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Tercera Comisión

(Nueva York, 9 de Octubre de 2000)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, en nombre de los países miembros del Grupo de Río sobre los temas 107 y 108: "Adelanto de la mujer y aplicación de los resultados de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer y del Período Extraordinario de Sesiones de la Asamblea General titulado: La Mujer en el año 2000: Igualdad entre los generos, desarrollo y paz para el siglo XXI".

 

Señora Presidenta:

En primer lugar, permítame reiterarle la complacencia de las delegaciones que conformamos el Grupo de Río, al verla dirigir nuestros trabajos. Es una honra para la Región que una mujer de su experiencia presida los trabajos de la Tercera Comisión.

En cuanto a los temas contenidos en la agenda de este período de sesiones, a nombre de las delegaciones del Grupo de Río, permítame agradecer a la Secretaría por la elaboración de los informes puestos a nuestra consideración los cuales estamos seguros nos ayudarán a finalizar con éxito nuestra tarea.

Señora Presidenta:

Un viejo adagio latino habla de los tiempos y las oportunidades; así, luego de la sesión extraordinaria de la Asamblea General que acabamos de celebrar en el mes de junio, donde se hizo un alto en el camino y se reflexionó sobre los logros y los fracasos tuvimos la oportunidad de demostrar que los compromisos se convirtieron en obras, que las ideas pasaron de proyectos a realidades. Para los países que represento, el desafío es permanente, en algunos programas estamos dando los primeros pasos, en muchos, el camino recorrido ha sido largo y las etapas cumplidas nos han permitido acumular valiosa experiencia la cual compartimos entre las diferentes entidades nacionales y regionales que trabajan por el adelanto de la mujer.

Han transcurrido seis años desde la adopción del Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe, cinco desde Beijing y tres desde la Séptima Conferencia Regional, donde se adoptó el Consenso de Santiago el cual identificó áreas prioritarias de acción y también obstáculos. En cada caso, nuestros países respondieron con entusiasmo, tanto las instituciones estatales como las organizaciones no gubernamentales y el movimiento de mujeres, pusieron manos a la obra y lucharon para alcanzar las metas propuestas. Posteriormente, llegó el tiempo de la evaluación y pusimos en la balanza lo bueno y lo malo, los avances y los retrocesos, alcanzamos acuerdos y nos comprometimos en la ejecución de nuevas iniciativas.

Reflejo de esta evaluación y de la importancia que nuestros países le otorgan al tema del avance de la mujer, ha sido el gran número de acuerdos alcanzados tales como: el Consenso de Puerto España, aprobado en la Tercera Conferencia Ministerial del Caribe sobre la Mujer, en octubre de 1999, el Consenso de Lima, adoptado en la Octava Conferencia Regional, el 10 de febrero de 2000, la Declaración de Panamá, adoptada por las (os) Ministras (os) y Responsables de las Políticas de las Mujeres de los países Iberoamericanos, en el ámbito de la preparación de la X Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en la ciudad de Panamá, los días 17 y 18 de noviembre de 2000; y por supuesto la Declaración Política y las Nuevas medidas e iniciativas para aplicar la Declaración y la Plataforma de Acción de Beijing.

Los países que forman el Grupo de Río, presentan heterogeneidad en términos de desarrollo productivo y de crecimiento. Las oportunidades derivadas del proceso de globalización han ofrecido posibilidades ciertas de desarrollo, no obstante, en algunos casos, sus beneficios se han distribuido en forma poco equitativa, dificultando los esfuerzos para el avance de la mujer, particularmente para aquellas en situación de pobreza.

Los acuerdos de carácter mundial y regional, sumados a las iniciativas nacionales, han permitido mejorar el marco jurídico de nuestros países, eliminando las expresiones de discriminación contenidas en las leyes. Esto ha demostrado que con decisión se pueden salvar grandes obstáculos. Temas trascendentes ocupan hoy en día un gran espacio en el debate público de todas nuestras sociedades tales como el papel que puede desempeñar el Estado en la corrección de desigualdades, la participación organizada de la sociedad civil, la erradicación de la violencia contra la mujer, en particular la violencia doméstica, el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos y la necesidad de que las responsabilidades familiares sean compartidas entre hombres y mujeres.

Señora Presidenta:

Los Países del Grupo de Río confiamos que las nuevas iniciativas acordadas en junio, pronto puedan convertirse en programas concretos, sobre los cuales sigamos rindiendo cuentas. Concedemos particular importancia al llamado a las Comisiones Regionales, a través del Consejo Económico y Social, para desarrollar, dentro de sus respectivos mandatos y recursos, una base de datos que contenga información sobre todos los proyectos y programas a cargo de las diferentes Agencias y Programas de Naciones Unidas. Ello facilitará su seguimiento y evaluación y, sin duda, contribuirá a una mayor coordinación. En el caso específico de América Latina y el Caribe esta base de datos ya está en la fase de implementación a través de la CEPAL, lo que demuestra el compromiso de la región en la materia.

Asimismo, otorgamos particular importancia a la investigación, la difusión de material especializado y la capacitación como instrumentos fundamentales para la identificación de prioridades, la elaboración y la ejecución del planes y programas. En este sentido, reiteramos nuestro reconocimiento a la excelente labor realizada por el Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación para la Promoción de la Mujer, INSTRAW, pese a los escasos recursos humanos y materiales con que cuenta, y hacemos un llamado a todas las delegaciones para fortalecer esta institución y luchar por su futuro. Sería un gran error el dejar morir el único Instituto dedicado exclusivamente al adelanto de la mujer a través de la investigación y la capacitación.

Señora Presidenta:

Con relación al Protocolo Facultativo de la Convención para la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, me es grato informar que la mayoría de los países de América Latina hemos suscrito este importante instrumento internacional y esperamos poderlo ratificar en un futuro próximo. En este sentido, damos la bienvenida a su 10° ratificación que se produjo hace unos días y, más aún, a su pronta entrada a vigor el próximo 22 de diciembre.

Señora Presidenta:

Finalmente, a nombre del Grupo de Río, permítame aprovechar la oportunidad para reiterar nuestro compromiso de seguir luchando por la plena igualdad de derechos y oportunidades de las mujeres. La construcción de una sociedad más justa, ha sido el lema que nos une desde antes de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer celebrada en México en 1975.

Muchas gracias.

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