Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Plenario

(Nueva York, 2 de Noviembre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema 31: "Cultura de Paz".

 

Señor Presidente:

La Decisión unánime de la 52a Asamblea General de las Naciones Unidas de proclamar el año 2000 como el " Año Internacional de la Paz" señaló un derrotero para lo que debía ser el comienzo de este nuevo siglo: un siglo en el que la cultura de la guerra y la solución violenta de los conflictos de paso a la cultura de la paz y la tolerancia. Sin embargo, para que esto se convierta en realidad, la humanidad deberá aprender a convivir sobre la base de los valores universales de la paz.

No menos importante es la Proclamación del Decenio Internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo adoptada también por la Asamblea General.

El ejercicio de la paz no puede fundarse solamente en acuerdos políticos, económicos y sociales entre los gobiernos o entre las partes en conflicto. Para que la paz sea firme y duradera debe basarse en la convicción intelectual y moral de la sociedad, en su comportamiento ético y solidario. Así concebida, la paz se podría definir en palabras muy sencillas: aprender a vivir juntos.

Nuestro gran reto entonces es pasar de los estereotipos de la guerra a los ideales de la paz. De la cultura de la violencia y la intolerancia a una de convivencia pacífica. Una cultura cimentada en nuevos valores y conductas, en donde prevalezcan los principios de libertad, justicia y democracia. Una cultura que nos permita acudir siempre al diálogo y la negociación para la solución de nuestras diferencias.

Señor Presidente:

Colombia se complace en conocer la gran cantidad de actividades y la amplia difusión que ha hecho el sistema de las Naciones Unidas del tema de la cultura de paz a través de los diferentes informes. En particular quiero señalar la labor de la UNESCO, que se inició desde la Primera Conferencia General, celebrada en 1946, cuando señaló que la educación constituye el instrumento básico para edificar la paz, por su capacidad para inculcar principios en la mente de los hombres y las mujeres.

En nuestro ámbito regional, con base en una iniciativa colombiana que contó con el valioso apoyo de la UNESCO, la Organización de Estados Americanos, OEA, realizó en octubre de 1999 un encuentro de expertos gubernamentales para diseñar un Programa sobre Educación para la Paz en el Hemisferio.

Las naciones Latinoamericanas, conscientes de sus diversidades, de los elementos culturales comunes, así como de problemas compartidos, reconocen que la educación es un pilar fundamental para promover la paz, prevenir los conflictos, reducir la violencia y permitir el desarrollo y el bienestar de nuestros pueblos y de sus gentes, sobre bases de justicia, democracia libertad, igualdad y solidaridad.

Señor Presidente:

Mi país, envuelto en un conflicto interno de 4 décadas, reclama el derecho a vivir en paz. Así lo demostramos 10 millones de colombianos cuando hace tres años, en ejercicio de nuestros derechos como ciudadanos le otorgamos al Presidente de la República un mandato claro y preciso: buscar la paz mediante una solución pacífica. El Gobierno de Colombia se ha comprometido con una clara política de paz, sustentada en la convicción de que una solución negociada es condición esencial para darle a la paz bases amplias y sólidas.

En el mismo empeño, como parte de la celebración del año Internacional de la Cultura de Paz, cerca de una tercera parte de la población: 12 millones 800 mil colombianos firmó el Manifiesto 2000, comprometiéndose cada uno de ellos a poner en práctica los principios de la cultura de la paz y la no violencia en su vida cotidiana. En la ceremonia especial realizada en la sede de esta Organización para celebrar el "Día Internacional de la Paz", la Primera Dama de la nación hizo entrega de este Manifiesto.

Por ser las mayores víctimas del conflicto armado, los niños y las niñas en Colombia están siendo el centro de la atención y a ellos se dedicarán todos los esfuerzos que se hagan para cumplir con el compromiso adquirido mediante la Proclamación de Decenio Internacional de una cultura de paz y no violencia para los niños del mundo. Nos hemos comprometido en la generación de acciones nacionales e internacionales para que los niños y niñas del mundo no participen directa e indirectamente en los conflictos internos de sus países.

Estamos convencidos que la violencia es evitable. Pero prevenirla demanda un gran compromiso. El tratamiento de sus causas profundas, sin duda alguna, presta un mejor servicio a la sociedad que intervenir en conflictos ya creados. Y para ello necesitamos una disposición permanente, diaria, con voluntad para encontrar soluciones compartidas e impedir que los factores objetivos de las controversias se conviertan en antagonismos fuera de control.

Señor Presidente:

El compromiso de Colombia con la paz es inequívoco. Estamos convencidos que la movilización de la comunidad internacional y en particular la de esta Organización cimentará la Cultura de la Paz. El Decenio que comienza continuará si todos nos comprometemos a inculcar en las generaciones futuras una educación para la paz.

Muchas gracias, señor Presidente.

ˆarriba

« regresar

Periodo 55