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Segunda Comisión

(Nueva York, 13 de octubre de 2008)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Tema 47. El sistema financiero internacional y el desarrollo - Productos básicos

 

Señora Presidenta:

Mi delegación se asocia a la declaración realizada por Antigua y Barbuda en nombre del Grupo de los 77 y China.

Quisiera, así mismo, agradecer al Secretario General por la presentación del informe sobre el sistema financiero internacional y el desarrollo.

1. Compartimos la necesidad planteada en ese documento, de avanzar hacia un sistema internacional mejor reglamentado y estructurado, que garantice el flujo y estabilidad de la financiación para el desarrollo. La reforma de la arquitectura financiera internacional, que ha sido demanda constante de los países en desarrollo durante los últimos años, adquiere hoy un sentido de urgencia.

2. La alarmante debacle financiera y la tendencia de desaceleración continuada y generalizada de la economía mundial, evidencian la necesidad inaplazable de promover la aplicación de normas para la supervisión y la regularización bancaria y financiera, como dos aspectos centrales para el funcionamiento de los mercados internacionales.

3. Desde hace varios años, Colombia ha venido implementado compromisos y apoyando iniciativas contenidos en el Consenso de Monterrey. La gravedad de la actual situación, con impactos que ya se han sentido en las economías en desarrollo, impone la necesidad de profundizar los compromisos del Consenso y su implementación. La Conferencia de Seguimiento de Doha debe ser ocasión para proyectar las acciones multilaterales y coordinadas que se requieren en esa dirección.

4. Las distintas propuestas de reforma al sistema financiero internacional deben centrarse en las necesidades de financiamiento para los países en desarrollo. Así mismo, deben orientarse a la minimización de la incertidumbre para deudores, acreedores e inversionistas. En situaciones de pánico y choques externos desfavorables como los que observamos hoy, recobrar la confianza se constituye en condición vital para el acceso oportuno y a costos razonables a los mercados de capitales.

5. Al mismo tiempo, es indispensable que las autoridades financieras internacionales adopten un liderazgo más dinámico en el establecimiento de directrices apropiadas para buscar mayor transparencia en los mercados. Al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial, les corresponde un papel relevante para identificar acciones y remedios concretos como una contribución para enfrentar los efectos de la crisis actual.

6. Una adecuada gobernanza en todos los niveles institucionales resulta fundamental para el apropiado desempeño de la economía mundial y de los mercados financieros en particular. En este sentido, también se requiere un mayor compromiso de los países desarrollados en la implementación de medidas de urgencia para evitar que la crisis existente se traduzca en una restricción del acceso de los países en desarrollo a las fuentes de crédito y al comercio internacional.

Señora Presidenta:

La emergencia financiera no debe llevar, de otro lado, a desatender otra crisis concurrente, reflejada en el incremento e inestabilidad de los precios de productos básicos, en particular, el petróleo y los alimentos. Como lo indica el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo, transmitido por el Secretario General, esta situación envuelve efectos negativos para el crecimiento económico y la lucha mundial contra la pobreza.

1. Es necesario, en ese sentido, aprovechar mejor los espacios multilaterales para analizar el impacto del aumento del precio del petróleo en años recientes, sobre los precios del transporte e insumos básicos para la producción de alimentos. En Colombia, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural ha identificado que en la estructura de costos de producción agropecuaria, el precio del petróleo y los fertilizantes tiene un peso que oscila entre el 30 y 40%, incluyendo el costo del transporte. A pesar de las recientes bajas en los precios de los combustibles, la inestabilidad aún prevalece. Es necesario abordar el asunto desde una perspectiva estructural y de largo plazo.

2. El comercio de productos básicos resulta vital para los países en desarrollo, tanto exportadores como importadores. La importancia de avanzar hacia un sistema comercial multilateral más justo y libre, especialmente para los productos agrícolas, resulta incuestionable. Reafirmamos, en ese contexto, la necesidad de una reducción sustancial de los subsidios a la producción aplicados principalmente por los países desarrollados.

3. Colombia, país con importante producción agrícola, cuya participación en el producto interno bruto en los últimos años ha estado alrededor del 13%, apoya la simplificación arancelaria y la mayor transparencia en el comercio de productos de este sector. Es necesario una mayor liberalización de los productos tropicales en los mercados de los países desarrollados. Las negociaciones multilaterales deben redundar en condiciones transparentes y justas para los productores de los países en desarrollo.

Señora Presidenta:

Al concluir, permítame reiterar la disposición de Colombia a participar en las discusiones sobre las acciones de cooperación a nivel internacional, que permitan enfrentar el complejo momento que vive actualmente la economía global. No existe un solo país que esté equipado para hacer frente por su propia cuenta a la crisis reinante. La legitimidad y eficacia de las respuestas depende de la posibilidad de aplicar enfoques colectivos e incluyentes, que tengan en cuenta las necesidades apremiantes de las economías en desarrollo.

Muchas Gracias.

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