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Tercera Comisión

(Nueva York, 12 de Octubre de 2001)

Intervención del Embajador Alfonso Valdivieso, Representante Permanente de Colombia, Tema 111: Fiscalización Internacional de Drogas.

 

Señor Presidente:

En primer lugar, quisiera expresar mi satisfacción por verlo a Usted ejercer la presidencia de esta Comisión. Al ser esta mi primera intervención, deseo expresar mi felicitación a usted y a los demás miembros de la mesa y manifestar mi seguridad en que, bajo su acertada dirección, los trabajos que nos han sido confiados llegarán a feliz término.

Hoy más que nunca, Colombia quiere de nuevo reiterar su compromiso en la lucha contra el problema mundial de las drogas y hacer un llamado a la comunidad internacional en su conjunto a continuar abordando este tema bajo los principios de integralidad, equilibrio y responsabilidad compartida, tal y como fue acordado en el vigésimo periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General.

Mi país considera que el reconocimiento del carácter global del problema, así como la necesidad de enfoques comunes en su tratamiento, y de mecanismos de cooperación y diálogo solidario para su solución, han sido uno de los mayores logros en esta materia.

Señor Presidente:

Como lo destaca el informe 99 - 2000 del Mecanismo de Evaluación Multilateral de la lucha contra las drogas ilícitas, existente en el marco de la Organización de Estados Americanos, "El tráfico de drogas se ha sofisticado y aprovecha los medios de la globalización". Los mismos recursos y modalidades que usa el comercio internacional para el intercambio de bienes y servicios son utilizados por las organizaciones criminales internacionales para traficar drogas ilícitas, sustancias químicas controladas y armas, así como para lavar el producto de sus actividades delictivas.

Gracias a las condiciones que facilita la globalización, los efectos nocivos del negocio ilícito de la droga con sus secuelas de violencia, corrupción, desequilibrios económicos, y desestabilizacion democrática, no permanecen estáticos sino que se movilizan, representando un peligro para todas y cada una de nuestras naciones.

El Presidente Andrés Pastrana, decía a este respecto en la pasada Cumbre de las Américas, celebrada en Quebec, Canadá: "El problema de las drogas ilícitas- y la amenaza que implica contra nuestros sistemas democráticos y contra el tejido social de nuestros pueblos- no es sólo un problema de Colombia: el epicentro está en todos y cada uno de nuestros países, que hacen parte, de una u otra forma, de esta cadena de muerte y dolor." "Cada país tiene dentro de sí algún síntoma de esta endemia".

Pero podemos y debemos aprovechar las ventajas que la globalizacion ofrece en este propósito común de la lucha contra las drogas ilícitas. No obstante, para ello hay que dejar de lado las posiciones insulares y proceder a un tratamiento conjunto en todos y cada uno de los eslabones de este siniestro negocio.

En este sentido, Colombia asigna alta prioridad al compromiso acordado en la declaración política del vigésimo periodo, en el sentido de establecer, con plazo al 2003, nuevos o mejores programas y estrategias de reducción de la demanda y quiere insistir de nuevo en la necesidad de aplicar cabalmente la Declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de drogas y su plan de acción, con miras al cumplimiento de las metas y objetivos del vigésimo periodo extraordinario.

Así mismo, mi país quiere destacar la urgencia de abordar estrategias de fondo contra desafíos inminentes como que representan las drogas sintéticas que constituyen, según los expertos, el segmento más dinámico de este mercado mundial de la destrucción.

Señor Presidente:

Abordar la lucha contra las drogas ilícitas de manera integral y equilibrada no solo implica enfrentar las dimensiones de la oferta y la demanda, sino también una acción decidida contra todos los delitos conexos con este flagelo.

Ningún esfuerzo individual y subregional es suficiente. Solo con una política unificada y coherente, a corto, mediano y largo plazo, fortaleciendo los principios de multilateralidad, responsabilidad compartida, equilibrio e integralidad, podremos enfrentar este reto.

En ese sentido continuamos trabajando: como país, luchando contra el combustible que las drogas vierten sobre nuestro conflicto interno; a nivel andino, a través de la puesta en marcha del Plan Andino de Cooperación para la lucha contra las drogas ilícitas y sus delitos conexos; a nivel hemisférico, en donde el Canciller de Colombia ha propuesto la convocatoria de una Conferencia Especializada en el marco de la OEA para identificar nuevas acciones de cooperación política y técnica a nivel interamericano; y por supuesto en el marco de las Naciones Unidas, en donde continuamos avanzando en el propósito común de la implementación de los acuerdos del vigésimo periodo de sesiones de la Asamblea General.

Señor Presidente:

El pasado 11 de septiembre fuimos puestos a prueba por el terrorismo. Hoy la comunidad internacional esta más unida que nunca en la lucha contra este flagelo. En este intento, hay que tener claro que las redes financieras que utiliza el terrorismo internacional son similares, cuando no las mismas, a las que sirven al tráfico de drogas ilícitas y al comercio ilegal de armas, en particular las pequeñas y ligeras.

Aplicar a la lucha contra el terrorismo el principio de la responsabilidad compartida implica una lucha frontal contra estas redes, y contra el lavado de activos, que las alimenta con recursos.

Ha llegado el momento de hacer algo. No podemos dejar pasar una oportunidad preciosa para reafirmar el compromiso de la comunidad internacional e impulsar un tema cuyos resultados a nivel global distan mucho de poder ser considerados un éxito.

Para cortar las alas de los delincuentes debemos empezar por desmontar paraísos fiscales, secreto bancario, sociedades amparadas por el anonimato y todas aquellas facilidades que permiten a ciudadanos disfrutar las inmensas ganancias obtenidas ilícitamente y fortalecer sus acciones.

El concurso de la comunidad internacional es decisivo en este sentido. Las Naciones Unidas también tienen un papel que cumplir. Debemos impulsar el Programa Mundial contra el Lavado de Activos de la Oficina para el Control de Drogas y la Prevención del Delito que presta asistencia técnica a países y realiza investigaciones sobre la materia. El tema de la lucha contra el lavado de activos además de ser un tema permanente de la agenda de las Comisiones de Estupefacientes y de Prevención del Delito y Justicia Penal, debe ver fortalecido su tratamiento y ser abordado de manera comprehensiva.

Por último, Señor Presidente, quisiera insistir en que los países que enfrentamos el problema mundial de las drogas ilícitas, esperamos que se reconozcan de manera justa y completa nuestros esfuerzos y nuestros logros.

Permítame, Señor Presidente, reiterar la disposición de mi gobierno de contribuir en este esfuerzo, con empeño y solidaridad.

Gracias, Señor Presidente.

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