Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Segunda Comisión

(Nueva York, 25 de junio de 2009)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Conferencia de las Naciones Unidas al más alto nivel sobre la crisis financiera y económica mundial y sus efectos sobre el desarrollo

 

Señor Presidente:

1. Colombia valora este diálogo de Naciones Unidas, como una ocasión para promover la coordinación internacional, dar apoyo a las medidas para superar la crisis financiera y económica mundial, mitigar sus efectos y reafirmar nuestro compromiso con el desarrollo.

2. Hoy es claro que las repercusiones económicas y sociales de la crisis se han transmitido a todas las regiones del mundo. La profundidad y dimensión de la situación exige respuestas globales, que deben entenderse, además, como una oportunidad para redoblar esfuerzos frente a metas comunes como la erradicación de la pobreza y la consolidación de una asociación mundial por el desarrollo. En particular, esperamos que esta Conferencia pueda contribuir a promover la agenda de Naciones Unidas en relación con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y los compromisos internacionales derivados del Consenso de Monterrey.

3. Resulta crucial que la Asamblea promueva, en un espíritu constructivo y de solidaridad, las distintas iniciativas en curso, como los procesos institucionales que se lideran en el marco de las instituciones financieras internacionales y las acciones previstas por el Grupo de los 20. El documento a ser adoptado por la Conferencia representa un paso en la dirección correcta. Contiene áreas en las que la contribución del sistema de Naciones Unidas puede ser efectiva y complementaria a la acción de otras instituciones. Aprovecho la ocasión para reconocer el importante liderazgo de los co-facilitadores en las negociaciones intergubernamentales, para el logro de un resultado positivo y equilibrado.

4. En materia de mitigación, Colombia resalta la importancia de que los paquetes de estímulo fiscal, las medidas anticíclicas y la cooperación internacional, contribuyan a encarar de manera eficaz las necesidades del mundo en desarrollo, en áreas estratégicas para la sostenibilidad económica de mediano y largo plazo, como infraestructura, medio ambiente, empleo, educación y salud.

5. Así mismo, la crisis presenta oportunidades para dar un nuevo impulso a las estrategias que buscan mejorar el impacto y alcance de la cooperación multilateral, incluido el trabajo de los fondos y programas de Naciones Unidas. Colombia reconoce el aporte que pueden ofrecer los procesos intergubernamentales sobre la eficacia de la ayuda y los principios de la Declaración de París, con miras a avanzar hacia una cooperación internacional cada vez más transparente, orientada a resultados y en línea con las prioridades de los países receptores.

6. De otra parte, mi país se suma a los llamados a resistir el proteccionismo comercial, financiero y migratorio. La restitución de la confianza económica mundial depende también de la capacidad para reafirmar el compromiso con el comercio de bienes y servicios como motor del desarrollo, así como los beneficios de un flujo cada más vez más libre de la fuerza laboral.

7. Resaltamos, igualmente, el papel central de la estabilidad financiera y el financiamiento en la reducción de la pobreza. Dentro de una regulación adecuada, una mayor liberalización financiera facilita el ingreso de inversión a las economías en desarrollo, mediante los sistemas bancarios nacionales y los mercados de capitales, que proveen fuentes alternativas de recursos para el desarrollo.

8. Las acciones de política monetaria y financiera que Colombia considera fundamentales para solventar la crisis y mejorar las condiciones del sistema financiero internacional, se enmarcan en cinco esferas principales:

- Mayor consistencia de las políticas macroeconómicas a nivel global.

- Adopción de códigos de conducta, mejores flujos de información y fortalecimiento de la supervisión y la regulación.

- Mantenimiento de la autonomía de las economías en desarrollo.

- Diseño de una red de organizaciones regionales y subregionales que apoyen el manejo monetario y financiero internacional.

- Fortalecimiento y reforma de las instituciones financieras internacionales, incluido el Fondo Monetario Internacional, con miras a proporcionar liquidez en períodos de crisis.

9. En la esfera de reforma y modernización del sistema financiero internacional, debemos ampliar los esfuerzos para consolidar instituciones que atiendan los intereses de los países, y que sean capaces de responder de manera eficiente y transparente a las necesidades y acciones de los actores del sector público y privado.

10. El fortalecimiento de las instituciones multilaterales de financiación resulta imperativo en el actual panorama de crisis y en la implementación de estrategias para revitalizar la economía mundial. En este contexto, el aumento de la capacidad financiera y crediticia de los bancos de desarrollo regional constituye una prioridad estratégica. En el caso de América Latina y el Caribe, el Banco Interamericano de Desarrollo proporciona más del 50% del financiamiento multilateral. Colombia respalda las recientes medidas para aumentar los recursos del capital ordinario del Banco, así como del Fondo de Operaciones Especiales que sirve a las 5 economías más vulnerables de la región.

11. De otra parte, quisiera subrayar la importancia de impulsar medidas en el nivel nacional para mejorar la gestión macroeconómica, consolidar la solidez institucional, continuar promoviendo una integración progresiva a la economía internacional, privilegiar los criterios de largo plazo en los mercados financieros e impulsar la expansión del financiamiento a favor de las pequeñas empresas. Estas cinco áreas constituyen el núcleo de la agenda colombiana para fomentar un sistema financiero sostenible, que apoye el crecimiento, la equidad y la estabilidad.

Señor Presidente:

Permítame, al finalizar, ratificar el compromiso de Colombia con el impulso del diálogo y las acciones requeridas para abordar las enormes necesidades y vulnerabilidad de los países en desarrollo, en este tiempo de crisis. Esta debe ser una tarea continua que comprometa, igualmente, a todas las instancias del sistema de Naciones Unidas y demás socios de la comunidad internacional.

Muchas gracias.

ˆarriba

« regresar

Periodo 63