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Tercera Comisión

(Nueva York, 15 de octubre de 2008)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, TEMA 60: Promoción y Protección de los Derechos del Niño

 

Señor Presidente:

Mi delegación se asocia a la declaración realizada por México en nombre de los países miembros del Grupo de Río.

La protección integral de los niños es una prioridad para el Estado colombiano, como se refleja en las leyes y políticas aplicadas en el nivel nacional y subnacional. La Convención de los Derechos del Niño y sus protocolos facultativos, de los que es parte Colombia, son un marco esencial en la definición de esas políticas. En el último año, se continuaron fortaleciendo las acciones para la realización de los derechos del niño, así como medidas de prevención y restitución de esos derechos en casos de vulneración. El compromiso del Estado, la familia y la sociedad ha resultado fundamental en este empeño.

El Plan Nacional para la Niñez y la Adolescencia 2007-2017 "Colombia, Niños y Niñas Felices y con Iguales Oportunidades", fue formulado con un enfoque centrado en los derechos del niño. Con el municipio como eje de acción, este Plan se enmarca en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Se han alcanzado también avances tangibles en la aplicación de la nueva Política Nacional de Primera Infancia, así como en el cumplimiento de ambiciosas metas en seguridad nutricional, salud materna y vacunación. El Gobierno ha expedido reglamentaciones para fortalecer el registro civil y el acceso al sistema de atención en salud. Y ha consolidado el programa Familias en Acción que asegura un subsidio a 1.7 millones de familias, condicionado a requisitos de educación y nutrición infantil.

Se aprobó la Estrategia de Prevención y Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil y de Protección al Joven Trabajador 2008-2015. Un Comité integrado por entidades del Estado, empleadores y trabajadores, con el apoyo técnico de la OIT, lideró su formulación, a partir de consultas regionales. La educación, el acceso a espacios de desarrollo, y la vinculación de las familias a servicios sociales, son elementos principales en la implementación de una respuesta más eficaz en este campo.

Continúa aplicándose la iniciativa "Hechos y Derechos", liderada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF y la Procuraduría, con el apoyo de UNICEF. Gracias a ella, los planes de desarrollo de los municipios y departamentos del país incluyen programas para la infancia.

Señor Presidente:

El Gobierno de Colombia ha asignado una prioridad central a la erradicación de la violencia contra los niños. La consolidación de la Política de Seguridad Democrática y la desmovilización de grupos armados ilegales, han contribuido a la reducción significativa de acciones criminales que en el pasado también afectaron a los niños.

El Gobierno aplica iniciativas integrales para la prevención del reclutamiento de niños por grupos terroristas que aún subsisten. Estas iniciativas incluyen programas en educación, nutrición, uso del tiempo libre y fortalecimiento del tejido social y la vida comunitaria, en zonas urbanas y rurales de alto riesgo.

Los niños desvinculados de esos grupos son sujetos de protección reforzada en su calidad de víctimas. Cerca de 3.650 niños desvinculados han accedido al programa especializado del ICBF, diseñado con perspectiva de género, que busca la resocialización en un medio socio familiar.

En 2007 se creó la Comisión Intersectorial para la Prevención del Reclutamiento y la Utilización de Niños por Grupos Organizados al Margen de la Ley, presidida por la Vicepresidencia de la República. Su misión es asegurar eficacia en las políticas de prevención y protección.

Adicionalmente, el Código de la Infancia y Adolescencia fortaleció las normas para prevenir y sancionar la violencia, en el contexto familiar, educativo, comunitario, y en el sistema de justicia, entre otros ámbitos.

Señor Presidente:

Mi delegación ha tomado nota de los informes presentados en el presente período de sesiones. En el documento A/63/227 sobre los niños y los conflictos armados, se encuentran análisis que ameritan detenida evaluación. Diversas recomendaciones resultan importantes frente a la incorporación de la protección de la infancia en políticas de mantenimiento y consolidación de la paz, las estrategias de reintegración, y el papel de los donantes en el fortalecimiento de las capacidades nacionales.

También se encuentran recomendaciones sobre el alcance de posibles diálogos de Naciones Unidas con actores no estatales. En este tema, deben prevalecer las políticas nacionales y las medidas vigentes en los respectivos países.

Llama la atención en el documento, la elaboración sobre el carácter cambiante de los conflictos, en la que se incluyen referencias a fenómenos relacionados con la criminalidad común, bandas delictivas, terrorismo, guerras por ventajas económicas, entre otros asuntos. No resulta aún clara la viabilidad de ese enfoque a la luz de las disposiciones aplicables de las Naciones Unidas, así como frente a otras normas y principios del derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario.

Quisiera también destacar el informe del Secretario General en relación con el seguimiento al período extraordinario de sesiones sobre la infancia. Mi delegación coincide con la visión allí expresada, en la que se subraya la necesidad de fortalecer la capacidad nacional de los Estados en la prestación de servicios esenciales para la infancia. Con el fin de consolidar esa capacidad, la movilización de recursos de cooperación internacional, es condición indispensable para la implementación de respuestas efectivas, acordes con las distintas realidades nacionales.

Finalmente, Señor Presidente, es innegable el impacto que sobre el bienestar de los niños pueden tener los desafíos relacionados con temas emergentes como el aumento en los precios de los alimentos, la migración, los efectos del cambio climático y la situación financiera mundial.

Estos retos ameritan respuestas sostenidas y concertadas en el nivel internacional. A la Asamblea General le corresponde, por su parte, desarrollar un diálogo abierto y constructivo, inspirado en el compromiso indeclinable en favor de la niñez.

Muchas gracias.

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