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Plenario

(Nueva York, 1 de Noviembre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema 50: "Las Causas de los Conflictos y la Promoción de la Paz Duradera y el Desarrollo Sostenible en Africa".

 

Señor Presidente:

Mi delegación desea participar en el examen de este tema, con objeto de resaltar la labor y recomendaciones que presenta a la Asamblea el Grupo Especial de Trabajo sobre las causas de los conflictos en Africa y la promoción de la paz duradera y el desarrollo sostenible en ese continente.

Deseamos expresar nuestro reconocimiento a los vicepresidentes del Grupo Especial, los distinguidos embajadores de España y Singapur, por la excelente conducción de las deliberaciones, el diálogo abierto que propiciaron y su habilidad para guiar nuestro trabajo.

Señor presidente:

El logro de una paz duradera en Africa es el hondo anhelo de todos los miembros de la comunidad internacional y, muy particularmente, de los propios pueblos de Africa que hoy día padecen las repercusiones de los conflictos en su vida diaria. Debemos considerar la labor del Grupo Especial como una contribución a ese anhelo de paz en Africa, por cuanto nos ha permitido enfocar las causas de esos conflictos, debatir medidas de alivio para la población y examinar la forma en que todos debemos actuar para producir buenos resultados.

Quisiera por tanto aprovechar mi intervención para destacar algunas iniciativas contenidas en el Informe del Grupo Especial y vincularlas con recientes desarrollos a favor de la paz y el desarrollo del Africa.

En primer término, las iniciativas pan-africanas. Registramos con gran satisfacción dos iniciativas recientes de carácter pan-africano que muestran el empeño de los países africanos en superar las condiciones adversas del presente y recuperar la paz en el continente.

La decisión de constituir la Comunidad Económica Africana, adoptada por los Jefes de Estado y de gobierno de la OUA en el mes de julio, como plataforma para construir un futuro mejor y base de unión de sus diversos pueblos.

El Plan de Acción sobre la seguridad, la estabilidad, el desarrollo y la cooperación en Africa, elaborado en la Conferencia Ministerial de Abuja en mayo de este año, y que merece el apoyo más amplio de la comunidad internacional.

Segundo, medidas dentro del sistema de NN.UU. Los órganos de Naciones Unidas vienen cooperando de diversas maneras con los países de Africa. Así se desprende de las presentaciones hechas por varias agencias al Grupo Especial y lo refleja, igualmente, el documento de conclusiones acordado en el seno del Ecosoc el año pasado. Y nos complace que su segmento de alto nivel en el período sustantivo de sesiones del próximo año, esté dedicado precisamente al desarrollo de Africa.

Destacamos, además, la decisión del Secretario General de abril de este año de crear un grupo de tareas entre organismos, dirigido por la FAO, para responder a los dilemas de la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola en la región del Cuerno de Africa, donde estos factores ha incidido negativamente en las condiciones de paz y seguridad.

Nos parece muy acertada la importancia que da el Informe del Grupo Especial a medidas en favor de los países que están saliendo de situaciones de conflicto. En consecuencia, acogemos plenamente la recomendación de que la Asamblea General pida al ECOSOC constituir un grupo consultivo especial dedicado a examinar las necesidades económicas de estos países, con el fin de ofrecerles programas de apoyo para su eventual y exitosa recuperación. Las necesidades de estos países son muy especiales y sus instituciones todavía muy frágiles; una masa crítica de recursos en el momento oportuno, puede darles el impulso definitivo que les permita superar sus conflictos.

Celebramos, también, que bajo la presidencia de Malí, el Consejo de Seguridad haya celebrado el 4 de septiembre una reunión a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno de sus miembros, para plantearse de manera especial, la promoción de la paz en el continente africano. Aspiramos a demostrar nuestro firme compromiso con esta idea durante nuestra participación de dos años en el Consejo, a partir del 1o. de enero próximo.

Tercero, medidas sobre la deuda externa y el comercio internacional. El peso desproporcionado de la deuda externa sigue siendo, con justa razón, una de las mayores preocupaciones de los pueblos de Africa. Es natural que los países pobres muy endeudados reciban atención prioritaria de sus acreedores y de las instituciones financieras internacionales, con miras a la cancelación de su deuda.

Otro conjunto de medidas sería aplicable a los países que no reúnen los requisitos para beneficiarse de las actuales iniciativas para alivio de la deuda, y otras aún serían las medidas a favor de los países endeudados de renta media, cuyo interés es evitar los problemas de sostenibilidad de la deuda a largo plazo.

En materia de comercio y flujos internacionales, nos complace registrar los resultados de la importante Cumbre Africa - Unión Europea, celebrada este año en la capital de Egipto, así como la firma del Acuerdo de Cotonú en junio, que orientará las relaciones de cooperación comercial y de asociación económica entre los Estados de Africa, Caribe y Pacífico con la Unión Europea

En cuarto y último lugar, el trabajo futuro del Grupo Especial. Nos parece que la forma de trabajo adoptada por el Grupo ha dado buenos resultados, pero creemos que éstos son susceptibles de mejorar. Nos hubiera gustado disponer de más tiempo para ahondar en otros aspectos vinculados a las causas de los conflictos y la promoción del desarrollo sostenible en Africa. Por ejemplo, medidas de apoyo a los países que reciben gran número de refugiados o que deben responder a las necesidades apremiantes de las personas desplazadas internamente.

Quisiéramos recomendar por tanto que se extendiera el mandato al Grupo Especial de Trabajo, para que continuara su evaluación de la aplicación de las recomendaciones hechas por el Secretario General en su informe sobre Africa de 1998. Su labor debería reflejarse con provecho en los preparativos para el segmento de alto nivel del Ecosoc el próximo año y en la evaluación final de la Iniciativa NADAF de Naciones Unidas, en al año 2002.

Muchas gracias, señor Presidente.

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