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Sexta Comisión

(Nueva York, 1 de Noviembre de 2001)

Intervención del Dr. Fernando Hinestrosa Embajador en Misión Especial, Tema 162 Informe de la Comisión de Derecho Internacional

 

Señor Presidente:

Mi delegación quiere agradecer al señor Peter Kabatsi, Presidente de la Comisión de Derecho Internacional, la excelente presentación del informe correspondiente al quincuagésimo tercer período de sesiones. Extendemos nuestro reconocimiento a los demás Miembros de la Comisión, a quienes felicitamos por los resultados de su labor, especialmente por la aprobación de los proyectos de artículos relativos a la responsabilidad de los Estados por hechos internacionalmente ilícitos y a la responsabilidad por las consecuencias perjudiciales de actos no prohibidos por el derecho internacional.

Señor Presidente:

El desarrollo del derecho internacional, si bien ha ocupado siempre un lugar principal en la labor de las Naciones Unidas, en el nuevo milenio deberá constituirse en una de sus prioridades más urgentes. En la Cumbre del Milenio los Jefes de Estado y de Gobierno reafirmaron la plena vigencia de los propósitos y principios consignados en la Carta de las Naciones Unidas. En la misma forma, el Secretario General ha expresado en su Memoria sobre la labor de la Organización presentada a la Asamblea General que la aspiración de las Naciones Unidas de construir un mundo en el que imperen el orden y la justícia sólo podrá hacerse realidad mediante el respeto del estado de derecho en los asuntos internacionales.

En ese contexto, queremos elogiar la importante labor desarrollada por la Comisión de Derecho Internacional desde su creación. Es indudable que los textos elaborados por la Comisión contribuyen a afianzar la seguridad y la confianza en las relaciones internacionales. La adopción por la Asamblea General de los dos proyectos de artículos culminados este año por la CDI será una nueva manifestación de la voluntad y el compromiso de la comunidad de Estados para enmarcar sus actuaciones dentro de un conjunto integral de normas jurídicas internacionales.

Señor Presidente:

La importancia de los dos proyectos de artículos aprobados por la Comisión merece el estudio profundo y detallado que ya adelantan sobre ellos las autoridades nacionales competentes. Sin embargo, me permito hacer a continuación algunos comentarios preliminares muy generales,

En cuanto al proyecto de artículos sobre Responsabilidad de los Estados por hechos internacionalmente ilícitos, coincidimos con quienes afirman que el proyecto de artículos, una vez sea adoptado en la forma de una convención juridicamente vinculante, se constituirá en un pilar del orden jurídico internacional, junto con el Derecho de los Tratados y el derecho relativo a la solución pacífica de controversias.

Quiero expresar el especial reconocimiento de mi país a los señores F. V. García Amador, Roberto Ago, Willem Riphagen, Gaetano Arangio-Ruiz y James Crawford, relatores especiales del tema, cuyo esfuerzo y dedicación permitió concluir la labor de codificación del derecho sobre la responsabilidad de los Estados. Estamos seguros que su obra llegará a ser con el tiempo un factor que contribuirá de manera significativa al fomento de la paz y la estabilidad en las relaciones internacionales.

El proyecto de artículos recoge la práctica de los Estados y contiene, a la vez, elementos de desarrollo progresivo que debemos considerar cuidadosamente. Queremos resaltar particularmente la estructura del proyecto, que refleja claramente los diversos componentes de la responsabilidad de los Estados y sus interacciones, así como la diferencia entre las consecuencias del hecho internacionalmente ilícito y los medios disponibles para afrontarlas.

Señor Presidente:

Hay tres temas principales relacionados con el proyecto de artículos respecto de los cuales me permito hacer las siguientes consideraciones :

1./ Mi delegación habría preferido la inclusión de disposiciones generales que sirviesen de principios orientadores o pautas de comportamiento para los Estados respecto de la solución de controversias. Creemos que ello habría sido posible, sin afectar el principio consignado en el artículo 33 de la Carta sobre la libre elección de los medios y sin afectar la plena vigencia de los regímenes especiales sobre la materia.

2./ El año pasado expresamos serias reservas sobre la inclusión de disposiciones relativas a la aplicación de contramedidas. Estas reservas adquieren ahora mayor vigencia a la luz del texto final del proyecto de artículos presentado por la Comisión, que no incluye la parte relativa a un sistema de solución de controversias que considerabamos particularmente necesaria en relación con las contramedidas.

La adopción de contramedidas no es un derecho tutelado por el orden jurídico internacional. Es apenas una práctica tolerada en casos excepcionales, cuyo régimen en el derecho consuetudinario sólo ha sido parcialmente desarrollado. En este asunto la CDI ha realizado una labor de desarrollo progresivo del derecho internacional, sobre una institución que, si bien constituye un modo de hacer efectiva la responsabilidad internacional, se basa a la vez en el incumplimiento de una obligación internacional por parte del Estado que considera afectados sus intereses y trata de lograr una reparación. Se pretende legitimar por vía del desarrollo progresivo del derecho una práctica, un mecanismo, que reforma el sistema de seguridad basado en la Carta de las NU y que se superpone a éste en el caso de las contramedidas colectivas.

