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Segunda Comisión

(Nueva York, 10 de abril de 2007)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Debate General del 40° Período de Sesiones de la Comisión de Población y Desarrollo

 

Señor Presidente:

Mi delegación se asocia a la declaración hecha por la Delegación de Pakistán en nombre del Grupo de los 77 y China.

Colombia reitera su compromiso con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de 1994 y, siguiendo el espíritu de consenso y cooperación que acompañó su adopción, reconoce la importante contribución de ese Programa a la meta de reducción de la pobreza establecida en los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

La implementación de la Agenda de El Cairo ha sido una significativa guía para la adopción de políticas nacionales encaminadas a incorporar las cuestiones de población en las políticas públicas. Esta visión es más necesaria en momentos en que resulta clara la creciente interdependencia de las cuestiones mundiales de población y desarrollo, con las situaciones y problemas que se enfrentan en el plano nacional.

Señor Presidente:

Mi país acoge con agrado el informe del Secretario General que sirve de base a este debate. Como lo ilustra el informe, la diferente distribución poblacional entre países desarrollados y países en desarrollo plantea retos y oportunidades que deben ser abordados de una manera equilibrada, para hacer de estas estructuras poblacionales un factor de coordinación y cooperación.

Conforme a la clasificación contenida en el informe, Colombia se ubica en la fase tres de la transición demográfica, como reflejo del descenso en las tasas generales de fecundidad y mortalidad, y por el gran número de personas en edad productiva, en especial jóvenes.

A Colombia le corresponde pues aprovechar las oportunidades del proceso denominado "bono demográfico" o "ventana de oportunidades", a fin de promover la inversión social en salud y educación, dando especial énfasis a la participación de la población joven en la generación de riqueza.

En este sentido, y de acuerdo con los compromisos contenidos en el Capítulo VI del Plan de Acción de El Cairo, Colombia ha emprendido políticas nacionales tendientes a enfrentar el mayor peso de las personas en edad de trabajar, especialmente jóvenes, en la estructura demográfica nacional.

En un primer grupo de acciones, se busca regular el ingreso de los jóvenes al mercado laboral, a través de la extensión de programas educativos y de formación técnica y profesional. Otras políticas tienen como propósito abordar el problema del desempleo juvenil y la precariedad de la inserción de los jóvenes al mercado laboral, en el paso a la edad adulta.

En este plano, se desarrollan programas a través del Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA-, para alcanzar dos objetivos. Primero, brindar a los jóvenes orientación para mejorar su integración al mundo laboral. Segundo, favorecer la acumulación de experiencia y dotar al empleo de un mayor grado de formalidad, mediante programas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas a través del microcrédito.

Estas acciones tendrán un efecto inmediato en la posibilidad de los jóvenes de independizarse de su núcleo familiar de manera sostenible y disminuir la tasa de dependencia respecto a los adultos. En el largo plazo, se favorece la expansión y sostenibilidad de los aportes al sistema de protección social, en particular lo referente al sistema de pensiones y jubilaciones.

Señor Presidente:

A pesar de la favorable transición demográfica actual, Colombia, al igual que los demás países de renta media de la región de América Latina y El Caribe, afronta retos y restricciones que limitan su capacidad de aprovechar la potencialidad de los dividendos demográficos.

A las limitaciones del mercado laboral se suma el patrón migratorio, también mencionado en el informe, donde se señala que "la mayoría de los migrantes internacionales tienden a ser en su mayoría adultos jóvenes y suelen ir acompañados de niños pequeños, lo cual implica un aumento en los segmentos más jóvenes de una población (la de los países de destino)". Este fenómeno conduce al traslado de mano de obra en plena edad productiva a otros centros económicos.

El caso de la migración internacional aquí señalado refuerza la necesidad de continuar y ampliar el diálogo político sobre cuestiones claves que afectan el desarrollo de los países que se ubican en diferentes fases de la transición demográfica.

En conclusión, señor Presidente, Colombia aspira a que las políticas nacionales en materia demográfica sean complementadas con acciones efectivas de cooperación como la promoción de un entorno económico favorable a nivel internacional y la implementación de los compromisos en favor del desarrollo acordados en diferentes cumbres y conferencias. Es necesario, por otro lado, impulsar programas de consolidación de la capacidad nacional así como un adecuado flujo de recursos de cooperación, incluida la cooperación Sur-Sur.

Sin duda, todo ello contribuirá a mejorar la capacidad de los países para soportar las presiones resultantes de la estructura de la población actual y sus tendencias futuras.

Muchas gracias, señor Presidente.

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