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Sexta Comisión

(Nueva York, 8 de octubre de 2007)

Intervención del Sr. Ministro Plenipotenciario Alvaro Sandoval, Tema 137: Administración de Justicia en las Naciones Unidas

 

Señor Presidente:

La delegación de Colombia agradece al Señor Secretario General la presentación del Informe titulado Administración de Justicia en las Naciones Unidas y los informes relacionados, documentos que constituyen un referente en este proceso de consultas.

Señor Presidente:

Previa la consideración de los aspectos substanciales del tema de la Administración de Justicia en las Naciones Unidas, mi Delegación estima necesario abordar algunos aspectos de orden procesal en aras de una más clara definición del radio de acción que le corresponde a la Sexta Comisión en esta materia.

En el período de sesiones precedente, adelantamos en esta Comisión una intensa labor en el curso de la cual se presentaron propuestas y se surtieron fecundas deliberaciones que culminaron con la adopción de la Decisión 61/511B, que contiene como anexo una serie de puntos jurídicos de acuerdo. Sin embargo, tanto al inicio de nuestras tareas como en el desarrollo de las mismas pareció no existir del todo claridad sobre el contenido mismo de la acción que deberíamos adelantar y del destino que tendría el resultado de esas labores. Lo que parece evidente, en nuestro sentir, es que tal resultado no trascendió.

Para evitar que esa situación se reedite, convendría precisar por parte de la Sexta Comisión los linderos de la actividad que adelantaremos en este período de sesiones y el objetivo que nos proponemos alcanzar. Si bien ciertos aspectos de la reforma de la administración de justicia pueden tener un carácter compartido entre la perspectiva jurídica y la estrictamente financiera, nos asiste la convicción que la esencia del tema sometido a nuestra consideración es jurídica y comporta, a su vez, notorias repercusiones tanto administrativas como financieras.

No se precisa, en nuestro concepto, desplegar un análisis en extremo técnico para entender que la administración de justicia ya en el plano de las organizaciones internacionales o en el de los Estados, aún cuando comporta un indudable componente financiero, es de naturaleza jurídica y, por ende, corresponde a los juristas ocuparse del diseño de un sistema judicial asequible, equitativo, transparente y eficiente con el propósito de garantizar uno de los principios más relevantes del Estado de derecho como es el del debido proceso.

Señor Presidente:

El eje central de la reforma en curso es la protección de los derechos de los miembros del personal de las Naciones Unidas, para lo cual es fundamental erigir un sistema judicial consistente que garantice la transparencia, la independencia y el debido proceso.

La delegación de Colombia es partidaria de un sistema judicial escalonado conformado por un sistema extrajudicial y uno judicial. Al respecto, reiteramos, sin embargo, que, a la luz del derecho internacional tanto público como privado, los medios de solución de controversias se encuentra en un igual rango jurídico de equivalencia por lo que no consideramos apropiadas las denominaciones de sistema informal o formal que obran en el precitado Informe. La mediación no puede ser asumida como un medio informal sino extrajudicial de solución de controversias como quiera que el acuerdo con el cual puede culminar ese mecanismo es tan vinculante como lo es la providencia de un tribunal.

El sistema judicial constituido por una primera instancia y una instancia de apelación, integradas por jueces profesionales y dotadas de la capacidad de proferir sentencias vinculantes, no exige, necesariamente, el establecimiento de dos tribunales. Por esta razón, la delegación de Colombia sigue considerando que el sistema judicial de Naciones Unidas debería estar conformado por un Tribunal de dos instancias, con una Sala de Primera Instancia descentralizada para garantizar el locus standi o facultad de incoar acciones a todos los miembros del personal y una Sala de Apelaciones.

Los beneficios de un Tribunal de dos instancias son relevantes. De acuerdo con la práctica institucional internacional, un solo tribunal implicaría la adopción de un estatuto y un reglamento, con lo cual se evitaría las eventuales colisiones de interpretación y aplicación de dos estatutos y dos reglamentos que, conforme a esa práctica, exigiría el establecimiento de dos tribunales. A su vez, la existencia de un solo tribunal propiciaría una mayor congruencia jurisprudencial.

Un solo tribunal de dos instancias significaría la existencia de una sola unidad administrativa bajo una sola dirección integrada por un Presidente, un Vicepresidente y una Secretaría. Los dos tribunales, por su parte, conllevarían una duplicidad administrativa y de gestión.

El impacto presupuestal puede ser menor de constituirse un solo tribunal que, como se ha indicado, haría más expedita su gestión tanto jurídica como administrativa.

Como consideración final, nos preguntamos aún sobre la pertinencia de establecer dos tribunales cuando uno solo de dos instancias podría cumplir las mimas funciones evitando las eventuales colisiones señaladas y con un menor impacto administrativo y presupuestal. Así mismo, es preciso tener en cuenta que en el concierto internacional la práctica demuestra que solo existe un tribunal para efectos del ejercicio de la correspondiente jurisdicción y no dos órganos judiciales para ese mismo fin. Disponen de un solo tribunal administrativo la Organización Internacional del Trabajo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización de Estados Americanos y el Banco Interamericano de Desarrollo, respectivamente.

Señor Presidente:

La delegación de Colombia reitera su ánimo de contribuir en el diseño de un sistema judicial idóneo, eficaz, de largo término y con efectos presupuestales racionales, todo con el propósito de garantizar el principio del debido proceso.

Gracias Señor Presidente.

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