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Segunda Comisión

(Nueva York, 14 de octubre de 2009)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Tema 58: Actividades Operacionales para el Desarrollo

 

Señor Presidente:

Mi delegación se asocia a la declaración presentada por Sudán en nombre del Grupo de los 77 y China, así como a la intervención realizada por México en nombre de los países del Grupo de Río.

1. En las tareas de la Segunda Comisión, Colombia otorga especial valor a las discusiones sobre las actividades operacionales para el desarrollo, como un área de orientación práctica. En medio de una coyuntura internacional compleja, marcada por la crisis económica y su efecto adverso en el camino hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio, es evidente la relevancia de los fondos, programas y agencias especializadas de las Naciones Unidas.

2. En este contexto, la Asamblea debe mantener en un alto nivel de prioridad el fortalecimiento de las actividades operacionales. Enmarcados en la aplicación integral de la revisión amplia contenida en la resolución 62/208, es fundamental dar continuidad a los procesos encaminados a mejorar el impacto de la cooperación dentro del sistema de Naciones Unidas. La consolidación de una cultura de resultados, con mayor transparencia y una rendición de cuentas efectiva, representa un frente de trabajo fundamental.

3. Así mismo, la búsqueda de coherencia en el sistema demanda el compromiso de la Asamblea General. Mi delegación reconoce los avances logrados en el último año, en el proceso orientado por los Embajadores de España y Namibia, y espera que este Órgano siga promoviendo acciones que permitan complementar las decisiones ya adoptadas.

Señor Presidente:

4. La coherencia no debe entenderse como un fin en sí mismo. Fundamenta, más bien, una mayor eficacia en las acciones del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. En este sentido, Colombia insiste en la importancia de mejorar la coordinación de las actividades del sistema con los gobiernos de los países receptores. Una mejor coordinación permite asegurar mayor alineación con las prioridades y retos nacionales específicos. El perfeccionamiento en la construcción y uso del UNDAF, con indicadores de resultados concertados y verificables, constituye un instrumento valioso de coherencia y eficacia de las actividades operacionales.

5. De otra parte, una base de financiación estable, sostenible y con un adecuado equilibrio entre recursos básicos y complementarios, también constituye un factor esencial en el logro de los objetivos acordados. Aprovechamos para reconocer el detallado análisis estadístico de la financiación de las actividades operacionales, presentado por el Secretario General al ECOSOC y la Asamblea General durante el año en curso.

6. Destacamos, igualmente, el registro de Colombia como uno de los cinco países que realizaron mayores contribuciones al sistema en materia de recursos locales. Este hecho refleja nuestra confianza en el aporte de la ONU al desarrollo.

7. Los seis primeros lugares en este registro son ocupados por países latinoamericanos de renta media. La circunstancia describe la situación general de la región. Paradójicamente, al cotejar este análisis con información presentada este año en el contexto de las Juntas Ejecutivas de fondos y programas, observamos que se asignan a América Latina y el Caribe los niveles más bajos de recursos básicos para actividades programáticas y de coordinación. Además, a la región se ha destinado la menor proporción de recursos básicos frente a los recursos complementarios.

8. Al tiempo que respaldamos la urgencia de reforzar las acciones de cooperación para asegurar avances hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en las regiones más rezagadas del mundo, hacemos un llamado para un mayor reconocimiento de las necesidades específicas de los países de renta media. Estos países, donde vive más de la mitad de los pobres del mundo, presentan asimetrías internas en su desarrollo y realizan esfuerzos enormes para atenderlas. Requieren, por tanto, de adecuados niveles de apoyo y cooperación internacional. Cabe tener en cuenta que los países de renta media se han convertido en multiplicadores de desarrollo, de manera cada vez más visible.

9. A la cooperación Sur-Sur le corresponde, por su parte, un papel complementario en ese sentido. En años recientes Colombia ha aumentando significativamente su participación en iniciativas bajo esta modalidad de cooperación, en áreas como la ambiental, energética y de población. En este contexto, manifestamos nuestro reconocimiento al Gobierno de Kenya como sede de la Conferencia sobre Cooperación Sur-Sur a realizarse en diciembre próximo, así como a la labor de Qatar en el impulso de ese encuentro, en su calidad de Presidente del Comité de Alto Nivel.

Señor Presidente:

Colombia considera fundamental seguir consolidando el diálogo entre todos los actores relevantes con el fin de fortalecer las actividades operacionales para el desarrollo. Entendemos este objetivo con espíritu abierto y valoramos las oportunidades de complementariedad entre los procesos que se dan al interior del sistema y otras iniciativas, entre ellas, la agenda sobre la eficacia de la ayuda.

La erradicación de la pobreza, la revitalización del crecimiento económico y la consolidación del desarrollo sostenible constituyen metas superiores que ameritan la búsqueda permanente de alternativas eficaces de cooperación, que aseguren un verdadero impacto en los países receptores. Sería esa la mejor contribución del sistema de Naciones Unidas al logro efectivo de las metas de desarrollo.

Muchas gracias.

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