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Segunda Comisión

(Nueva York, 23 de marzo de 2010)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, 4º Diálogo de Alto Nivel sobre Financiamiento para el Desarrollo

 

Señor Presidente:

Mi delegación se asocia a la declaración realizada por Yemen en nombre del Grupo de los 77 y China, y por Chile en representación del Grupo de Río. Colombia celebra la realización de este Diálogo de Alto Nivel y valora positivamente su objetivo de hacer un seguimiento a las tareas y compromisos derivados del Consenso de Monterrey y la Declaración de Doha sobre Financiamiento para el Desarrollo.

1. La actual coyuntura económica mundial resalta la necesidad de una mayor coordinación entre las Naciones Unidas y las instituciones financieras internacionales. Es, asimismo, más evidente, la necesidad de reformar y modernizar el sistema financiero internacional, a fin de introducir mecanismos efectivos de vigilancia y monitoreo que coadyuven a recuperar la estabilidad financiera mundial, de manera sostenible, así como la prevención de crisis similares a la que hemos vivido desde 2008.

Señor Presidente:

2. Dado que el sistema financiero internacional opera sobre la base de la integración de los mercados, su reforma debe ser también comprensiva. Ello resulta indispensable para lograr una mayor coherencia de las políticas macroeconómicas a nivel global, incluyendo un marco de regulación financiera que tenga como propósito esencial la asignación de recursos para fines productivos, dando especial prioridad a las necesidades de los países en desarrollo.

3. Por tanto, cualquier reforma al sistema financiero internacional debe ser ampliamente discutida por todos los países, y tener una agenda claramente definida, que incluya los temas que requieren una acción más rápida y efectiva. El proceso debe asegurar la debida representación de los países en desarrollo, en particular los países de bajo y mediano ingreso.

4. La estabilidad financiera desempeña un papel clave para la reducción de la pobreza. Debe traducirse en mayores y mejores flujos de inversión extranjera directa hacia las economías en desarrollo. Debe reflejarse, asimismo, en mejores condiciones de financiamiento y en mecanismos innovadores de apoyo a los grupos más vulnerables.

Señor Presidente:

5. En medio de la reciente crisis global, Colombia obtuvo reconocimiento del Banco Mundial, como el país en Latinoamérica que brinda mejor protección a los inversionistas. En ese mismo sentido, fue ubicado quinto en el ranking mundial por dicha institución. Su capital, Bogotá, avanzó por séptimo año consecutivo en el escalafón de las mejores ciudades para hacer negocios en América Latina, pasando del puesto 16 en 2003 al sexto lugar en 2009. Pero, aun así, en nuestro país se presentó en 2009 una significativa reducción de la inversión extranjera directa en relación con 2008.

6. Esperamos, como lo expresó el Embajador de Chile en su intervención a nombre de los países del Grupo de Río, que la tendencia de disminución de los recursos financieros hacia la región pueda ser revertida en el corto plazo. La recuperación de las economías en desarrollo dependerá, en gran medida, de la normalización de los flujos de inversión y la apertura efectiva de los mercados de bienes y servicios por parte de los países desarrollados.

7. Estas condiciones también resultan fundamentales para encarar el desafío del desarrollo y, en particular, para reducir los niveles de desempleo y pobreza que resultan agobiantes para amplios sectores de la población en el mundo en desarrollo. Los países de renta media demandan una atención especial en esa perspectiva.

8. La reducción de los flujos de remesas es un asunto que preocupa a los países en desarrollo. Es prioritario encontrar mecanismos que reduzcan los costos de transacción de esas transferencias. Por otro lado, como se reconoció en la Conferencia de Doha, las remesas, factor de creciente relevancia en países donde se origina la migración, no reemplazan la inversión extranjera directa, o la Ayuda Oficial al Desarrollo. Estos tres componentes de la financiación para el desarrollo son complementarios y sus volúmenes deben crecer de acuerdo con el aumento en la demanda.

Señor Presidente:

9. Colombia está liderando activamente la generación y difusión de experiencias, e intercambio efectivo de conocimiento y actividades para el desarrollo, como parte de los esfuerzos para fomentar la cooperación sur-sur. Esta modalidad de cooperación constituye un medio innovador para movilizar recursos, compartir experiencias y conocimiento, y contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y otros retos del desarrollo. La reunión del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Efectividad del Desarrollo y Cooperación Sur - Sur, que se lleva a cabo durante la presente semana en Bogotá, ofrecerá aportes prácticos con miras a aprovechar el potencial de la cooperación sur-sur.

Permítame, al concluir, Señor Presidente, ratificar la disposición y el compromiso de Colombia con el diálogo constructivo y el seguimiento a los asuntos relacionados con la financiación para el desarrollo y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sólo una decidida acción multilateral nos permitirá avanzar en el cumplimiento de los compromisos acordados en Monterrey y en Doha. Confiamos en que este diálogo redunde en conclusiones y propuestas específicas para avanzar, de manera efectiva, en esa dirección.

Muchas gracias.

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