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Plenario

(Nueva York, 22 de marzo de 2010)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, "Dialogo Interactivo de Alto Nivel sobre el Agua" Panel I: Agua y los Objetivos de Desarrollo del Milenio

 

Señor Presidente:

Quiero en primer lugar agradecer al Presidente de la Asamblea General la convocatoria de este dialogo interactivo y a los panelistas por sus ilustrativas presentaciones. Ellas dan cuenta de los grandes desafíos que enfrenta la comunidad internacional para asegurar un manejo sostenible de las fuentes de agua, y las importantes acciones que llevan a cabo los diferentes órganos del Sistema.

El agua es fundamental para todos los objetivos de desarrollo. La meta de reducir a la mitad, para 2015, la proporción de la población sin acceso sostenible al agua potable y saneamiento básico debe ser una prioridad principal. Igualmente, la de mejorar significativamente la vida de al menos 100 millones de habitantes de tugurios para el año 2020, centrándose en el mejoramiento de instalaciones sanitarias y de agua. El agua también está vinculada con la meta de reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas que padecen hambre, toda vez que la calidad, la disponibilidad y el uso del agua son factores importantes en la agricultura y la producción de alimentos.

El agua también está relacionada con los objetivos del milenio 4, 5 y 6, por cuanto es un componente necesario de la salud básica y el bienestar. La Organización Mundial de la Salud estima que las enfermedades relacionadas con la calidad del agua representan el 80% de todas las enfermedades en el mundo en desarrollo y reclaman unos 5 millones de vidas cada año. En este contexto, es claro que el suministro de agua potable y la eliminación adecuada de desperdicios es la intervención que mayor impacto podría tener en el desarrollo y la salud publica.

Señor Presidente:

En el contexto internacional, Colombia es considerada como un país privilegiado en cuanto a la oferta hídrica disponible. No obstante, su distribución al interior del territorio no es uniforme, debido a particularidades hidrológicas, climatológicas, topográficas y a los patrones de poblamiento. En las ciudades con más de 500.000 habitantes, el suministro de agua se considera como óptimo, pero en algunas urbes de menor tamaño, la calidad es menos confiable. Bajo las condiciones de un año promedio, 25% de los municipios y 60% de la población del país afronta problemas medios, medio-altos y altos de disponibilidad de agua para consumo. Aunque en las ciudades están prácticamente cumplidas las metas de suministro de agua potable y saneamiento básico, el gran reto está en alcanzar las coberturas en el campo y en las regiones y departamentos más rezagados. Algunas proyecciones, advierten que de no tomarse medidas adecuadas para el manejo y conservación de las cuencas hidrográficas, para el año 2025, el 69% de la población nacional enfrentaría riesgos de desabastecimiento de agua.

Con el fin de hacer frente a estos riesgos, de incorporar los principios del desarrollo sostenible a las políticas y los programas nacionales, y de reducir el ritmo de agotamiento y degradación de los recursos naturales, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial presentó recientemente la política de Planificación y Administración Integral del Recurso Hídrico, para asegurar la disponibilidad presente y futura del agua como elemento estratégico en el desarrollo sostenible de la Nación.

Señor Presidente:

El agua es esencial para la supervivencia y no tiene substitutos. Aunque el mundo dispone de conocimientos suficientes para una mejor gestión de los recursos hídricos, éstos son cada vez más vulnerables y más amenazados, principalmente por las actividades humanas y el cambio climático.

Como lo estima la ONU, de no adoptarse medidas para satisfacer las necesidades básicas de agua, hasta 135 millones de personas podrían morir de enfermedades vinculadas con el agua en 2020. En consecuencia, es necesario fortalecer la cooperación y asistencia técnica internacional, y las acciones tendientes a alcanzar los objetivos de desarrollo acordados, en particular en los países que enfrentan con mayor rigor los problemas de disponibilidad y suministro de agua potable y saneamiento.

La escasez de este recurso vital nos afecta a todos por igual. No podemos continuar las prácticas no sostenibles. Su protección y conservación es una labor que demanda la acción conjunta de toda la comunidad internacional.

Señor Presidente:

Para concluir, quisiera preguntar a los panelistas su opinión sobre la acciones que podrían adelantar los gobiernos y los organismos del Sistema de Naciones Unidas para acelerar el logro de las metas de los objetivos de desarrollo del milenio relacionadas con el agua? Quisiera también preguntar, cuáles son, a su modo de ver, los principales obstáculos que enfrentan los Estados para alcanzar esos objetivos?

Muchas gracias, señor Presidente.

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