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Segunda Comisión

(Nueva York, 24 de Octubre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre el tema 100: "Globalización e Interdependencia".

 

Señor Presidente:

Tengo el honor de hablar en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre el tema 100 de la agenda titulado "Globalización e interdependencia".

La revolución en las tecnologías de la información ha estado íntimamente ligada al fenómeno de la globalización. En realidad podría decirse que este fenómeno es un efecto surgido como consecuencia de un abrupto cambio tecnológico en las comunicaciones.

La globalización ha obligado a los principales actores de la escena internacional, llámense Estados, empresarios o sociedad civil, a adecuarse rápidamente a esta nueva realidad. En el caso del sector privado, la globalización ha inducido a las unidades de producción a competir a escala global y la desregulación ha inyectado a las fuerzas del mercado nuevos horizontes de inversión, tales como las telecomunicaciones, la medicina y el transporte.

Internet ha contribuido a formar consumidores mejores informados que gracias a las redes de información pueden conectarse con una legión de ávidos vendedores, generando una información casi perfecta de ida y vuelta, lo que impacta, sin lugar a dudas, en el nivel de precios y en la satisfacción del cliente. Adicionalmente, la posibilidad de que la información digital sea fácilmente usada y copiada permite que un sin número de servicios ofrecidos en la red sean gratis y de una gran utilidad para el usuario.

El Grupo de Río considera que las características e impacto de la globalización no sólo en el ámbito económico sino en la vida cotidiana de los individuos exige a la comunidad internacional y a los Estados a prepararse adecuadamente para responder a los desafíos que ella plantea.

No debemos olvidar que el fenómeno de la globalización y sus beneficios están limitados para esa gran masa de individuos que, sin posibilidad de acceder a los recursos básicos de alimento, vivienda y salud, están hoy por hoy totalmente excluidos de la autopista informática y de los beneficios de la información instantánea.

Las Naciones Unidas tienen un papel protagónico que jugar para evitar que las brechas digitales entre los "ciberciudadanos" y los excluidos se siga profundizando. En este sentido, reiteramos nuestro apoyo a la Declaración adoptada por el ECOSOC en su reciente sesión de Alto Nivel dedicada a la Tecnología de la Información y el Desarrollo, incluyendo la decisión de crear un "Grupo de Trabajo" para hacer frente a esta situación y ayudar a los países en desarrollo a integrarse en el mundo globalizado actual.

Así mismo, consideramos que la iniciativa lanzada por el Secretario General en su documento "Nosotros los Pueblos" relacionada con un grupo de voluntarios que entrenen a aquellos individuos de menores recursos para aplicar sus conocimientos y mejorar el bienestar de sus sociedades, es de particular importancia.

El Grupo de Río saluda también la iniciativa presentada por el Secretario General llamada "Global Compact", la cual exhorta a las compañías a operar con apego a una responsabilidad social fundada en la Declaración de los Derechos Humanos y la Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo.

Creemos que las Naciones Unidas tienen un papel esencial y persuasivo para amortiguar los efectos no deseados de la globalización.

Es vital reforzar el compromiso de los gobiernos vía inversión en educación y ciencia para amortiguar los abruptos efectos de la globalización, evitando que las familias de menores recursos caigan en un circulo vicioso de inadecuada preparación, teniendo en cuenta que las familias pobres perpetúan sin quererlo, la brecha del conocimiento, enviando a sus hijos a escuelas de bajo nivel de educación lo que contribuye a la deserción escolar, mientras que las familias más acomodadas envían a sus hijos a colegios de excelencia, los que logran graduarse e insertarse rápidamente en la nueva economía.

Los países miembros del Grupo Río resaltamos la necesidad de que el proceso de mundialización tenga en cuenta las necesidades de los más débiles. En nuestra región, uno de los vehículos utilizados para tal fin ha sido el fortalecimiento institucional y político para aprovechar los beneficios de la globalización y contener los riesgos derivados de dicho proceso. Aunque nuestros países se han beneficiado por el aumento en los niveles de comercio, flujo de capitales y integración económica, existen, sin embargo, importantes desafíos para reducir los desequilibrios económicos y sociales que aún persisten.

Como aspectos positivos rescatamos la creciente disponibilidad y mejor asignación de recursos de nuestras economías, la circulación más libre de conocimientos, las mejoras en la administración pública y un entorno más abierto y competitivo. No obstante, la volatilidad del capital, que quedó demostrada durante las sucesivas crisis financieras que afectaron a nuestra región, así como las medidas de descentralización adoptadas para satisfacer las demandas locales, pueden crear inestabilidad macroeconómica si no se logra disciplina fiscal y a su vez se complementa con políticas sociales destinadas a contener la propagación de la pobreza, violencia y la miseria.

En tal sentido, destacamos los procesos de integración regional adelantados por nuestros países, los cuales además de resaltar la consolidación de la democracia, han aumentado las potencialidades de los países, mejorando sus oportunidades de crecimiento, atrayendo inversiones directas y facilitando nuestra inserción en la economía mundial.

Señor Presidente:

El Grupo Río, como mecanismo de concertación política regional, cree que la integración ha servido como medio para potenciar los elementos positivos que otorga la globalización, reforzando los regímenes democráticos nacionales posibilitando desarrollar estrategias y políticas conjuntas para la consolidación de nuestros intereses comunes.

La integración regional expresa, a nuestro juicio, más que una liberación de mercados. Supone vincular los intereses de los países teniendo en cuenta su cercanía geográfica, económica, política y cultural. La unidad histórica, de idiomas, religión y de cultura que nuestra región posee y que debe ser profundizada, sin lugar a dudas contribuirá a consolidar la presencia de nuestra región en este mundo interdependiente, expresando nuestras ideas comunes y nuestra vocación de cooperación para humanizar el rostro, muchas veces frío y mecanizado de la globalización.

Muchas gracias.

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