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Primera Comisión

(Nueva York, 10 de octubre de 2007)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Debate General

 

Señor Presidente:

Quiero empezar por felicitarlo por su elección y la de todos los demás miembros de la Mesa para dirigir los trabajos de la Primera Comisión. Estamos seguros que gracias a sus calidades profesionales y personales, sabremos llevar a feliz término nuestras labores durante el presente período de sesiones.

Mi delegación también desea brindar una cálida bienvenida al nuevo Alto Representante del Secretario General para Asuntos de Desarme, Embajador Sergio de Queiroz Duarte, representante de la región latinoamericana con una destacada trayectoria en el campo del desarme, y a quien auguramos los mayores éxitos en su gestión a la cabeza de tan importante dependencia dentro de la organización.

Señor Presidente:

Los temas más generales de interés para mi delegación han sido ampliamente abordados en el presente debate por las delegaciones de Indonesia, en nombre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL), y República Dominicana en nombre del Grupo de Río, a cuyas intervenciones Colombia se asocia plenamente. Así mismo, nos asociamos a las intervenciones que pronunciará la delegación del Uruguay, en nombre del Mercosur y Estados Asociados, durante los debates temáticos de la Primera Comisión.

Por tratarse de la primera Asamblea General desde que el nuevo Secretario General asumió su cargo el 1° de enero de este año, mi delegación también desea destacar el fuerte impulso brindado por el Secretario General a los temas de desarme, principalmente mediante las reformas implantadas en el antiguo Departamento de Asuntos de Desarme. Creemos que la problemática del desarme merece toda la atención dentro de los procesos de reforma de la organización y celebramos los resultados que se están obteniendo con aquellos cambios que ya se encuentran en curso en la estructura de la misma, tras la creación de la nueva Oficina de Asuntos de Desarme.

En este contexto, Colombia está convencida de la necesidad de revitalizar la Primera Comisión y buscar resultados más efectivos mediante la racionalización del tiempo y los recursos existentes, a la luz de nuevos enfoques metodológicos.

Señor Presidente:

La problemática de las armas pequeñas y ligeras ilícitas continúa constituyendo un grave problema. Cada año las armas pequeñas cobran la vida de miles de personas en el mundo y es mucho lo que falta por avanzar en las estrategias encaminadas a prevenir, combatir y erradicar este grave flagelo. La acumulación excesiva y el uso indiscriminado de estas armas representan un componente de desestabilización en varias regiones.

Diversas iniciativas encaminadas al desarme han probado sus efectos benéficos y Colombia puede dar testimonio de ello en casos específicos como los registrados en las ciudades de Bogotá y Cali, donde las campañas ciudadanas en pro del desarme han generado desde la década de los 90 un descenso porcentual considerable en los delitos cometidos con armas pequeñas y en el número de víctimas de las mismas.

Quisiera también destacar que en lo que va corrido del año Colombia ha venido coordinando en Ginebra las labores del grupo de trabajo creado en el marco del "Proceso de Ginebra sobre armas pequeñas y ligeras" para ayudar al desarrollo de mecanismos efectivos e identificar las necesidades de los Estados, así como vincularlas con los recursos existentes en la aplicación del Programa de Acción (PoA). Estamos seguros que este valioso ejercicio en el que han participado activamente varios Estados miembros, así como representantes de la Oficina de Asuntos de Desarme y miembros de la sociedad civil, permitirá continuar enriqueciendo la discusión y el intercambio de opiniones sobre tan importante tema.

Durante el presente período de sesiones de la Asamblea General, mi delegación se propone presentar junto a Japón y Suráfrica el proyecto de resolución titulado "El tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos", que en anteriores sesiones ha gozado de amplio respaldo entre los Estados miembros. Esta resolución alcanzó en la pasada Asamblea General una de las más altas votaciones a favor entre todas las resoluciones de la Primera Comisión. Confiamos en que las delegaciones continuarán apoyando la resolución.

Colombia reitera su posición respecto de la necesidad de contar con un instrumento jurídicamente vinculante en materia de armas convencionales, que permita controlar el comercio de armas pequeñas y ligeras durante todos los puntos de la cadena de producción y comercialización, a fin de evitar su desvío hacia canales ilícitos. En este tema, mi país ha participado activamente en las discusiones relativas a la negociación de un Tratado de Comercio de Armas (ATT, por sus siglas en inglés) y ha hecho llegar al Secretario General sus opiniones sobre este asunto. Tenemos plena confianza en que el Grupo de Expertos Gubernamentales que acaba de ser conformado producirá resultados visibles en esta materia.

Señor Presidente:

Reconocemos la labor adelantada en el marco del Grupo de Trabajo de composición abierta para considerar los objetivos y la agenda, así como el posible establecimiento del Comité Preparatorio para la IV Sesión Especial de la Asamblea General dedicada al Desarme (SSOD-IV) y destacamos los esfuerzos emprendidos por su presidente, el Embajador Alfredo Labbé, de Chile. Creemos que los temas discutidos en el marco de las sesiones celebradas permitieron poner una vez más de relieve la necesidad de aunar esfuerzos para lograr el consenso en este tema. Las circunstancias imperantes en el mundo contemporáneo demandan la urgencia de dedicar un nuevo período especial de la Asamblea General al desarme, con la esperanza de obtener resultados tan concretos como los que se lograron durante la primera de éstas sesiones en 1978.

En lo referente a las zonas libres de armas nucleares, mi delegación se une complacida a la conmemoración del cuadragésimo aniversario del Tratado de Tlatelolco, que permitió a la región latinoamericana y caribeña convertirse en pionera en la materia y contribuir así a la estabilidad de una amplia zona del planeta. Creemos que toda iniciativa encaminada a lograr la creación y consolidación de nuevas zonas libres de armas nucleares es un paso definitivo en el camino hacia el objetivo común del desarme y la no proliferación nuclear.

Colombia también destaca la labor realizada por el Centro Regional de las Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe, con sede en Lima, el cual ha impulsado actividades y estrategias de enorme importancia para los Estados de la región en sus 30 años de existencia.

Señor Presidente:

Mi delegación se referirá de forma puntual a los demás temas de la agenda durante el desarrollo de los respectivos debates temáticos.

Muchas gracias.

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