviten así mismo el desvío de precursores químicos, el lavado de activos y la consolidación de los mercados de consumo. También entendemos que ésta cooperación incluye la coordinación de planes y acciones entre países, la cooperación financiera y técnica, el intercambio oportuno de información operativa y judicial y las acciones eficaces contra el lavado de activos, entre otros elementos.

Ahora bien, para lograr mayores éxitos en las acciones desplegadas por la comunidad internacional para combatir el problema mundial de las drogas, es necesario enfrentar todas las actividades criminales que generan violencia y corrupción. Si bien la relación entre las diferentes manifestaciones de la delincuencia organizada, incluyendo el tráfico ilícito de armas, el tráfico de drogas ilícitas y sus precursores, el lavado de activos y la corrupción, no es un fenómeno nuevo, sorprende que todavía hoy la comunidad internacional no enfrente todas estas actividades criminales con la misma determinación.

Por nuestra parte, reiteramos nuestro compromiso de afianzar acciones de cooperación bilateral, regional y multilateral que aumenten la eficacia de nuestros esfuerzos para enfrentar la naturaleza dinámica y cambiante de este desafío global y reduzcan su impacto sobre el desarrollo socioeconómico de nuestras sociedades.

Muchas gracias, señor Presidente.

Gracias.

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