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Plenario

(Nueva York, 15 de septiembre de 2006)

Intervención de S.E. Sr. Alejandro Borda, Viceministro de Relaciones Exteriores para Asuntos Multilaterales, en el Diálogo de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo, Reunión Plenaria

 

Señora Presidenta:

Mi delegación se complace en verla presidiendo nuestros debates y está convencida de que bajo su liderazgo alcanzaremos las metas que nos hemos propuesto.

Señora Presidenta:

La migración internacional, por su complejidad, está marcada por las tensiones entre la globalización y la soberanía nacional, entre las mejores prácticas y las peores realidades, entre posiciones unilaterales y multilaterales.

El fenómeno de la globalización ha convertido la migración en un asunto transversal, en estrecha relación con el desarrollo, con los derechos humanos, con la lucha contra la pobreza y con la búsqueda de oportunidades en un mundo inequitativo, todo lo cual hace indispensable que la misma se aborde a nivel global e intergubernamental.

La globalidad justifica plenamente su tratamiento en un marco tan inclusivo como el de las Naciones Unidas, como único foro intergubernamental de carácter global. Bienvenida, pues, la convocatoria de este Diálogo de Alto Nivel, al cual deberemos dar debido seguimiento.

Colombia considera conveniente establecer un Diálogo periódico y continuado, que permita una aproximación política general e integral a la migración, del cual emanen mandatos puntuales a las agencias concernidas.

Existen otras instancias intergubernamentales cuya composición no es universal y que abordan el fenómeno desde aspectos específicos que componen la migración, pero, en virtud de sus propias características y limitaciones, no lo hacen en su integralidad. Por tal razón, nuestro Diálogo debe ser amplio, inclusivo de todos los elementos que conforman la migración, y debe evitar considerar a toda costa al migrante como "mano de obra en movimiento", es decir, sólo como una mercancía necesaria para el desarrollo de la economía. Por el contrario, es necesario partir en nuestra reflexión de la dimensión humana del migrante y del respeto de sus derechos fundamentales.

El diálogo regional en materia migratoria es útil; consideramos que muchos asuntos puntuales pueden ser abordados de manera más profunda en el marco de los encuentros regionales, en búsqueda de esquemas de cooperación. Sin embargo, la migración es un fenómeno que no se circunscribe únicamente a una dinámica regional. De ahí la necesidad de preservar el marco amplio e inclusivo de las Naciones Unidas para asegurar que su análisis tenga en cuenta todos los aspectos de su compleja realidad, como fenómeno global ligado al desarrollo.

El Diálogo de Alto Nivel debe ser un foro constructivo con mecanismos flexibles de entendimiento, de concertación de políticas y de cooperación solidaria, que impulsen reflexiones a nivel nacional y global sobre las causas estructurales de la migración y las posibilidades de desarrollo.

Señora Presidenta:

Mi delegación agradece el informe del Secretario General "Migración Internacional y Desarrollo" (A/60/871). En términos generales, compartimos el enfoque del documento, en el cual se habla de la migración como un fenómeno multidimensional que presenta retos y oportunidades tanto para los países de origen como de destino, vinculando las migraciones al desarrollo.

Al considerar de manera conjunta las agendas de migración y desarrollo debemos tener muy en cuenta el modelo económico imperante a nivel global que menoscaba formas de producción local e impulsa flujos migratorios a los países desarrollados cuando la población no encuentra alternativas viables para superar la pobreza, generar riqueza, invertir o ahorrar.

Ante los resultados del modelo económico implementado en América Latina para mejorar el nivel de vida de la población, se ha planteado un nuevo paradigma de desarrollo sustentado en el uso productivo de las remesas. Vale la pena resaltar que las remesas son recursos privados, por lo tanto no pueden ser intervenidos por los gobiernos, su destinación la determinan el migrante y su núcleo familiar, y sus efectos a nivel macroeconómico a mediano y largo plazo no han sido evaluados.

En este mismo sentido, Colombia valora el esfuerzo de implementar el nuevo modelo de "codesarrollo" como complemento de la cooperación internacional. Sin embargo, es claro que ni remesas, ni codesarrollo son sustitutos de la misma, puesto que esto implicaría trasladar la responsabilidad del cambio en las estructuras económicas a los migrantes. Esto es aún más claro después de haber sido necesario tanto tiempo para conocer que la migración también genera beneficios a los países de destino.

Señora Presidenta:

En el marco multilateral, el concepto de las "mejores prácticas" se ha impuesto como el modelo a partir del cual se construyen paulatinamente políticas públicas internacionales. Sin embargo, en materia de migraciones este modelo no puede ser pretexto para soslayar las "peores realidades" a las que se ven enfrentados los migrantes en las sociedades que los explotan o les dan la espalda: la xenofobia, la discriminación, el racismo y el desconocimiento de los aportes económicos y culturales que los migrantes, hacen tanto a las sociedades de destino como a sus comunidades de origen.

Hemos de partir de la realidad cotidiana de los migrantes, de sus problemas, para construir participativamente soluciones y políticas innovadoras. El entendimiento claro de los aspectos positivos de la migración, la tolerancia y la aceptación de la diversidad cultural del migrante y su integración armónica a las sociedades de acogida deberán ser los basamentos de la primera y más importante de las llamadas "mejores prácticas".

Gracias, Señora Presidenta.

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