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Segunda Comisión

(Nueva York, 25 de Octubre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre el tema 99: "Aplicación del Primer Decenio de las Naciones Unidas para la Erradicación de la Pobreza, (1997-2006)".

 

Señor Presidente:

Tengo el honor de hablar en nombre del Grupo de Río sobre el tema 99 del programa titulado "Aplicación del Primer Decenio de las Naciones Unidas para la Erradicación de la Pobreza (1997-2006).

La humanidad ha entrado a un nuevo siglo con una profunda y desalentadora contradicción. Por una parte, un gran desarrollo tecnológico y científico nos lleva a una comunicación sin fronteras, generando grandes capitales. Por otra parte, ha aumentado la injusticia y la desigualdad condenando a que la mitad de los 6.000 millones de habitantes del planeta vivan en la pobreza, luchando por sobrevivir, con tan sólo 1 o 2 dólares por día.

A pesar de las grandes innovaciones tecnológicas y científicas y de los avances en los sistemas de comunicación, los problemas de la pobreza, el hambre, la marginación y el desempleo, se mantienen vigentes y son cada vez más preocupantes sus impactos negativos.

En efecto, Sr. Presidente, estudios realizados en nuestra región señalan que el 41% de la población presenta problemas de desnutrición, el 60 % de los niños son pobres, y un 17% de las mujeres no cuentan con la debida asistencia para atender sus partos. La tasa de mortalidad materna es 5 veces más alta que en países desarrollados. Adicionalmente, contamos con graves problemas de desempleo y subempleo y con indicadores que muestran el 56% de la población está trabajando en el sector informal de la economía.

Hace menos de dos meses, nuestros Presidentes y Jefes de Estado durante la Cumbre del Milenio, adoptaron una Declaración en la que dejaron claramente establecida su voluntad de no escatimar esfuerzos para liberar a hombres, mujeres y niños, de las condiciones abyectas e inhumanas de la extrema pobreza.

Recomienda esta Declaración, que se apliquen sin más demora el programa mejorado de alivio de la deuda de los países pobres muy endeudados y que se conceda una asistencia para el desarrollo más generosa, especialmente a los países que están haciendo esfuerzos genuinos para dedicar sus recursos a reducir la pobreza.

Una de las metas propuestas es la de reducir a la mitad, en el año 2015, el porcentaje de habitantes del planeta cuyos ingresos sean inferiores a un dólar por día y el de quienes padezcan hambre. Velar porque en ese mismo año, los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria, que la mortalidad materna se reduzca en tres cuartas partes, que se detenga la propagación del VIH-SIDA y que en el 2020, se resuelva el problema de vivienda al menos a unos 100 millones de habitantes de tugurios

Creemos que todos estos deseos y promesas sólo serán realidad, si cumplimos con los principios de igualdad y solidaridad entre las naciones ricas y las naciones pobres y si fortalecemos los lazos de cooperación internacional.

Por otra parte, nos preguntamos ¿cómo podrían los hombres y mujeres que viven en la pobreza salir de este lamentable estado y permitirles a sus hijos vivir en condiciones más dignas ccuando no se tiene derecho a la educación ni a la tecnología y se entra a un mercado laboral altamente competitivo sin la preparación adecuada?

¿Cómo se puede salir de la miseria si no tiene la alimentación necesaria para un desarrollo físico y mental normal y su inteligencia no obtiene los niveles adecuados? ¿Cómo se puede salir de la miseria si no se tiene ni techo, ni salud ni educación? ¿Cómo se puede salir de la miseria cuando se está privado de la educación para enfrentar los retos de la vida moderna?

La respuesta a estos interrogantes y el cumplimiento de los objetivos propuestos sólo podrán encontrarse a través de una efectiva solidaridad entre las naciones ricas y las naciones pobres, que permita contar con los recursos financieros adecuados, con un ambiente internacional propicio y con políticas domésticas correctas.

El Grupo de Río desea resaltar la necesidad de equilibrar el énfasis que se otorgue a los temas del desarrollo y dentro de éste a los aspectos puramente económicos. En efecto, creemos, por una parte, en la necesidad de imprimirle un sentido más humano al desarrollo, que involucre de manera integral y no selectiva, el ejercicio de los derechos civiles, políticos, sociales y culturales. Así mismo, resaltamos que los esfuerzos que realizan nuestros países en procura del desarrollo y la lucha contra la pobreza, deben acompañarse de la construcción de un entorno económico favorable como uno de los pilares de la dimensión internacional del derecho al desarrollo.

La pobreza tiene un carácter multi-dimensional, que no se limita solamente a la falta de ingresos sino que abarca también aspectos relacionados con la calidad de vida, el analfabetismo, la mala salud, la falta de acceso a los servicios básicos y a los bienes productivos, la inseguridad, la falta de poder, la exclusión social, el aislamiento físico y la vulnerabilidad.

Por estas razones, proponemos que, en la consideración de todos los temas asignados a esta Comisión se incorpore en cada caso, de manera integrada, una perspectiva desde el punto de vista de la erradicación de la pobreza.

América Latina y el Caribe, además de la pobreza que las ataca, han sufrido los efectos devastadores de los desastres naturales, de los efectos del fenómeno de El Niño y los destrozos de huracanes como el Mitch y George. Los resultados han sido no sólo la irrecuperable pérdida de vidas humanas, sino los efectos en nuestras economías, en particular, la pérdida de infraestructura vial, de cultivos y los efectos negativos sobre el empleo.

Ante la fuerza de naturaleza, estos fenómenos resultan inevitables. Sin embargo, consideramos que es urgente una acción conjunta y una actuación solidaria por parte de toda la comunidad internacional para hacer frente a sus efectos devastadores.

Señor Presidente, las delegaciones del Grupo de Río expresan su deseo por participar activamente en este Foro para obtener resultados palpables en la búsqueda de nuestro primer objetivo y reto: liberar a nuestros pueblos de la pobreza.

Muchas gracias.

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Periodo 55