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Plenario

(Nueva York, 19 de Septiembre de 2000)

Palabras de la Primera Dama de la República de Colombia, Señora Nohra Puyana de Pastrana, con ocasión de la entrega del Manifiesto 2000.

 

Distinguidos Delegados y Delegadas de los países miembro de las Naciones Unidas; amigos y amigas:

Colombia entera reclama su legítimo derecho a vivir en paz. Así lo demostramos 10 millones de colombianos hace tres años, cuando en pleno ejercicio de nuestros derechos como ciudadanos le otorgamos al Presidente de la República un mandato claro y preciso: buscar la paz mediante una solución política.

Con el apoyo de la UNESCO, ratificamos nuevamente nuestro compromiso con la paz entregándole a la ésta Honorable Asamblea, el Manifiesto 2000, en donde 12 millones 800 mil colombianos expresan su firme voluntad de respetar y hacer realidad los principios básicos de los derechos humanos en el marco de las negociaciones por la paz en mi país.

Y es que han sido muchas y muy dolorosas las consecuencias que ha traído el conflicto armado. Son casi 40 años de recuerdos enlutados por la sangre de nuestros colombianos caídos en la guerra.

Fue en estas difíciles circunstancias, cuando Andrés Pastrana, antes de posesionarse como Presidente de la República, retó a la historia y se reunió con Manuel Marulanda, el más antiguo líder guerrillero y máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dando inicio al proceso de paz que hoy todos conocemos.

Recuerdo con emoción cuando el 7 de enero de 1999 se instaló por primera vez en Colombia la Mesa de Diálogos, conformada por voceros del Gobierno y de las FARC. En sólo cuatro meses de trabajo acordaron la "Agenda Común por el Cambio hacia una nueva Colombia".

Iniciamos también los diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional, segundo grupo guerrillero más importante del país y ya se están discutiendo los términos para instalar las mesas de diálogo. En ellas, como en las instaladas con las FARC, participarán asociaciones y grupos representativos de la sociedad civil con propuestas para enriquecer el diálogo y la concertación.

Paralelamente al proceso comenzamos a realizar varios talleres, foros y encuentros a nivel nacional, regional y local para facilitar la reconciliación entre campesinos, guerrilleros reinsertados, policía nacional, niños, jóvenes, educadores y padres de familia. Estamos todos reinventando una sociedad con herramientas y con espacios nuevos para la construcción de una cultura de paz.

La tarea no ha sido fácil y hasta ahora esta comenzando. Yo estoy liderando desde el Gobierno Nacional la puesta en marcha del programa "Haz Paz ". Con él, se fomentará la generación de nuevas respuestas frente al conflicto con base en la utilización del diálogo, la difusión de valores, la convivencia pacífica, el respeto a la diferencia y la tolerancia desde la familia y la comunidad.

El programa tiene como objetivo principal, generar una política de Estado para reconstruir el tejido social de la mano de 16 entidades del sector público para así prevenir, detectar y atender a las víctimas de la violencia intrafamiliar. Entendemos con "Haz Paz" que la Paz Empieza por Casa" y que para la construcción de una democracia participativa, con igualdad de oportunidades y con equidad social se hace necesario fortalecer a la comunidad desde la familia.

Hoy entregamos la voluntad de paz de casi 13 millones de ciudadanos colombianos. Mañana, estoy segura, tendremos a todo un país libre de secuestros, extorsiones y violencia. Serán 40 millones de colombianos viviendo el sueño de la paz.

Muchas gracias,

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