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Segunda Comisión

(Nueva York, 6 de octubre de 2008)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Debate General de la Segunda Comisión

 

Señora Presidenta:

Permítame expresarle a Usted y a los demás miembros de la Mesa, el reconocimiento de mi delegación por su elección para dirigir las labores de la Comisión. Cuentan ustedes con el voto de confianza de mi país en el desarrollo de las tareas asignadas.

Permítame también extender a través suyo el agradecimiento de mi delegación a la Señora Asha-Rose Migiro Subsecretaria General y al Señor Sha Zukang Secretario General Adjunto para Asuntos Económicos y Sociales por sus respectivas declaraciones. De igual manera agradecemos la interesante presentación realizada por el profesor Ricardo Haussman, así como su positiva referencia a la experiencia colombiana en la producción y exportación de nuestro café.

Mi delegación se asocia a la declaración presentada por Antigua y Barbuda, en nombre del Grupo de los 77 y China.

Cuando nos encontramos aquí hace un año ya se vislumbraban cambios en el panorama internacional, que podrían implicar serios riesgos para las perspectivas del desarrollo.

Hoy, las sombras de la desaceleración económica mundial, la tendencia en los precios de los alimentos y productos básicos, y la creciente intensidad de desastres naturales asociados al cambio climático, se han sentido con rigor, cuando estamos a medio camino de la implementación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Ante la evidencia de la crisis existente, es necesario que la Segunda Comisión otorgue prioridad al análisis de la misma. La Asamblea General debe examinar las implicaciones de la situación en las distintas áreas del desarrollo.

El problema alimentario, demanda particular atención. Debemos construir sobre los resultados de la Conferencia de la FAO, realizada en Roma. Esos resultados apuntan en la dirección correcta y aportan significativamente a la definición del asunto. La Comisión debe aprovechar ese impulso, promover la profundización de las discusiones y acuerdos en este frente, y hacer seguimiento a la implementación de las acciones del sistema. En particular, el Marco Integral de Acción desarrollado por el Equipo Especial de Alto Nivel, bajo el liderazgo del Secretario General.

Así mismo, es necesario buscar mayores espacios para fomentar el análisis de los aspectos del problema alimentario relacionados con la energía. En especial, los efectos del aumento del precio del petróleo en el costo del transporte y los insumos básicos para la producción de alimentos. A pesar de que el alza en los precios de los combustibles haya cedido un poco, es conveniente abordar el tema desde una perspectiva internacional estructural y de largo plazo.

Señora Presidenta:

En el escenario actual, la realización de la Conferencia Internacional de Seguimiento sobre Financiación para el Desarrollo, brinda una ocasión valiosa para la identificación de acciones concretas en áreas claves. Como la búsqueda de un sistema de comercio justo y abierto, y un sistema financiero internacional más propicio, equitativo y representativo para los países en desarrollo.

Ante los efectos negativos del estancamiento de la Ronda de Doha, así como de la crisis financiera que hoy se extiende por el mundo desarrollado en ambas orillas del Atlántico, el momento de la Conferencia en noviembre no podría ser más oportuno.

Se requiere un resultado ambicioso y ampliado del Consenso de Monterrey. Que vaya más allá de la reafirmación de los compromisos suscritos en 2002 y responda a los retos del actual panorama económico mundial. Varios aspectos deben ser objeto de suficiente elaboración en el documento de Doha: la regulación de los mercados financieros y de capitales de todos los países; los mecanismos adecuados para ofrecer liquidez de emergencia durante las crisis y evitar la acumulación excesiva de riesgos; y el desarrollo de un mecanismo de seguimiento efectivo. Así mismo, la implementación de medidas adicionales frente al flujo ilícito de capitales financieros, incluido, el financiamiento al terrorismo.

Señora Presidenta:

En relación con el cambio climático, mi delegación quisiera compartir su reflexión sobre el papel de la Segunda Comisión en esta área. Una pregunta central se refiere al valor agregado de las discusiones y negociaciones que aquí se dan, frente a lo que ocurre en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y el Protocolo de Kioto. En ocasiones, se intenta cambiar el rumbo de las discusiones de ese proceso a través de la resolución anual de la Asamblea. Bien sea citando parcialmente los acuerdos que alcanzan la Conferencia y Reunión de las Partes, o bien, sobrepasando su alcance.

Para Colombia el valor del trabajo de la Comisión debería medirse por su impulso a la autonomía e independencia de la Convención y el Protocolo, como el principal proceso para tratar los diversos aspectos del cambio climático. Se deben aprovechar los avances logrados el año pasado en Bali, que permiten contar con una hoja de ruta clara. No nos deberíamos permitir el lujo de crear agendas paralelas.

Señora Presidenta:

Las decisiones recientes elaboradas en esta Comisión sobre las actividades operacionales para el desarrollo, han significado un avance en la búsqueda de mayor eficacia y capacidad de las Naciones Unidas para responder a las prioridades de los países receptores. Necesitamos un sistema focalizado en la construcción de capacidades nacionales y que sirva como catalizador de una cooperación internacional cada vez más predecible, transparente y orientada a resultados.

Así mismo, la Junta del PNUD aprobó el Cuarto Marco de Cooperación Sur-Sur. Un documento de suma importancia en la promoción de esta modalidad de cooperación. Los Estados debemos impulsar decisiones que lleven a la implementación efectiva de estos avances.

En este frente de la cooperación internacional, subrayamos la importancia que han venido ganando los países de renta media en la nueva arquitectura del desarrollo. Su papel de receptores y oferentes de cooperación es evidente, como se reconoció en el Foro de Alto Nivel sobre Eficacia de la Ayuda, celebrado en Accra. Los países de renta media también experimentan retos derivados de situaciones de pobreza y desigualdad, que hacen imprescindible la Ayuda Oficial al Desarrollo. Mi delegación manifiesta su disposición a respaldar iniciativas que permitan un progreso tangible en esa dirección.

Señora Presidenta:

En los últimos años, Colombia ha alcanzado logros notables en materia de desarrollo. Esos logros se han sustentado en tres pilares: seguridad desde la democracia, inversión con responsabilidad social y construcción de cohesión social desde las libertades. Hemos alcanzado un ritmo sostenido de crecimiento económico, con tasas superiores al 5% en los últimos tres años, avances en materia social, y un tránsito acelerado hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Nuestra preocupación hoy se centra en los efectos que pueda tener el entorno económico internacional. Sabemos que a los demás Estados les asiste una preocupación similar. Por ello es oportuno que la Asamblea General promueva un diálogo abierto sobre las múltiples causas de esta problemática y las acciones que la comunidad internacional deberá impulsar para conjurarlas.

Colombia reafirma su permanente disposición para participar activamente en un diálogo sobre este tópico, sobre una base constructiva y de cooperación, que sirva de estímulo a los esfuerzos colectivos en favor del desarrollo económico y social.

Muchas Gracias.

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