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Primera Comisión

(Nueva York, 10 de Julio de 2003)

Intervención del Representante Permanente Alterno de Colombia, S.E. el Embajador José Nicolás Rivas, Debate Temático de la Primera Reunión Bienal de seguimiento al Programa de Acción de las Naciones Unidas para Prevenir, Combatir y Erradicar el Tráfico Ilicito de Armas Pequeñas y Ligeras en todos sus Aspectos. Tema 6: Vínculos (terrorismo, crimen organizado, tráfico de drogas y minerales preciosos)

 

Señora Presidenta:

Como usted bien lo ha indicado, los párrafos 13 y 15 de la Sección III del Programa de Acción tratan los vínculos entre el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, y el tráfico de drogas, la delincuencia organizada transnacional y el terrorismo.

El Programa de Acción, aprobado el 20 de julio del 2001 por la Conferencia de las Naciones Unidas, es el primer instrumento internacional de importancia que reconoce estos vínculos. Luego el Consejo de Seguridad, a iniciativa de Colombia, adoptó el 31 de agosto del 2001 la Declaración del Presidente S/PRST/2001/21*, que en su párrafo 9 dice que el Consejo de Seguridad debería considerar la posibilidad de adoptar estrategias innovadoras para examinar la estrecha relación que existe entre el comercio ilícito de armas pequeñas y ligeras y, en particular, el tráfico de drogas, el terrorismo, la delincuencia organizada y la explotación ilícita de los recursos naturales y otros recursos. A este respecto, el Consejo hace un llamamiento a los Estados Miembros para que faciliten toda la información pertinente relacionada con esas actividades.

Luego de los trágicos eventos del 11 de septiembre de 2001, cuando el mundo entero reconoció la urgencia de emprender una lucha frontal contra el terrorismo y estos otros delitos transnacionales que lo financian y fomentan, en el párrafo dispositivo 4 de la Resolución 1373 (2001) que creó el Comité contra el Terrorismo, el Consejo de Seguridad dijo que "observa con preocupación la conexión estrecha que existe entre el terrorismo internacional y la delincuencia transnacional organizada, las drogas ilícitas, el blanqueo de dinero y el tráfico ilícito de armas", entre otros, y a este respecto "pone de relieve la necesidad de promover la coordinación de las iniciativas en los planos nacional, subregional, regional e internacional, para reforzar la respuesta internacional a este reto y amenaza graves a la seguridad internacional".

Señora Presidenta:

Cito estos documentos del Consejo de Seguridad junto con el párrafo 15 de la Sección III del Programa de Acción, que llama a los Estados y a las organizaciones internacionales o regionales a "prestar asistencia para luchar contra el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras vinculado al tráfico de drogas, la delincuencia organizada transnacional y el terrorismo", porque hasta el día de hoy, con excepción de ciertas iniciativas nacionales, subregionales en la Comunidad Andina, y regionales en la Organización de los Estados Americanos, nada significativo se ha hecho en el plano internacional para reforzar la respuesta a esta grave amenaza a la seguridad internacional, como lo reconoce el mismo Consejo de Seguridad.

Cito estos documentos y denuncio la falta de acción en este tema porque la realidad del mundo de hoy está llena de terribles paradojas. Es una terrible paradoja que la mayoría de los conflictos en los cuales se utilizan las armas pequeñas y ligeras se lleven a cabo en el mundo en desarrollo, y que la mayor parte de estas armas sean producidas por el mundo desarrollado. Es una terrible paradoja que muchos conflictos y actos de terrorismo que ocurren en el mundo en desarrollo se financien con dineros obtenidos del tráfico de drogas y del comercio ilícito de diamantes blanqueados en los sistemas financieros del mundo desarrollado.

Las drogas ilícitas, el tráfico ilícito de armas y el terrorismo conforman un trípode del crimen organizado con características comunes y retroalimentación mutua. Aprovechan el proceso de globalización y el desarrollo mundial de las redes financieras y de telecomunicaciones para obtener jugosos dividendos y cristalizar sus objetivos. Producen efectos tan devastadores a nivel intra e interestatal, que con razón se les denomina nuevas amenazas para la seguridad nacional, regional e internacional.

Estas nuevas amenazas desafían los conceptos tradicionales de seguridad y defensa, por cuanto se requiere mucho más que la opción militar para combatirlas. Por tratarse de fenómenos irregulares y transnacionales, la colaboración y la cooperación de la comunidad internacional resultan fundamentales para poder derrotarlos. Por eso Colombia ha venido sosteniendo en distintos foros internacionales que, en materia de lucha contra el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras y de lucha contra el terrorismo, debemos aplicar un principio ya reconocido en el tema del problema mundial de las drogas ilícitas, como es el de la responsabilidad compartida. Todos debemos enfrentar decididamente estos tres problemas mundiales, que están estrechamente vinculados, y buscar soluciones que distribuyan de manera equilibrada las responsabilidades. Por ejemplo, así como a los países productores de drogas ilícitas nos exigen la responsabilidad especial de evitar que estas drogas salgan al mercado externo en el entendido de que es más fácil contenerlas en el lugar de producción, así mismo debemos exigirles a los países productores de armas pequeñas y ligeras que asuman la responsabilidad especial de evitar que éstas armas sean transferidas a criminales y terroristas, y de asegurarse que no sean desviadas hacia el comercio ilícito.

Insistimos entonces, Señora Presidenta, en la imperiosa necesidad de diseñar planes de acción, medidas concretas y agendas de trabajo que hagan efectiva y real la lucha contra los estrechos vínculos que existen entre el comercio ilícito de armas pequeñas y ligeras y el terrorismo, el crimen organizado y el tráfico de drogas. Proponemos que esta tarea se lleve a cabo con base en la corresponsabilidad, la cooperación, la asistencia, la prevención, el intercambio de información y la disuasión.

Muchas gracias, Señora Presidenta.

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