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Plenario

(Nueva York, 30 de Octubre de 2001)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema 49: Reforma del Consejo de Seguridad.

 

Señor Presidente:

La consideración en el plenario de la Asamblea General de la reforma del Consejo de Seguridad ha demostrado, durante varios años, que se trata de uno de los temas de mayor trascendencia pero también de mayor complejidad de cuantos integran la agenda. Sabemos que bajo su liderazgo Señor Presidente será posible adelantar una discusión franca y productiva que nos conduzca a examinar integralmente los elementos centrales de un debate que debe estar orientado a fortalecer la organización, para dotarla de un Consejo de Seguridad en donde todos los Estados Miembros podamos sentirnos debidamente interpretados.

Señor Presidente

Iniciamos nuestra intervención con una reafirmación sobre la centralidad de la cuestión del veto. Este privilegio, conferido únicamente a cinco miembros de las Naciones Unidas, tiene implicaciones sobre el funcionamiento del Consejo y sobre las posibilidades mismas de acordar una reforma. Auncuando no desconocemos que existe una íntima relación entre el ejercicio del veto o la amenaza de su ejercicio por un lado, y el funcionamiento del Consejo, por el otro, es sobre el aspecto de reforma que quisiéramos ofrecer una corta reflexión.

Para Colombia, la cuestión del veto está íntimamente ligado al tema de expansión de los miembros del Consejo. Consideramos que sería un contrasentido criticar -como lo hemos criticado- este privilegio y al mismo tiempo aceptar que hay algunos estados que tendrían las credenciales suficientes para que se les conceda el poder de vetar decisiones en un Consejo ampliado. Claramente, la existencia del veto y la falta de voluntad política para limitarlo hace aun más difícil el que logremos forjar un acuerdo amplio que permita la expansión del Consejo.

Existe, sin embargo, un consenso general en que la expansión debe darse en la categoría de miembros no permanentes. Por ello un avance en este sentido favorecería la legitimidad del Consejo y su credibilidad dentro y fuera de Naciones Unidas.

Señor Presidente:

Además de la cuestión esencial a la cual acabamos de hacer referencia, hay cuestiones de forma sobre las cuales quisiéramos hacer algunos comentarios.

En primer lugar, favorecemos la intensificación del diálogo productivo entre la Asamblea General y el Consejo de Seguridad en torno al tema de este debate. El intercambio que sostuvimos en junio de este año en una de las sesiones del Grupo de Trabajo Abierto sirvió para resaltar que los no miembros del Consejo tienen inquietudes válidas sobre las actividades del Consejo y sus métodos de trabajo que deben ser consideradas adecuadamente por los integrantes de este órgano. Este es un ejemplo que debe emularse durante las sesiones del Grupo de Trabajo en el 2002. Desde ahora afirmamos nuestra disposición a participar nuevamente y a contribuir a que el intercambio sea fructífero.

En segundo lugar, queremos enfatizar que el Grupo de Trabajo Abierto continúa siendo el foro adecuado para discutir la reforma del Consejo de Seguridad en todos sus aspectos. Para Colombia sería inconcebible que se crearan espacios alternativos en los que sólo unos pocos participen cuando contamos con un mecanismo abierto, democrático, transparente y representativo para considerar los temas de fondo (Cluster I) y de procedimiento (Cluster II). Algunos dirán que el grupo de trabajo ha fracasado porque no se han logrado avances significativos en la reforma del Consejo. Pero la causa de este hecho no puede ser atribuido al formato que utilizamos para considerar el tema de reforma sino más bien a una combinación nefasta de falta de realismo en las aspiraciones de algunos miembros y la ausencia de voluntad política para alcanzar una reforma por parte de otros.

Como miembros elegidos del Consejo queremos expresar, en tercer lugar, nuestro compromiso con hacer todo lo que esté a nuestro alcance para llevar a la práctica algunas de las sugerencias que se han hecho en el Grupo de Trabajo sobre cuestiones de procedimiento (Cluster II). Precisamente por estos días hemos contribuido a lograr la convocatoria del Grupo de Trabajo sobre Documentación y Procedimiento en medio de la inconformidad y displicencia de algunos miembros del Consejo y de prominentes funcionarios de la Secretaría. Aplaudimos el valor del Embajador Richard Ryan de Irlanda, presidente del Consejo durante el mes de octubre.

Trataremos de que las opiniones expresadas por aquellos que participaron en el debate sobre el informe que este órgano presenta a la Asamblea General sean adecuadamente consideradas.

Señor Presidente:

Termino esta intervención con una manifestación de nuestro compromiso con el logro de una reforma comprensiva del Consejo de Seguridad en todos sus aspectos. La nueva estructura del sistema internacional y la actual naturaleza de los retos a la paz y la seguridad internacional crearán responsabilidades extraordinarias de cada uno de nuestros estados. Es un nuevo contexto que hace necesario un debate más sensato sobre la forma de maximizar la legitimidad y la representatividad del Consejo de Seguridad.

Muchas Gracias, Señor Presidente.

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