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Tercera Comisión

(Nueva York, 9 de febrero de 2007)

Intervención del Sr. Carlos Suárez, Ministro Consejero. Comité de Desarrollo Social, Tema 3a): Promoción del Pleno Empleo y Trabajo Decente para Todos

 

Señor presidente:

Mi delegación lo felicita a usted y a los demás miembros de la Mesa por su elección y por su eficaz tarea durante el presente período de sesiones de la Comisión.

Señor presidente:

Las acciones gubernamentales encaminadas a promover y generar oportunidades de empleo y trabajo decente son pilar fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular en lo que se refiere a la reducción de la pobreza extrema y del hambre, y al logro del desarrollo sostenible. En lo que a Colombia se refiere, y desde la celebración de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, en nuestro país se vienen incrementando los esfuerzos para promover mayores niveles y calidad del empleo.

Para mi país, es claro que las políticas sobre empleo, requieren de la creación de condiciones en el plano económico, institucional y sectorial, que potencien la generación de riqueza en los países. Pero también es indispensable que los beneficios del crecimiento lleguen a toda la población y, en especial, a la más pobre y vulnerable, desarrollando su capacidad de generar ingresos propios. Por eso, se hace necesario superar en este tema cualquier disyuntiva entre crecimiento y bienestar.

Colombia tuvo entre 1996 y 2001 una situación difícil. La economía nacional creció entonces a un ritmo promedio del 1% anual y tuvo en 1999 la primera caída de la producción en casi un siglo. La situación de pobreza llegó al 58% en el año 2000. En un entorno complejo de inseguridad e incertidumbre, se produjeron niveles de desempleo cercanos al 20% en las ciudades, y al 15.5% en el nivel nacional.

A partir de 2002, el gobierno del presidente Álvaro Uribe comenzó a aplicar políticas para reversar esta situación. El resultado positivo ha sido indiscutible. El crecimiento económico en el período 2003-2006 alcanzó un promedio del 5% anual. Se recuperó la inversión nacional y extranjera, esta última en niveles sobresalientes en 2005 y 2006. Todo esto, combinado con las políticas sociales aplicadas, permitió disminuir la pobreza en 10 puntos porcentuales; reducir el desempleo a niveles nacionales de alrededor del 12% e incrementar los ingresos laborales en un 10%.

Esta transformación fue posible gracias a medidas integrales e interdependientes, como la política de seguridad democrática que ha permitido reducir todos los índices de criminalidad y ha creado condiciones de confiabilidad en el entorno económico y social del país; la política de reactivación económica, que fortaleció la disciplina macroeconómica, estabilizó las finanzas públicas sin afectar la inversión social, creó condiciones favorables para la inversión, y permitió abrir nuevos mercados para los productos de la economía nacional. Y la política de Herramientas para la Equidad Social, que incluye programas de educación, protección social, desarrollo rural, servicios públicos, entre otros, de gran impacto en la construcción de capital humano y social.

Señor presidente:

A partir de nuestra experiencia, y de los planes de los próximos años, Colombia considera que en materia de empleo, además de las políticas macroeconómicas y generales, es indispensable que se considere la heterogeneidad de realidades que existen entre el campo y la ciudad, entre grupos poblacionales, entre zonas geográficas. De ahí la importancia que tienen los programas focalizados para promover el empleo en grupos específicos. En el caso colombiano, se han desarrollado programas para promover el ingreso estable de familias campesinas. Programas como "Jóvenes en Acción" y "Jóvenes Rurales", para ampliar el acceso de los adultos jóvenes al mercado laboral, en especial los más pobres. Programas para fomentar el empleo y el empresarismo para la mujer, como las iniciativas "Mujer cabeza de familia microempresaria", "Plan de capacitación empresarial para mujeres" y "Feria Nacional de la Mujer Empresaria". Además, se desarrollan programas de capacitación e inserción laboral y social de grupos vulnerables, entre ellos, las víctimas del desplazamiento y los reinsertados de agrupaciones violentas que se han desmovilizado.

Colombia también otorga prioridad a la promoción de las micro, pequeñas y medianas empresas, generadoras de altos porcentajes de empleo en los países en desarrollo, como opción para generar empleo y reducir la informalidad. En este tema, es importante tener en cuenta la heterogeneidad y los distintos niveles de inserción de tales empresas en los sistemas económicos para minimizar los riesgos de fracaso de los nuevos proyectos empresariales, en especial los de los segmentos más vulnerables de la población; y promover en el frente internacional la apertura de mercados a los productos de estas unidades productivas de gran impacto social.

La promoción del acceso a la educación, y a educación de calidad es también esencial. El nivel de desempleo en el largo plazo está relacionado con el desajuste entre la calificación de los trabajadores y los requerimientos de los empleadores. Situación evidente en economías en desarrollo, en las que la mayor demanda laboral se va trasladando hacia sectores que requieren personal cada vez más capacitado. En este campo, Colombia impulsa una estrategia dirigida a la universalización de la cobertura en educación básica y media, y ha fortalecido la formación a cargo del SENA, institución estatal de capacitación tecnológica que pasó de tener un millón cien mil estudiantes en 2002, a 4 millones en 2006.

Para promover el trabajo decente es necesario incrementar las coberturas de los servicios de seguridad social, disminuir los niveles de informalidad y promover la garantía de los derechos fundamentales en el trabajo. En este frente, en Colombia, en los últimos cuatro años, el servicio de seguridad en salud subsidiado por el Estado llegó a un número adicional de cerca de 9 millones de ciudadanos pobres, incluidas personas que trabajan en sectores informales. De acuerdo con nuestro Plan de Desarrollo, en 2009, la cobertura de la seguridad social en salud debe cubrir a toda la población de menores recursos.

Señor presidente:

Colombia considera fundamental que se aumenten los esfuerzos internacionales para contribuir al aumento de los niveles de empleo, fortaleciéndose los canales de cooperación internacional y asistencia técnica entre los países. También fomentando de manera decidida el fortalecimiento de los mecanismos a través de los cuales el sistema de las Naciones Unidas responde de manera efectiva a las necesidades de los países en desarrollo y menos adelantados.

Mi delegación llama por último la atención sobre un compromiso que la comunidad internacional asumió en 1995, y que está aún lejos de alcanzar. Se trata de la situación de los trabajadores migratorios que no disfrutan de las protecciones contempladas en instrumentos nacionales e internacionales. En este frente, así como en los de cooperación para la transferencia de tecnologías y la liberación de mercados con reglas transparentes y equitativas, tenemos todavía grandes retos para avanzar en el objetivo del empleo pleno y el trabajo decente.

Muchas gracias.

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