Aunque en el proyecto de artículos se incluyen criterios estrictos para el uso de contramedidas, esto es, condiciones para su ejecución, el requisito de la proporcionalidad, obligaciones que no pueden derogarse, así como la definición de su objeto y limitaciones, el margen de discrecionalidad de los Estados en la aplicación de contramedidas es sumamente ámplio. Ello rompe el equilibrio necesario del proyecto de artículos, régimen legal que por su naturaleza debe mantener un gran rigor.

Las contramedidas no son una consecuencia lógica y automática de la responsabilidad de los estados y por tanto no han debido ser incluidas como una parte del derecho sobre la responsabilidad de los Estados.

3./ En cuanto a la Forma final del proyecto de artículos, preferiríamos la adopción de una convención juridicamente vinculante sobre este importante tema. Un instrumento con un mayor impacto normativo garantizaría la eficacia de los mecanismos y el pleno acatamiento de las instituciones que el proyecto de artículos prevé. Por esa vía, además, se estaría reconociendo la dimensión histórica de un texto que ha figurado en la Agenda de la CDI desde sus comienzos.

Sin embargo, conscientes de las dificultades existentes para llegar a ese resultado en las actuales circunstancias, acogemos las consideraciones hechas por la Comisión para que el proceso de adopción del proyecto de artículos se realice por etapas. Apoyamos, por lo tanto, la iniciativa de que la Asamblea General tome nota del proyecto de artículos en el presente período de sesiones y lo incluya como un anexo de la resolución que adopte sobre el tema. Igualmente, opinamos que en esa misma resolución deberá incluirse la recomendación de que la Asamblea General considere la posibilidad de estudiar más adelante la convocatoria de una conferencia con miras a concertar una convención internacional sobre la responsabilidad de los Estados.

En cuanto al proyecto de artículos sobre Responsabilidad Internacional por las consecuencias perjudiciales de actos no prohibidos por el Derecho Internacional (prevención de daños transfronterizos causados por actividades peligrosas), queremos agradecer al Dr. Rao, Relator Especial del tema, la culminación del proyecto de artículos sobre el aspecto relativo a la prevención del daño transfronterizo resultante de actividades peligrosas.

En el cumplimiento de la obligación de diligencia debida que rige el principio de la prevención, objeto del presente proyecto de artículos, debe otorgarse especial consideración a las condiciones de desarrollo socioeconómico de las partes, a la base de los insumos científicos y tecnológicos disponibles y a las realidades prácticas del contexto en que se desarrollan las actividades con entidad suficiente para causar un daño transfronterizo sensible.

Consideramos que en el proyecto de artículos deben reforzarse algunas disposiciones con miras a establecer claramente la relación entre la aplicación eficaz del principio de la prevención y de la diligencia debida y las condiciones del mundo en desarrollo, los mecanismos internacionales de financiación, la necesidad de fomentar la transferencia de tecnología en condiciones equitativas y de contribuir al fortalecimiento de las capacidades mediante la cooperación técnica a los países en desarrollo. Tener en cuenta estos aspectos es esencial en el proceso de formulación de normas y de su puesta en práctica.

Consideramos que no debemos apresurarnos a la celebración de un convenio internacional sobre el proyecto de artículos relativo a la prevención del daño transfronterizo resultante de actividades peligrosas. En razón de los deberes de conducta que impone a los Estados, que deberán concretarse en medidas específicas encaminadas a regular actividades con entidad suficiente para producir un daño, nos parece más apropiado que el proyecto de artículos se adopte en principio como un conjunto de criterios o directrices que puedan servir de base a acuerdos regionales o bilaterales más pormenorizados entre las partes interesadas.

Ciertamente la Comisión ha realizado sobre este tema una labor de desarrollo progresivo que apreciamos como un buen punto de partida para labores futuras en el campo del derecho del medio ambiente.

Señor Presidente:

El reto permanente de la Comisión de Derecho Internacional es el de encontrar un equilibrio entre el realismo político y el enfoque académico que debe darle a los temas a su cargo. La CDI habrá de darle contenido y expresión jurídicos a la realidad de las relaciones internacionales, procurando que sus trabajos tengan posibilidades políticas de aplicación práctica. Esperamos que la voluntad política positiva de los Estados en el presente período de sesiones frente a los dos proyectos de artículos aprobados por la Comisión permita dar una respuesta que satisfaga las expectativas de los miembros de la Comisión sobre la forma que finalmente se dará a sus trabajos y, principalmente, atienda a la necesidad de que éstos contribuyan a fortalecer el imperio de la ley en las relaciones internacionales.

Muchas gracias.

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