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Plenario

(Nueva York, 15 de Septiembre de 2000)

Intervención de S.E. el Señor Guillermo Fernández de Soto, Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Colombia con ocasión de la Vigésima Cuarta Reunión Ministerial del Grupo de los 77.

 

Señor Presidente:

Deseo, en primer término, expresar nuestro reconocimiento, a Usted y su equipo de colaboradores, por los esfuerzos que han venido desplegando al frente del Grupo de los 77 durante el presente año. Quiero, igualmente, felicitar a la República Islámica de Irán por su elección para ejercer la Presidencia del Grupo durante el año 2001.

Señor Presidente:

Sin duda, la Cumbre del Sur marcó un hito en la historia de nuestro Grupo. Es oportunidad para agradecer de nuevo al Gobierno y al pueblo de Cuba por la excelente organización y su invaluable contribución a los resultados de ese importante evento. El ambicioso Programa de Acción adoptado en esa ocasión constituye hoy nuestra principal carta de navegación.

En un contexto en el cual el proceso de globalización abre nuevas avenidas y oportunidades, pero al mismo tiempo condiciones cada vez más exigentes para nuestros países, Colombia desea reafirmar la prioridad que reviste la cabal implementación de dicho Programa.

Reiteramos, en particular, la importancia de una gestión conjunta de los países en desarrollo para promover un entorno financiero internacional de mayor estabilidad y predecibilidad, impulsar acciones que nos permitan una mejor participación en la nueva sociedad del conocimiento y la tecnología, y propiciar una mayor representatividad en los procesos de toma de decisiones.

Un especial énfasis atribuimos, igualmente, al tema del financiamiento del desarrollo. La reunión de alto nivel que, sobre este tópico, tendrá lugar en el año 2001 en el marco de las Naciones Unidas, constituye un desafío para el Grupo de los 77. Hemos sido nosotros, los países en desarrollo, quienes tomamos la iniciativa de promover la movilización política de los Estados Miembros de la Organización y de las instituciones multilaterales, a fin de abordar una reflexión a fondo sobre esa importante materia.

Nos corresponde ahora presentar las propuestas concretas que permitan impulsar la canalización de los recursos requeridos para apoyar nuestros esfuerzos en el área del desarrollo económico y social. Esto hace necesario emprender, lo más pronto posible, una preparación exhaustiva que se refleje en un continuo liderazgo de nuestro Grupo durante las deliberaciones de la reunión de alto nivel.

Colombia tiene un alto compromiso dentro de este propósito. Mi país tendrá el honor de servir como sede de la consulta regional de América Latina y el Caribe, la cual se llevará a cabo durante los días 9 y 10 de noviembre del año en curso. Al final de nuestras deliberaciones esperamos adoptar una declaración que constituya el aporte de nuestra región a las discusiones que tendrán lugar en el Grupo de los 77 y en el evento mismo de la Asamblea General.

Señor Presidente:

Esta reunión ministerial es también una oportunidad para reiterar la necesidad de contar con un sistema de comercio global libre y transparente. Por muchos años, los países en desarrollo no hemos dudado en asumir los costos necesarios para facilitar el establecimiento de un sistema multilateral de comercio abierto y equitativo. Es lamentable que el logro completo de esta meta permanezca irrealizado. Casi un año después de la Conferencia de Seattle, es tiempo para recoger de nuevo las piezas, ponerlas juntas, recuperar el "momentum" y lanzar sin más demoras una nueva ronda de negociaciones comerciales multilaterales.

Para que esas negociaciones tengan posibilidad de éxito, es imprescindible garantizar que las necesidades y condiciones de los países en desarrollo sean cabalmente consideradas. No solo en las declaraciones de principios sino mediante un compromiso efectivo para hacer operativos los acuerdos.

Es necesario ampliar y fortalecer el tratamiento especial y diferenciado en favor de los países en desarrollo en el ámbito de la OMC. Se requiere, igualmente, revisar las normas sobre aplicación de derechos "antidumping" y medidas compensatorias. Asimismo, poner en práctica mecanismos eficaces de apoyo para promover la diversificación y la competitividad de las economías en desarrollo, y asegurar el pleno acceso de nuestros productos en los mercados de los países industrializados.

Señor Presidente:

Colombia quiere también llamar la atención sobre la importancia de dar un nuevo marco al dialogo Norte-Sur. Este último resulta fundamental como mecanismo para propiciar la corrección de los desequilibrios prevalecientes en el sistema económico internacional y para asignar a los temas del desarrollo la prioridad requerida dentro de la agenda global

Creemos, por lo tanto, que este diálogo debe fortalecerse. El acercamiento logrado con los líderes del Grupo de los Ocho, la Unión Europea y otros actores del mundo desarrollado constituye un activo que debemos preservar y mejorar. Vemos, no obstante, con preocupación, la proliferación de interlocutores del mundo en desarrollo y las señales distintas que esa dispersión puede generar hacia los países industrializados. Es necesario que presentemos un mensaje común, claro, preciso y bien definido, en el cual se recojan cabalmente las preocupaciones e intereses de nuestros países.

El Comité Conjunto de Coordinación conformado por el Movimiento de Países No Alineados y el Grupo de los 77, bien podría ocuparse de esta materia, y de identificar alternativas para reforzar tanto la preparación del diálogo, como el seguimiento minucioso de sus resultados.

Señor Presidente:

Quisiera, así mismo, hacer alusión a un asunto que sabemos es de primordial importancia para nuestro Grupo. Me refiero a los arreglos institucionales que se han propuesto para la implementación del Programa de Acción de La Habana. Coincidimos en la necesidad de fortalecer los mecanismos de coordinación del Grupo de los 77, y creemos que la Comisión de Coordinación creada en la Cumbre del Sur puede contribuir a superar debilidades institucionales que en ocasiones deterioran nuestras posiciones y nuestros esfuerzos.

Colombia considera que el Centro Sur debe seguir prestando su asistencia a los países en desarrollo, sobre la base de una plena independencia intelectual y autonomía institucional, sin perjuicio de promover una amplia y estrecha cooperación entre el Centro y las agrupaciones del mundo en desarrollo. Apoyamos, asimismo, la creación del Grupo de Trabajo que ha sido propuesto en la etapa preparatoria de esta reunión ministerial, con la tarea, entre otras, de formular recomendaciones sobre las propuestas institucionales presentadas a los países miembros.

Señor Presidente:

Colombia desea reiterar su voluntad para continuar contribuyendo activamente a la consecución de las metas y nobles ideales del Grupo de los 77. Nuestro reto inmediato más importante será transformar en realidad el Programa de Acción de La Habana. Para ello será necesario comenzar a trabajar arduamente, y cuanto antes, en la concreción de las iniciativas acordadas en la Cumbre del Sur.

Cuente Usted, señor Presidente, con el decidido apoyo de mi país.

Muchas gracias.

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