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Segunda Comisión

(Nueva York, 6 de Octubre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre el tema 92d: "Ciencia y Tecnología para el Desarrollo".

 

Señor Presidente:

Es un honor para mi tomar la palabra en nombre de los países miembros del Grupo de Río, en el tema 92d de nuestra agenda, titulado Ciencia y Tecnología para el Desarrollo.

Señor Presidente:

El cambio tecnológico inmerso en el proceso de la actual mundialización está transformando la vida social y económica de nuestros países, a través de la llamada "revolución digital" que estimula el crecimiento y que pone de relieve el capital intelectual de los países.

La integración de los países en desarrollo en la economía mundial pasa indudablemente por tres aspectos fundamentales: En primera instancia, debe garantizarse la ampliación de los mercados a nuestros productos. En segundo término, debe asegurarse el financiamiento del desarrollo, y en tercer término, debemos contar con las oportunidades que los países desarrollados puedan otorgarnos para la transferencia de tecnología y de las mejores prácticas.

En este sentido, la comunidad internacional debe garantizar la integración de los países de mediano desarrollo en una economía caracterizada por constantes cambios, para reducir de esta forma el riesgo de ser marginados de la economía mundial.

Somos testigos presenciales de la forma en que se duplica el tráfico de Internet cada tres meses, y de la manera en que el comercio electrónico aumenta a razón de 100% anualmente. Así, las estadísticas nos hacer prever que en el año 2001, habrá 700 millones de usuarios del sistema Internet en el mundo. Nuestra preocupación es que todos estos bruscos cambios que se llevan a cabo con una extraordinaria rapidez sean percibidos por sectores de nuestras sociedades como una amenaza, y no como una oportunidad puesto que la explosión de la información puede constituir un factor determinante para profundizar la brecha que existe entre ricos y pobres.

Esto es precisamente lo que debemos evitar. En tal sentido, resaltamos la importancia del segmento de alto nivel del ECOSOC llevado a cabo el pasado mes de julio dedicado al tema de Tecnologías de la Información, y subrayamos el consenso logrado en torno a la necesidad de que los países en vías de desarrollo participen efectivamente de la Revolución Digital y que las nuevas tecnologías se conviertan en una herramienta prioritaria destinada a alfabetizar, aumentar el conocimiento y erradicar la pobreza que existe a nivel mundial.

Creemos que el éxito de la revolución de las tecnologías de la información será medida por su efectividad sobre la contribución a la erradicación de la pobreza como fin último. Es en este contexto donde las Naciones Unidas esta llamada a ser el escenario ideal para intercambio de iniciativas y experiencias. Esperamos que el dialogo iniciado en el ECOSOC sea el primero de muchas oportunidades para fortalecer el consenso en torno al papel de las tecnologías de la información y de la cooperación internacional.

Más allá de la actuación de los Estados, debemos destacar el papel primordial y el aporte y la cooperación del sector privado del área de las telecomunicaciones y de la informática.

Por ello, favorecemos la creación de "centros de tecnología" que a nivel comunitario o local puedan constituir un lugar para el desarrollo del conocimiento y del saber, destinados a grupos de bajos ingresos.

Señor Presidente:

Esta organización tiene que lograr humanizar cada vez más el proceso de globalización. Por ello, es menester hacer que este proceso irreversible sea llevado al servicio de todos, brindando mayores oportunidades y evitando que se establezca una nueva forma de exclusión: la "división digital".

Reconocemos que los rápidos adelantos científicos y tecnológicos en sectores como la microelectrónica, la biotecnología y la tecnología de la información son de una importancia crucial para nuestro desarrollo, y debemos encontrar una mayor cooperación internacional para acceder a estas nuevas posibilidades.

Debemos expresar también que nuestros países asignan una importancia fundamental a la utilización de estas nuevas formas de tecnología para promover nuestros valores más tradicionales, nuestras culturas y nuestra identidad, así como los conocimientos de prácticas autóctonas y tradicionales de desarrollo.

Señor Presidente:

No consideramos que los beneficios de la tecnología sean una promesa distante. Nuestros países han articulado ya sus esfuerzos en la región de América Latina, fortaleciendo mecanismos regionales en materia de ciencia y tecnología, y hemos marcado nuestras pautas en recientes reuniones de la CEPAL y del MERCOSUR, celebradas en Florianópolis y Montevideo, respectivamente, para concertar acciones y llegar al año 2005 integrados como miembros plenos de la sociedad de la información, con eficiencia, equidad y sustentabilidad en el marco de una economía global basada en el conocimiento.

Para finalizar, señor Presidente, deseo expresar la disposición de las delegaciones del Grupo de Río para trabajar y conseguir que el tema de la ciencia y la tecnología ocupe el puesto que se merece dentro de la amplia gama de temas de la agenda de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.

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