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Segunda Comisión

(Nueva York, 26 de octubre de 2006)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Tema 54: Aplicación de los resultados de la Conferencia de las naciones Unidas sobre los Asentaminetos Humanos (Hábitat II) y fortalecimiento del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat)

 

Señora Presidenta:

Mi delegación se asocia a la declaración hecha esta mañana por la delegación de Sudáfrica en nombre del Grupo de los 77 y China.

El Gobierno de Colombia recibe con agrado el reconocimiento que hace el Secretario General en su reporte de ONU-Hábitat, sobre el grupo de países de ingreso bajo o medio donde la tasa de crecimiento de los barrios marginales se ha empezado a estabilizar o a invertir.

Colombia ha logrado controlar la formación de barrios marginales mediante la previsión y la planificación del desarrollo y crecimiento urbano; la ampliación de las inversiones sociales focalizadas para generar mejores oportunidades económicas y de empleo para los sectores más pobres de las ciudades; la inversión en viviendas de bajo costo y asequibles para los grupos más vulnerables; y la decidida inversión en ampliación y modernización de la cobertura de servicios públicos. Colombia, considera que con políticas y prácticas adecuadas es posible prevenir la formación de barrios marginales, cualquiera sea el nivel de riqueza del país.

El informe del Secretario General también hace referencia a los recursos que ONU-Hábitat ha movilizado para la financiación de proyectos, incluidos los mecanismos del Banco Mundial orientados a la formulación de políticas y estrategias sectoriales de vivienda. Las instituciones financieras regionales pueden también contribuir eficazmente en este campo.

En Colombia, el Banco Interamericano de Desarrollo ha brindado su apoyo para la realización de un estudio que servirá de base para fortalecer los programas de vivienda de interés en el área urbana. El estudio desarrolla mecanismos alternativos de financiación y mejoras al marco normativo de crédito.

Señora Presidenta:

El Plan de Aplicación de las Decisiones de Johannesburgo y las decisiones del 11° período de sesiones de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible, constituyen el principal marco de referencia para encarar la problemática que hoy nos ocupa. El agua, el saneamiento básico y los asentamientos humanos fueron temas del 12° período de sesiones de la Comisión, oportunidad en la que se reafirmó el acceso al agua potable como un derecho humano. El derecho al agua y a la vivienda es decisivo para cumplir otros compromisos del desarrollo, en ámbitos fundamentales como el desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza y la reducción de la inequidad.

Esos derechos constituyen un asunto de interés público, en el que los Estados tienen la responsabilidad de promover y facilitar el acceso a los servicios públicos a los sectores de escasos recursos. Este acceso, debe ir acompañado de políticas integrales encaminadas a mejorar las condiciones económicas y sociales de las comunidades que se han visto marginadas de los avances del desarrollo.

En ese marco, resulta igualmente indispensable contar con los conocimientos especializados, los recursos financieros y el apoyo técnico de las distintas instituciones que trabajan en áreas del desarrollo urbano y rural, y en temas sociales, incluidas las internacionales. Estas entidades están llamadas a prestar su valioso apoyo a las iniciativas comunitarias, colectivas e individuales, relacionadas con proyectos sociales o productivos que les permitan construir por sí mismas un bienestar estable y sostenible.

Señora Presidenta:

Las inversiones que los países en desarrollo requieren en estos campos son de gran magnitud y deben tener la misma prioridad que las asignaciones que se realizan a la educación, la salud, la seguridad ciudadana y el transporte. En este sentido, resulta crucial fortalecer el flujo de recursos financieros internacionales hacia los países en desarrollo, como condición necesaria para lograr los objetivos trazados en materia de asentamientos humanos.

Es necesario que los países donantes incrementen el porcentaje de ayuda oficial para el desarrollo, para alcanzar los niveles definidos en la Declaración del Milenio y el Plan de Implementación de Johannesburgo. La transferencia de tecnología desde los países desarrollados y el fomento de la capacidad institucional nacional, constituyen igualmente aspectos fundamentales para cumplir esos compromisos.

Dentro de las acciones de cooperación, cabe también resaltar la importancia de compartir experiencias en el manejo del recurso hídrico, el saneamiento y los asentamientos humanos, así como de estimular la transferencia tecnológica y la creación de capacidades en el marco de la cooperación Sur-Sur.

Finalmente, señora Presidenta, Colombia se une al llamado especial a ONU-Hábitat, en su calidad de organismo coordinador en estos temas, para que en estrecha colaboración con las instituciones pertinentes, mantenga una supervisión continua al cumplimiento de los objetivos relacionados con los asentamientos humanos, en particular los compromisos de cooperación internacional en esta importante área del desarrollo.

Muchas gracias señora Presidenta.

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