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Segunda Comisión

(Nueva York, 26 de Octubre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre los temas 92a, 92b y 92c: "Comercio y Desarrollo, Productos Básicos, La Crisis de la Deuda Externa y el Desarrollo".

 

Señor Presidente:

Tengo el honor de intervenir a nombre del Grupo de Río sobre los temas 92a, 92b y 92c de nuestra agenda, dedicados al análisis del Comercio y Desarrollo", de los productos básicos y a la crisis de la deuda externa y el desarrollo, respectivamente.

Comercio y Desarrollo.

Deseo destacar, en primera instancia, la importancia particular que le confiere nuestro Grupo a la consideración de estas materias, teniendo en cuenta sus efectos en la integración eficiente de nuestros países en la actual economía globalizada.

En efecto, los esfuerzos que hemos realizado a fin de que nuestras economías se integren al comercio internacional de acuerdo con nuestras ventajas comparativas, requieren de un sistema multilateral de comercio que promueva el libre comercio en beneficio de todos.

Para nuestros países el comercio internacional libre de restricciones y distorsiones es fundamental para el éxito de nuestros procesos de desarrollo, que se basan en políticas de apertura al exterior y crecimiento conforme una asignación eficiente de nuestros recursos productivos.

Señor Presidente:

Los Jefes de Estado y Gobierno del Grupo de Río reunidos el pasado 16 de junio en Cartagena de Indias, Colombia, adoptaron una decisión sobre el Comercio Internacional, la cual quisiera destacar y que recoge el sentir de nuestra región sobre este tema.

El Grupo de Río expresa su certeza de que un instrumento para aumentar la prosperidad en nuestros países radica en la expansión del comercio internacional. Por ello, propone una vez más el lanzamiento, sin dilación, de una nueva Ronda de Negociaciones Comerciales en el foro de la Organización Mundial de Comercio, de carácter global e integral y sin exclusión de sector alguno, que conduzca a la reducción efectiva de las barreras arancelarias y no arancelarias, tanto de bienes como de servicios.

Los países miembros del Grupo de Río deseamos reiterar nuestro compromiso individual y colectivo de fortalecer el sistema multilateral de comercio, el regionalismo abierto y la intensificación de las relaciones económicas entre las regiones del mundo, en condiciones de equidad.

Creemos que esta Nueva Ronda debe asegurar la eliminación de subsidios a las exportaciones agrícolas de los países desarrollados y cualquier factor que distorsione el comercio mundial en contra de los países en desarrollo, y, en general, lograr en el corto plazo condiciones de acceso libre y transparente a los mercados, en especial de los países desarrollados - los cuales restringen el ingreso mediante requisitos de carácter técnico, cuantitativo, sanitario y antidumping, entre otros.

Señor Presidente:

Los países del Grupo de Río estimamos que para el crecimiento de la economía mundial es necesario restablecer la confianza en el sistema de comercio internacional, ofreciendo perspectivas de nuevas oportunidades a los países en desarrollo mediante la apertura de los mercados de los países desarrollados. Para ello es fundamental el fortalecimiento de la Organización Mundial de Comercio y continuar con los esfuerzos derivados de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales, reafirmando los compromisos contraídos, particularmente lo referente a la eliminación de las medidas proteccionistas y toda practica de subsidios.

Señor Presidente:

Para el Grupo de Río igualmente es muy importante el fortalecimiento de la integración regional y subregional sobre la base del "regionalismo abierto", donde nuestros países tienen una larga tradición de esfuerzos, con múltiples modalidades de vinculación que favorecen el crecimiento de nuestras economías mediante creación de comercio recíproco que asimismo favorece el aumento de las corrientes comerciales en la economía internacional.

Debemos destacar que la madurez de los procesos de integración económica en nuestra región se demuestra por el paso de procesos de apertura comercial recíproca a modalidades de integración profunda de nuestras economías, con acuerdos que incorporan aspectos tan importantes para el comercio internacional como son arreglos de solución de controversias comerciales, fitosanitarias y de armonización de normas técnicas, entre otros.

