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Sexta Comisión

(Nueva York, 28 de marzo de 2005)

Intervención de la Embajadora María Angela Holguín, Representante Permanente de Colombia, en el Noveno Período de Sesiones del Comité Especial establecido en virtud de la Resolución 51 /210

 

Señor Presidente:

En nombre de mi delegación deseo reiterarle nuestro apoyo a su gestión y a las labores encargadas a este Comité Especial creado en virtud de la Resolución 51/210 de la Asamblea General. Estamos convencidos de la urgencia en avanzar hacia la aprobación del proyecto de Convenio General sobre el Terrorismo Internacional y del proyecto de Convenio Internacional para la Represión de los Actos de Terrorismo Nuclear.

El compromiso de la comunidad internacional para combatir el terrorismo debe ser inequívoco. Reafirmamos que terrorismo sólo hay uno. Sus víctimas son inocentes e iguales y merecen nuestra solidaridad y apoyo, incluso con mecanismos como el fondo internacional de indemnización.

No puede haber terrorismo de primera y segunda clase cuando sus efectos en las sociedades son similares. El terrorismo crea terror en la población, socava la confianza y viola el derecho a la vida y a la seguridad de las personas, reconocido en la declaración universal de los derechos humanos.

Señor Presidente:

Colombia considera que el terrorismo se diferencia de otros delitos por su finalidad, es decir por el propósito de provocar y mantener en estado de terror a la población y/o de obligar a un gobierno u organización a hacer o dejar de hacer algo.

Nuestra posición es clara: el terrorismo, cualquiera sea su origen o motivación, no tiene justificación en circunstancia alguna. Ninguna reivindicación política, filosófica, ideológica, racial, étnica, religiosa u otra similar hace comprensible ni aceptable ningún acto terrorista. Todos los actos de esta naturaleza persiguen el mismo objetivo: sembrar el terror y atentar contra la población civil.

En las recomendaciones del Informe del Grupo de Alto Nivel sobre las Amenazas, los Desafíos y el Cambio, se ofrece una definición de acto terrorista que retoma la Resolución 1566 del Consejo de Seguridad. Define dichos actos como los contemplados en los diversos convenios sectoriales sobre terrorismo. Asimismo, los define en función de su finalidad.

Consideramos que si nos nutrimos con los importantes avances logrados en el marco de la Organización, contaremos con los elementos necesarios para dinamizar este proceso de negociación.

El párrafo operativo 3 de la Resolución 1566 se remite a los actos de terrorismo definidos como delitos en los convenios, las convenciones y los protocolos internacionales, a los cuales califica como tales por su finalidad. En este sentido, recuerda que son actos cometidos con la intención de causar la muerte o lesiones corporales graves o de tomar rehenes con el propósito de provocar un estado de terror en la población en general, en un grupo de personas o en determinada persona, intimidar a una población u obligar a un Gobierno o a una organización internacional a realizar un acto, o abstenerse de realizarlo.

Señor Presidente:

Mi Gobierno cree que para lograr un acuerdo sobre un concepto universal de terrorismo se debe privilegiar la finalidad del acto y no concentrarse en la definición o descripción de sus autores, quienes, independientemente de su origen y motivaciones, deben ser sancionados penalmente.

Colombia reitera, una vez más, su firme disposición de cooperar para alcanzar el objetivo de concluir, a la mayor brevedad, con la negociación de estos dos importantes instrumentos.

Gracias.

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