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Plenario

(Nueva York, 20 de Diciembre de 2001)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema: La Situación en el Afganistán y sus Consecuencias para la Paz y la Seguridad Internacionales

 

Señor Presidente,

Mi delegación desea expresar sus agradecimientos al Secretario General por el amplio y detallado informe que nos ha presentado, contenido en el documento A/56/681.

Colombia ha condenado enfáticamente los actos de terrorismo internacional ocurridos en septiembre y en consecuencia ha participado inequívocamente en el apoyo unánime en el Consejo de Seguridad con relación a la acción militar que se adelanta actualmente en Afganistán.

Así mismo, hemos actuado con decisión en ese mismo órgano asumiendo responsabilidades específicas del único régimen de sanciones vigente y activo en relación con el terrorismo internacional como amenaza a la paz y seguridad internacionales, en especial en cuanto a las resoluciones 1267 (1999), 1333 (2000), 1363, referidas a la situación en Afganistán y cuyas exigencias fueron sistemáticamente violadas por el ex régimen Talibán.

Señor Presidente:

Sabemos que las Naciones Unidas se encuentran ante un reto de proporciones desconocidas. Las decisiones que hemos adoptado en el Consejo de Seguridad y que tanto en ese órgano como en esta Asamblea tomaremos sobre Afganistán serán el comienzo de un recorrido por un camino cuyo final en estos momentos es impredecible. Los propósitos básicos serán la consecución de la paz y la reconstrucción del país.

Y para hacerlo debemos continuar tomando decisiones eficaces que contribuyan a una solución definitiva de la situación de Afganistán especialmente frente al tema humanitario y a las necesidades de desarrollo.

Ahora bien, la paz sostenible, la reconciliación, la reconstrucción y el desarrollo no se pueden cimentar bajo la impunidad.

En este sentido, el pueblo afgano y la comunidad internacional deben comprometerse a abordar los problemas del pasado garantizando la responsabilidad por los abusos cometidos, incluida la violación de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario.

Señor Presidente:

Deseo reconocer los decididos esfuerzos de la coalición internacional y de los afganos para remover del poder el régimen Talibán, así como para desmantelar las organizaciones terroristas que éste apoyó y a la que dió refugio.

Estamos convencidos que la mayor responsabilidad por encontrar una solución pacífica recae últimamente en el pueblo afgano, y por ello resaltamos el Acuerdo alcanzado entre los diversos grupos étnicos y políticos de Afganistán en Bonn el 5 de diciembre, mediante el cual se estableció una administración interina que actuará por un período transitorio de 6 meses, luego de los cuales convocará una Loya Jirga de Emergencia.

Esperamos que esta administración de transición genere una capacidad propia para respetar y hacer respetar los derechos humanos, solventar las necesidades del pueblo afgano, contribuir a la paz y a la estabilidad regional e internacional y erradicar de su territorio los vínculos con el terrorismo internacional y con las actividades conexas con el tráfico ilícito de drogas.

Sólo un acuerdo político fundado en el establecimiento de un gobierno amplio, multiétnico y verdaderamente representativo que respete los derechos humanos, así como las obligaciones internacionales de Afganistán y esté comprometido con la paz interna y en especial con sus vecinos, podrá efectivamente conducir a una paz duradera y a la reconciliación nacional.

Así mismo, queremos reiterar nuestro deseo de que esta solución de transición siga construyéndose a partir de un diálogo permanente y fluido que comprometa, de ser posible, a toda la sociedad afgana. De igual modo también esperamos que esas mismas características se mantengan con respecto a los actores regionales y al resto de la comunidad internacional. Esta práctica es la principal garantía para preservar la legitimidad, la consistencia y la solidez de las decisiones que sean adoptadas por esta Asamblea y por el Consejo de Seguridad.

Por ello, no cabe duda que las Naciones Unidas deben seguir desempeñando un papel central e imparcial en los esfuerzos internacionales hacia la resolución del conflicto afgano.

Señor Presidente:

A mi delegación le preocupa el desastre humanitario de enormes proporciones que padece Afganistán, debido a los efectos de la pobreza crónica, el hambre, la guerra, el quebrantamiento del orden público, la sequía, el desplazamiento interno, los refugiados y los malos tratos a los civiles que predominaron, especialmente durante la historia reciente. Es preocupante la cifra que presenta el Secretario General en su informe, de más de seis millones de personas en situación vulnerable y necesitados una urgente asistencia, así como la situación de seguridad y el bienestar de más de un millón de desplazados internos..

Para enfrentar esta grave situación es fundamental la labor que viene desarrollando el sistema de las Naciones Unidas a través del Coordinador Regional de Asuntos Humanitarios para los Refugiados, la UNICEF y el PMA.

Pero también lo es que la comunidad internacional concentre esfuerzos en el buen gobierno, la seguridad alimentaria y los modos de vida sostenibles, la prestación de servicios sociales básicos y la reintegración de los refugiados y de los desplazados internos a pesar de los numerosos obstáculos que se presentan para ello.

De otra parte, consideramos fundamental asegurar una participación plena, equitativa y efectiva de la mujer en la vida cultural, económica, política y social, así como en el proceso de toma de decisiones en todos los niveles del Estado, y en este sentido, invitamos a todos los grupos afganos a proteger y promover la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, especialmente en las áreas de la educación, el trabajo y los cuidados y beneficios de la salud.

Señor Presidente:

Quisiéramos hacer un reconocimiento expreso a aquellos gobiernos de la región que han asumido la responsabilidad de brindar asistencia humanitaria a miles de refugiados afganos que han huido de su territorio para sobrevivir de la guerra. Así mismo, a los trabajadores humanitarios y en especial a aquellos de las Naciones Unidas quienes con grandes sacrificios han brindado una ayuda valiosa para mitigar las nefastas consecuencias humanitarias de las acciones y omisiones del régimen Talibán dentro y fuera de Afganistán.

Igualmente, apreciamos la contribución del sistema de Naciones Unidas, de todos los Estados Miembros, de las organizaciones internacionales y de las organizaciones no gubernamentales que han respondido positivamente y siguen respondiendo, con ayuda humanitaria para Afganistán. El reto que tenemos como Naciones Unidas nos obliga a acelerar la entrega de asistencia humanitaria a los afganos, lo cual implica ayudarles a seguir un camino que culmine con la construcción de un país estable y unido después de más de 20 años de guerra.

En este sentido, hacemos un llamado a la comunidad de donantes a que continúe compartiendo la responsabilidad de superar la grave crisis humanitaria y económica que vive este país.

Señor Presidente:

Así mismo, mi delegación expresa su apoyo total al Acuerdo de Bonn y felicita al Embajador Brahimi por haber logrado concretar este Acuerdo.

Quiero concluir expresando el apoyo de mi delegación a la aprobación por consenso del proyecto de resolución sobre la situación en Afganistán, manifestando que ésta refleja las preocupaciones de la comunidad internacional y brinda el mayor apoyo posible a los esfuerzos de las Naciones Unidas y de Afganistán por promover la paz en este país. Además, la adopción de esta resolución será una excelente oportunidad para enviarle un mensaje de solidaridad y respaldo a la administración interina que asumirá el Sábado sus funciones en Afganistán, en desarrollo del Acuerdo de Bonn.

Muchas Gracias.

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