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Tercera Comisión

(Nueva York, 8 de octubre de 2007)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Tema 60: Desarrollo Social

 

Señor Presidente:

Mi Delegación lo felicita por su elección como Presidente de esta Comisión y confía en que bajo su liderazgo desarrollaremos un productivo período de sesiones. Hago extensivo este saludo a los demás miembros de la Mesa.

Colombia se suma a la declaración realizada por Pakistán en nombre del Grupo de los 77 y China.

Señor Presidente:

En su informe sobre la aplicación de los resultados de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, el Secretario General ha dado en esta ocasión énfasis especial al tema del pleno empleo y el trabajo decente para todos.

Para Colombia, la generación de empleo es un instrumento central del Estado en la construcción de una sociedad con mayor equidad e inclusión social. Desde 2002, el Gobierno Nacional comenzó a aplicar políticas integrales e interdependientes, que han creado condiciones favorables para la reactivación económica y la creación de empleo productivo y decente. Menciono, entre ellas, la política de seguridad democrática que ha permitido reducir los índices de criminalidad y ha generado condiciones de confianza en el entorno económico y social. Las políticas económicas y fiscales han llevado a recuperar la disciplina macroeconómica y fiscal, crear condiciones favorables para la inversión, avanzar en competitividad y en infraestructura, y abrir nuevos mercados para los productos nacionales. Con las políticas para la equidad social y la superación de las condiciones de pobreza extrema, se han canalizado importantes y crecientes inversiones en educación, salud y otros factores de alto impacto en la construcción de capital humano y social.

Gracias a estas acciones, y en un ambiente de renovada confianza, la economía que tenía entre 1996 y 2001 un crecimiento promedio del 1% anual, ha crecido a partir de 2002 un 5% anual en promedio. En 2006 el PIB creció en 6.8% y en el primer semestre de 2007 en 7.6%. La inversión ha llegado al 26% del PIB. La pobreza disminuyó del 56% en 2002 al 45% en 2006, y se espera que en 2010 no supere el 35%. Por primera vez, en décadas, el coeficiente Gini de distribución del ingreso empieza a mejorar. En materia laboral, el desempleo se ha reducido de forma significativa. Mientras en el año 2000 superó el 20%, en agosto de 2007 llegó al 10.6% a nivel nacional, y la meta es reducirlo al 7%. El salario mínimo ha crecido en el último lustro 8% por encima de la inflación y el ingreso promedio de los hogares creció 18.8% entre 2002 y 2006. Si bien tenemos importantes retos por enfrentar, los resultados mostrados resultan significativos. Señor presidente:

A partir de nuestra experiencia, para Colombia es claro que las políticas macroeconómicas de impacto general son decisivas para la generación de empleo. También es indispensable ejecutar programas focalizados, dirigidos a fortalecer la capacidad de grupos poblacionales que se identifiquen como rezagados en materia de empleo.

En Colombia, existen estos programas, por ejemplo con iniciativas dirigidas a promover ingresos más estables para las familias campesinas. También, en los programas "Jóvenes en Acción" y "Jóvenes Rurales", para ampliar la capacitación y acceso de los adultos jóvenes al mercado laboral, en especial los más pobres. Los programas para la mujer, como las iniciativas "Mujer cabeza de familia microempresaria", "Plan de capacitación empresarial para mujeres" y "Feria Empresarial de la Mujer". Los incentivos para la vinculación laboral de personas con discapacidad. Y los programas de capacitación e inserción laboral de personas en situación vulnerable, como las víctimas del desplazamiento y los desmovilizados de grupos armados ilegales.

Para promover el trabajo decente se requiere que los Estados desarrollen, dentro de sus políticas, acciones para ampliar la seguridad social, fortalecer la capacitación laboral, disminuir los niveles de informalidad y promover los derechos laborales.

En el caso colombiano, hemos aumentado en un 40% la afiliación de trabajadores a la seguridad social, gracias al mejor comportamiento de la economía y a la lucha antievasión. Al terminar 2006, 38 millones de colombianos contaban con aseguramiento en materia de salud. De éstos, más de 20 millones son afiliados subsidiados por el Estado, que incluyen desempleados y personas que laboran en sectores informales y sus familias. Al finalizar este decenio, esperamos llegar a la cobertura universal en protección social en salud. Entre las estrategias para formalizar el empleo en Colombia, se cuenta con acciones para consolidar las cooperativas y la economía solidaria, y medidas de apoyo financiero a la micro y la pequeña empresa. En este último campo, destaco el programa Banca de Oportunidades, que en su primer año de funcionamiento ha permitido la entrega de 1.387.000 microcréditos, y que tiene como meta llegar a 5 millones de préstamos en cuatro años. Este programa prioriza proyectos de personas que no tenían acceso al sector financiero y contempla asesorías para minimizar los riesgos de fracaso de las iniciativas empresariales.

En cuanto a capacitación del recurso humano, se busca acercar la calificación de los trabajadores con los requerimientos del sector productivo. En este campo, contamos con el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, institución estatal que ha jugado un papel importante en la formación técnica de jóvenes y adultos, y en la asistencia para la creación de empresas. El SENA ofreció 4.1 millones de cupos educativos en 2006 y se espera tener 4.5 millones en 2007.

Coincidimos con el Secretario General en que la promoción de la responsabilidad social empresarial es también un requisito para el trabajo decente. Colombia valora la iniciativa privada con responsabilidad social, que debe expresarse en la solidaridad empresarial con la comunidad, más allá de los mínimos legales. En este campo, el Gobierno promueve la divulgación de los derechos laborales, y garantiza el diálogo participativo en comisiones de concertación de política laboral y salarial. Quiero destacar que Colombia será la sede del Centro Regional del Pacto Mundial de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe, iniciativa que respalda el sector empresarial y el Gobierno nacional con las Naciones Unidas. Señor Presidente:

Las acciones para promover y generar oportunidades de empleo y trabajo decente son fundamentales para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular en lo que se refiere a la erradicación de la pobreza extrema y la búsqueda de niveles de desarrollo sostenible.

Colombia considera fundamental que, más allá de las acciones nacionales, se fortalezca la cooperación internacional. Se reconozca en el nivel mundial el papel fundamental del comercio y la inversión, en el crecimiento económico y la creación de bienestar. Se amplíe la transferencia de tecnologías. Y se fortalezcan los mecanismos a través de los cuales el sistema de las Naciones Unidas puede apoyar las acciones de los países en el objetivo de avanzar hacia el pleno empleo, asegurando a la vez un trabajo decente y de calidad para todos.

Muchas gracias.

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