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Plenario

(Nueva York, 9 de Noviembre de 2001)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema: Año de las Naciones Unidas del Diálogo entre Civilizaciones.

 

Señor Presidente,

La delegación de Colombia expresa su agradecimiento a la República Islámica de Irán por haber promovido la iniciativa del Año Internacional del Diálogo entre Civilizaciones. Así mismo, al Secretario General Kofi Annan por la elaboración del Informe sobre este tema, a su representante personal, señor Giandomenico Picco y al grupo de personalidades eminentes. También merece nuestro reconocimiento la UNESCO por los valiosos esfuerzos realizados para promover y reforzar la idea del diálogo entre las civilizaciones, y por las contribuciones hechas en la materia.

Las Naciones Unidas nos han permitido constatar en sus más de 50 años de existencia que sin un diálogo día a día entre naciones de distintas civilizaciones la paz será efímera. Ha quedado demostrado que sólo a partir del respeto, la comprensión y la tolerancia mutua entre los Estados y entre las diferentes culturas se logrará construir un mundo donde prevalezcan la dignidad, los derechos humanos, la solidaridad, el amor, la esperanza y la paz.

Apoyamos la afirmación del Secretario General, según la cual "Las Naciones Unidas se crearon con la firme convicción de que el diálogo puede triunfar sobre la discordia; que la diversidad es una virtud universal y que los pueblos del mundo están más unidos por su destino común que divididos por sus diferencias de identidades". Por ello no dudamos que las nuevas amenazas contra la paz y la seguridad internacionales exigen fortalecer el sistema de Naciones Unidas y su papel fundamental en la búsqueda de un diálogo abierto y universal.

Nuestra Organización es el escenario natural para realizar un diálogo constructivo, abierto, respetuoso y productivo entre las diversas naciones y culturas. Un dialogo basado en la tolerancia, en el entendimiento mutuo y en el respeto por la diversidad; uno que cultive el intelecto, que impulse el conocimiento de las distintas civilizaciones y culturas, y que consolide la amistad entre nuestros pueblos. Un diálogo que fortalezca la cooperación, la solidaridad y la paz universales con base en el respeto al principio de igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos.

Señor Presidente:

La coyuntura actual exige promover un diálogo a partir de valores comunes como el respeto a la vida, la defensa de la dignidad humana, la igualdad entre todos los hombres y la protección de nuestro medio ambiente. Un diálogo que sea a la vez instrumento de transformación, ejemplo de paz y tolerancia, y celebración de la diversidad y el pluralismo cultural y religioso como una de las más importantes riquezas de la humanidad.

Este reto es más urgente en el contexto de la globalización, la que ha acentuado como nunca antes la interdependencia entre todas las naciones del mundo. Esa interdependencia nos permite entender mejor el destino común de la humanidad y fortalecer una auténtica cultura de solidaridad. Para que el diálogo sea efectivo hay que buscar que, de un lado, se preserve la diversidad cultural y, del otro, se distribuyan más equitativamente los beneficios y costos de la globalización favoreciendo en especial a los países en desarrollo.

El Año del Diálogo entre Civilizaciones nos permite reconocer y celebrar la diversidad y encontrar un nuevo sistema de relaciones basado en la inclusión. Su objetivo es fomentar un diálogo universal en el que participen activamente los gobiernos, a quienes les corresponde alentarlo y promoverlo, las organizaciones regionales e internacionales, que deben tomar medidas y organizar eventos que lo faciliten, y las Naciones Unidas, que seguirán promoviendo y fortaleciendo la cultura del diálogo entre civilizaciones como base fundamental de sus actividades.

El resultado de este debate de alto nivel que adelantamos sobre los alcances y objetivos del Diálogo entre Civilizaciones debe ser un firme compromiso de todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas con esta iniciativa. Debe llevar al intercambio de opiniones y la creación de espacios de análisis e investigación que permitan encontrar fórmulas de diálogo y concertación. Es preciso, por lo tanto, sumarnos a los importantes esfuerzos que viene realizando UNESCO dentro de su estrategia de mediano plazo para fomentar el interés de las instituciones académicas, las organizaciones no gubernamentales y las instituciones internacionales.

La programación de conferencias, talleres y seminarios con la participación de la sociedad civil, los gobiernos, las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales constituye un valioso aporte en este propósito. En este sentido, mi delegación reconoce la importancia de varias de las iniciativas realizadas en los últimos meses para promover un diálogo entre civilizaciones, como la Conferencia Internacional de Tokio y Kioto; el Diálogo entre Civilizaciones de Salzburgo; la Declaración de Teherán, el Foro del Siglo XXI de Beijing y la Conferencia de Vilnius, entre otros.

Señor Presidente:

Colombia, como copatrocinador del proyecto de resolución "Agenda Global para el Diálogo entre Civilizaciones", confía en su adopción ya que ella es decisiva dentro del proceso de construcción de una cultura universal fundada en el diálogo y el respeto a la diversidad.

A nosotros nos corresponde la inmensa responsabilidad de sembrar la semilla del diálogo para luego recoger la cosecha de la paz, del desarrollo, el bienestar y la vigencia de los derechos humanos. Debemos asumir el desafío de lograr una gestión de los asuntos públicos basada en la inclusión, no en la exclusión. Como afirma categóricamente el Secretario General Kofi Annan, "La paz comienza en la mente de quienes perciben la diversidad como un elemento de mejoramiento y crecimiento". Debemos superar definitivamente un pasado de exclusión de la diversidad, de discordia y de intolerancia, para avanzar juntos durante este nuevo siglo hacia una cultura universal donde predominen la armonía entre nuestras naciones, el respeto por nuestras diferencias y la solidaridad.

Muchas gracias.

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