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Cuarta Comisión

(Nueva York, 7 de noviembre de 2007)

Intervención de S.E. Sra. Claudia Blum, Embajadora, Representante Permanente, Asistencia para actividades relativas a las Minas [Tema 29]

 

Señor Presidente:

Mi delegación se asocia a la declaración hecha por Uruguay en nombre del Mercosur y Países Asociados.

Colombia toma nota del informe del Secretario General sobre el avance de la aplicación de la política y estrategias institucionales de las Naciones Unidas sobre las actividades relativas a las minas.

Mi país concuerda plenamente en que la labor de la ONU en la reducción de las amenazas humanitarias y socioeconómicas de las minas, debe continuar hasta que su acción deje de ser necesaria.

En atención a lo anterior, el Estado colombiano se ha comprometido mediante la Convención de Otawa de 1997 en la lucha contra las minas antipersonal y ha desarrollado un esfuerzo nacional para poner en marcha el conjunto de acciones establecido en dicho instrumento internacional y reflejadas en buena medida en la Estrategia interinsitucional de las Naciones Unidas para las actividades relativas a las minas en el período 2006-2010.

Señor Presidente:

A nivel del establecimiento de instituciones nacionales encargadas de abordar la amenaza de las minas, muy recientemente, en julio de 2007, se creó el Programa Presidencial para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal, que reemplaza al Observatorio de Minas Antipersonal.

La creación del Programa Presidencial, implica un mejor posicionamiento institucional y refleja la respuesta del Estado Colombiano a la creciente problemática que afronta el país, como consecuencia del uso indiscriminado de estos artefactos por parte de los grupos armados al margen de la Ley.

Señor Presidente:

Colombia ha llevado a cabo un esfuerzo nacional sostenido que ha permitido registrar progresos apreciables en la lucha contra la amenaza que entrañan las minas y las municiones sin explotar.

En primer lugar, se viene implementando una estrategia de descentralización de la política y la acción contra minas antipersonal hacia los departamentos más afectados. Como resultado, se activaron 14 Comités Departamentales y se están constituyendo 53 Comités Municipales de Acción Integral Contra Minas. Adicionalmente, se está trabajando para que los municipios y departamentos más afectados incluyan la problemática de las minas antipersonal en sus planes de desarrollo, como herramienta de política para apalancar la acción en terreno. Para ello, se implementaron herramientas metodológicas dirigidas a fortalecer la capacidad de gestión local y municipal para la puesta en marcha de la acción integral contra las minas.

En segundo lugar, a través de campañas de Educación en el Riesgo de Minas se ha sensibilizado a las autoridades locales de los municipios más afectados, para mejorar su capacidad de respuesta ante accidentes con minas antipersonal. En este mismo sentido, se capacitaron 40 instructores del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) y 8 funcionarios de Parques Nacionales, con el objetivo de multiplicar a nivel nacional la estrategia de Educación en el Riesgo de Minas -ERM-.

La estrategia de sensibilización se ha implementado en 12 departamentos priorizados y se han entregado materiales en los 35 municipios más afectados por las minas antipersonal. Con esta campaña se sensibilizó a más de mil docentes en los municipios priorizados y se entregaron 318.475 cuadernos con mensajes preventivos a menores de edad habitantes de zonas minadas.

Con el fin de direccionar la planeación de las actividades de la Educación en el Riesgo de Minas, en el año 2006 se actualizó la evaluación de necesidades para Colombia. La definición de prioridades lograda con esta herramienta ha permitido focalizar los esfuerzos en aquellas regiones del país que más necesitan campañas de prevención a través de la educación.

En tercer lugar, se ha venido trabajando la asistencia a las víctimas de minas antipersonal con el apoyo de todas las instituciones públicas y privadas de los órdenes nacional y local. Para esto, se está fortaleciendo la capacidad de respuesta institucional mediante la capacitación de personal, en los departamentos priorizados, sobre la ruta de atención de las víctimas de minas. Esta unión de esfuerzos ha permitido hacer seguimiento al avance en la atención que reciben las víctimas civiles de las minas antipersonal.

Adicionalmente, con la cooperación del Gobierno de Japón, se ha trabajado en el fortalecimiento de los Hospitales Universitarios del Valle y de Santander, con el propósito de mejorar la prestación de los servicios de rehabilitación a las víctimas de las minas en esas regiones del país.

Desde el nivel nacional se han hecho esfuerzos para modificar la legislación existente, con el fin de encontrar soluciones integrales a los problemas de rehabilitación de las víctimas de minas y restaurar sus derechos perdidos. No obstante, en esta tarea aun se requiere profundizar los esfuerzos.

