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Primera Comisión

(Nueva York, 3 de octubre de 2006)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, en el Debate General de la Primera Comisión

 

Señora Presidenta:

Permítame empezar felicitándola por su elección y la de todos los demás miembros de la Mesa para dirigir nuestros trabajos. Colombia reconoce el compromiso de su país con el desarme general y completo en todas sus manifestaciones y confiamos en que gracias a sus calidades profesionales y personales, la Primera Comisión sabrá llevar a feliz término sus labores durante este período de sesiones. Mi delegación también desea brindar una cálida bienvenida al nuevo Secretario General Adjunto para Asuntos de Desarme, Sr. Nobuaki Tanaka, a quien auguramos los mayores éxitos en su gestión a la cabeza de tan importante dependencia dentro de la organización.

Colombia se asocia a la intervención pronunciada el día de ayer por la delegación de Indonesia en nombre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL).

Señora Presidenta:

Hace un año lamentábamos, en este mismo escenario, la preocupante tendencia que registra el desarme en el mundo actual. La ausencia de recomendaciones concretas sobre desarme y no proliferación en el documento adoptado por los Jefes de Estado y de Gobierno en el año 2005 fue un reflejo de las dificultades que ha venido enfrentando el multilateralismo en este campo. Poco o nada ha cambiado en esta tendencia desde entonces. Por el contrario, retrocesos tales como el fracaso de la Conferencia de Examen del Tratado de No Proliferación Nuclear en el 2005 o el estancamiento de la Conferencia de Desarme en Ginebra en los últimos años continúan siendo motivo de profunda preocupación para aquellos países que desearíamos ver la denominada "maquinaria de desarme" funcionando en su máxima capacidad posible.

Particularmente preocupante ha resultado para mi delegación el resultado de la Conferencia para examinar los progresos alcanzados en la aplicación del Programa de Acción de las Naciones Unidas contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos, que se llevó a cabo en esta ciudad en junio y julio pasados. Como uno de los países más afectados por el flagelo del tráfico ilícito de armas, Colombia lamenta profundamente que la Conferencia de Revisión no haya logrado alcanzar un acuerdo sobre un documento final que recogiera las preocupaciones y las iniciativas de los Estados en la lucha contra este problema. El Programa de Acción de 2001 sigue siendo la piedra angular de los esfuerzos que deben concretarse para prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, que tantas víctimas causan anualmente en el mundo entero. Reiteramos, así mismo, nuestro apego a los principios contenidos en la Declaración de la Antigua Guatemala, suscrita por los países del ámbito latinoamericano y caribeño en mayo pasado.

El proyecto de resolución "El tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos", que Colombia ha venido presentando en los últimos años de manera conjunta con Japón y Suráfrica, será presentado nuevamente en esta Asamblea General ante la Primera Comisión. Confiamos en el valioso apoyo que las delegaciones han brindado a este importante tema desde la primera vez que se presentó, apoyo que se ha traducido en la adopción anual de esta resolución por la vía del consenso, como esperamos que suceda nuevamente en este año.

Señora Presidenta:

A pesar del panorama poco alentador que aparece a primera vista, Colombia desea reiterar su confianza en el multilateralismo como camino esencial para el fortalecimiento de esos esfuerzos y para perseverar en el logro de los objetivos de las Naciones Unidas en el campo del desarme y la no proliferación. Para ello, mi delegación hace nuevamente un llamado a la recuperación del papel central que le corresponde a la Primera Comisión, de acuerdo con el mandato que le confiere la carta de las Naciones Unidas a la Asamblea General.

En concordancia con la necesidad de lograr el desarme general y completo, que Colombia promueve como política de Estado, mi país ha suscrito todos los instrumentos internacionales relativos a las armas de destrucción en masa. De esta categoría, sin duda las más destructivas son las armas nucleares y por ello el desarme nuclear continúa constituyendo una de las prioridades de la política exterior colombiana dentro del campo general del desarme. En ese sentido, Colombia saluda el acuerdo alcanzado durante el presente mes de septiembre por cinco Estados del Asia Central, mediante el cual se crea una nueva zona libre de armas nucleares en esa región del mundo a través del Tratado de Semipalatinsk.

Como es ampliamente conocido, dificultades de tipo constitucional derivadas de la imposibilidad de pagar cuotas con carácter retroactivo han impedido a mi país ratificar el Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT), cuyo espíritu y letra apoyamos de manera absoluta. Mi país continuará adelantando esfuerzos encaminados a superar las dificultades que conlleva esta situación, a la que nos referiremos con mayor detenimiento durante el correspondiente debate temático en esta Comisión.

Señora Presidenta:

Durante esta Asamblea General nos esperan grandes retos. Confiamos en que lograremos alcanzar resultados concretos y positivos en la extensa lista de temas que nos ocupan. Mi país participará de forma activa y puntual en los debates temáticos que se realicen en la Primera Comisión durante este período de sesiones.

Gracias, Señora Presidenta.

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