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Plenario

(Nueva York, 4 de marzo de 2009)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Cuestión de la Representación Equitativa en el consejo de seguridad y del aumento del número de sus miembros y cuestiones conexas

 

Señor Presidente:

Permítame antes que nada agradecer la convocatoria de esta reunión. Al ser una oportunidad para presentar posiciones sobre las categorías de membresía como parte del proceso de reforma del Consejo de Seguridad, confiamos en que se pueda avanzar en la argumentación y evaluación de la perspectiva sobre este tema. De acuerdo con su recomendación seré breve y limitaré mi intervención a la materia que hoy nos ocupa.

Señor Presidente:

Desde el inicio del proceso, hace más de 15 años, Colombia ha señalado la necesidad de una reforma de carácter integral que convierta al Consejo en un órgano más democrático, representativo y transparente, con mayor eficacia y mejor rendición de cuentas. Ese mismo enfoque resulta válido, en particular, para evaluar las propuestas sobre categorías de membresía y examinar si resultan compatibles con ese objetivo.

Una ampliación del Consejo de Seguridad solo en la categoría de miembros no permanentes, consulta adecuadamente ese criterio. Tiene en cuenta, asimismo, los principios de distribución geográfica equitativa e igualdad soberana. Al permitir una selección rotativa de los candidatos se otorga legitimidad política y se garantizan las condiciones de igualdad para el acceso a las sillas en ese órgano.

Mi delegación cree, por tanto, que no resulta viable configurar un Consejo más democrático y equitativo a través de la creación de nuevas sillas permanentes. Siendo la igualdad de derechos y privilegios una característica de la democracia, no podemos, a conciencia, crear mayores diferencias entre los miembros del Consejo y el resto de los Estados Miembros de la Organización, y reducir aún más la participación de aquellos países que no tienen voz ni capacidad decisoria. En este sentido, mi delegación reitera su oposición histórica al veto

Lograr un Consejo más representativo solo se puede lograr a través de un aumento en las oportunidades para aquellos países que actualmente se encuentran subrepresentados. Este proceso debe garantizar una mayor participación de Estados pequeños y medianos, quienes en teoría cuentan con igualdad de derechos para ser miembros del Consejo, pero en la práctica ven restringidos los espacios. Asimismo, la representación de África dentro del Consejo debe recibir atención especial.

Mi delegación es conciente de las consideraciones de algunas delegaciones sobre una expansión que se limite exclusivamente a un aumento en la categoría de miembros no permanentes. Igualmente, reconocemos el hecho de que todos debemos mostrar flexibilidad con el fin de lograr una reforma efectiva del Consejo. En este sentido, mi delegación considera que una alternativa viable podría ser la búsqueda de una solución intermedia que trate de acomodar las posiciones y preocupaciones de los Estados Miembros.

En este sentido, una posible alternativa sería un aumento en el número de sillas no permanentes, con la posibilidad de reelección, o la creación de nuevas sillas de período extendido, siempre y cuando ninguna de estas opciones lleve a una membresía permanente de facto a través de repetidas reelecciones. Esta opción debería estar acompañada de un proceso de revisión dentro de un plazo de 10 o 15 años que nos permita realizar un análisis profundo de la efectividad de un Consejo reformado.

Señor Presidente:

Permítame terminar resaltando que si bien la discusión de hoy se limita a las categorías de membresía, no debemos olvidar que estas mismas se encuentran inevitablemente relacionadas con el tamaño del Consejo, la distribución regional de sus miembros y los métodos de trabajo de este órgano, incluyendo la eliminación, o por lo menos la restricción, en el uso del veto.

Por lo tanto, es importante que en la segunda ronda de negociaciones, una vez hayamos escuchado las posiciones de todos los países frente a los distintos temas, se de prioridad a la integración e interrelación de los diferentes elementos de reforma. Este es un criterio fundamental para que el proceso de negociaciones mantenga siempre un carácter comprensivo.

Muchas gracias señor Presidente.

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