En cuanto a las víctimas militares, se está desarrollando un proyecto para proveer un servicio de rehabilitación integral a los miembros de las Fuerzas Militares, quienes representan el 65% de las víctimas de las minas antipersonal en el país.

En cuarto lugar, a través de campañas de sensibilización y abogacía, y con la colaboración de diferentes organizaciones públicas y privadas, se han adelantado diversas actividades a nivel nacional para posicionar el problema de las minas en el imaginario de los colombianos y de la comunidad internacional.

Igualmente, con la colaboración de diversos medios impresos y de los canales de radio y televisión nacionales y regionales, se ha adelantado una campaña ,de sensibilización que ha vinculado numerosos artistas a la lucha contra las minas y que han realizado eventos como "el día del cambio" y "el día internacional de la lucha contra las minas".

En quinto lugar, Colombia desmanteló la capacidad industrial instalada para la fabricación de minas antipersonal y completó la destrucción del arsenal almacenado antes de lo previsto en la Convención de Ottawa.

Entre los años 2002 y 2004, de manera coordinada con el Observatorio de Minas Antipersonal y con la verificación por parte de miembros de la sociedad civil y la comunidad internacional, las Fuerzas Militares destruyeron más de 21.000 minas antipersonal que tenían almacenadas.

Siguiendo los lineamientos del artículo 3 de la Convención de Ottawa, las Fuerzas Militares retuvieron un total de 886 minas antipersonal para efectos de entrenamiento y capacitación. Sin embargo, tomando en consideración que las minas antipersonal empleadas por los Grupos Armados al Margen de la Ley no tienen las mismas características técnicas que las minas industriales retenidas, se ha tomado la decisión de destruir próximamente este remanente.

En este sentido, se han dado los primeros pasos con la destrucción de 300 minas en poder del Ejército y de la Fuerza Aérea. En los próximos meses se desarrollarán las actividades adicionales necesarias para destruir el remanente.

Finalmente, Colombia ha venido trabajando para desarrollar su capacidad nacional en el Desminado Humanitario. En el año 2007 se completaron cuatro equipos de desminado humanitario, cada uno con 40 hombres que estarán dedicados específicamente a las labores de desminado de las 34 bases militares con campos minados de protección y de las áreas minadas por los Grupos Armados al Margen de la Ley.

Con el apoyo de la Organización de Estados Americanos y de los monitores internacionales designados por la Junta Interamericana de Defensa, se ha completado el desminado humanitario de siete campos minados bajo jurisdicción y control de las Fuerzas Militares y dos áreas contaminadas por municiones sin explotar, que afectaban el desarrollo de una comunidad indígena en el sur del país.

Se tiene previsto que el desminado de las 34 bases militares culminará antes del 1° de marzo de 2011, fecha límite impuesta por la Convención de Ottawa para que Colombia cumpla con las obligaciones de artículo V.

Señor Presidente:

En cuanto a las áreas minadas por los Grupos Armados al Margen de la Ley, el aumento en el uso indiscriminado de estos artefactos sobrepasa la capacidad nacional, por lo que se tiene previsto aumentar en el mediano plazo el número de equipos de desminado humanitario. Sin embargo, es necesario anotar que cualquier esfuerzo nacional se verá superado, mientras los Grupos Armados al Margen de la Ley no dejen de emplear estos artefactos explosivos como herramienta para detener el avance de la Fuerza Pública y amedrentar a la población.

Todos los logros aquí señalados se han alcanzado con la colaboración de las autoridades nacionales, las organizaciones no gubernamentales, el sector privado y las organizaciones internacionales acreditadas en Colombia. Se destacan de manera particular las contribuciones del Equipo de Naciones Unidas de actividades relativas a las minas.

Señor Presidente:

El reto que tiene Colombia no es sencillo. El número de víctimas debido al problema de orden público, junto con fenómenos como el desplazamiento forzado ocasionado por grupos armados ilegales, plantean la necesidad de identificar y priorizar las comunidades que sufren más intensamente los efectos socioeconómicos de las minas antipersonal..

Con este fin, mi país necesita seguir contando con el apoyo de Naciones Unidas en la asistencia a las víctimas a través de servicios de rehabilitación física y psicosocial; el fomento de la capacidad nacional, la Educación en el Riesgo de Minas; y el fortalecimiento de las instituciones nacionales y locales que luchan contra la amenaza de las minas antipersonal, con el propósito de potenciar los esfuerzos realizados en años anteriores.

Muchas gracias.

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