Señor Presidente:

El Grupo de Río reconoce la importancia y el potencial que representa el desarrollo del comercio electrónico. Sin embargo, dadas las diferencias que existen entre aquellos países que poseen la capacidad tecnológica para hacer uso de esta herramienta y aquellos que aún no gozan de estas ventajas, consideramos fundamental el fortalecimiento de la cooperación internacional en este frente. En este sentido, apoyamos las discusiones que se vienen adelantando en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio, asi como en el seno de la UNCTAD sobre esta materia.

Productos básicos.

Señor Presidente:

Nos preocupa la instabilidad de los precios de los productos básicos, cuyo nivel en cifras reales se ha mantenido en niveles muy bajos.

Un importante número de países de nuestra región depende de la producción y exportación de productos básicos, por lo que su desarrollo económico y social está muy vinculado a los cambios producidos en los mercados internacionales de estos productos. Por otra parte, la caída de los precios de los productos básicos en el mercado internacional es una de las principales causas que determinan el aumento de la deuda externa sobre todo en aquellos países cuyos ingresos externos dependen mayoritariamente de las exportaciones de estos productos.

Asimismo es importante favorecer la ampliación del mercado para las exportaciones de productos básicos, buscando promover la estabilidad en sus precios y condiciones donde los países exportadores puedan beneficiarse del valor agregado de productos con un mayor grado de elaboración.

Debe promoverse la eliminación del escalonamiento arancelario que aplican los países desarrollados con derechos de importación creciente conforme su mayor grado de elaboración. Los países del Grupo de Río estimamos que esta es una distorsión comercial incompatible con un sistema multilateral que debe promover el libre comercio en favor de un crecimiento de 1a economía mundial y en beneficio de todos, en particular de los países en desarrollo.

Deuda Externa.

Señor Presidente:

En relación con tema del problema de la deuda externa, el Grupo de Río desea manifestar su complacencia por los esfuerzos que se han adelantado recientemente en la búsqueda de una solución duradera al problema de la deuda externa de los países en desarrollo. No obstante, creemos que es urgente profundizar en la búsqueda de mecanismos que permitan a nuestros países el acceso adecuado a los recursos externos para el financiamiento de nuestros procesos de desarrollo.

Latinoamérica y el Caribe no han sido inmunes a los problemas del sobre-endeudamiento. Aunque algunos países de nuestra región de menor ingreso relativo han logrado acceder a los programas de alivio de la deuda externa contemplados en la iniciativa de Países Altamente Endeudados - HIPIC, lo cierto es que muchos otros, en particular los de ingresos medios, están haciendo grandes esfuerzos para sobrellevar esta pesada carga, sin la esperanza de contar, al menos en el corto plazo, con una posibilidad de alivio.

El Grupo de Río hace una llamado a las instituciones financieras internacionales y a los acreedores públicos y privados, para que tengan en cuenta las dificultades por las que atraviesan los países de ingresos bajos y medios muy endeudados de la región latinoamericana y del Caribe. En particular invitamos a que se busquen fórmulas para mejorar los procesos de elegibilidad para los programas de alivio de la deuda y se fortalezcan la capacidad de financiamiento de los organismos multilaterales para cumplir con esos programas.

Así mismo creemos importante que se fortalezcan los mecanismos de arbitraje multilateral para solucionar las controversias en los procesos de renegociación de deuda externa. Adicionalmente, queremos insistir en que, en situaciones particularmente delicadas de crisis, los programas de ajuste estructural deben contemplar programas de redes de seguridad social y de lucha contra la pobreza.

Para terminar, señor Presidente, el Grupo de Río reitera la validez del principio mediante el cual la financiación de cualquier forma de alivio a la deuda no debe menoscabar el apoyo a otras actividades de desarrollo. Confiamos en que tanto la Asistencia Oficial para el Desarrollo, cuya tendencia decreciente también ha afectado a nuestra región, así como los flujos de inversión extranjera directa, continúen trabajando en favor del desarrollo sostenible de nuestros países.

Muchas gracias.

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