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Primera Comisión

(Nueva York, 4 de octubre de 2010)

Intervención de la Embajadora Claudia Blum, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Debate General.

 

Señor Presidente:

Deseo felicitarlo a usted y a los demás miembros de la Mesa por su elección. Esperamos que su orientación y experiencia nos permita contribuir de manera sustantiva en el proceso de revitalización de la así llamada "maquinaria del desarme".

La delegación de Colombia se asocia a las intervenciones de Chile, en representación del Grupo de Río, y de Indonesia, en nombre del Movimiento de Países No Alineados.

Señores delegados:

Mi país reitera su firme compromiso con el Programa de Acción de las Naciones Unidas sobre Armas Pequeñas y Ligeras, instrumento que se ha constituido en un referente internacional para avanzar en la lucha contra el comercio ilícito de estas armas. Su aplicación eficaz por parte de los Estados, y el fortalecimiento de las capacidades nacionales y de los mecanismos de seguimiento, siguen siendo una prioridad. Reconocemos los esfuerzos de los países encaminados a crear un proceso que permita una mayor fluidez en el intercambio de lecciones aprendidas, y en la identificación de retos y de oportunidades.

Colombia ha tenido el honor de participar activamente, como facilitador, en las dos últimas reuniones bienales de Estados en 2008 y 2010, contribuyendo en la formulación de directrices y recomendaciones orientadas a fortalecer el tema de las armas pequeñas y ligeras en el marco de las Naciones Unidas.

Mi delegación apoya la realización de la Reunión del Grupo de Expertos que se llevará a cabo en mayo de 2011 en esta ciudad. Ésta será una valiosa oportunidad para que los especialistas nacionales intercambien, de manera propositiva, información sobre sus experiencias nacionales, retos existentes y posibles soluciones en los temas que allí serán abordados.

El próximo año se cumple el décimo aniversario de la adopción del Programa de Acción. Sería deseable, por lo tanto, obtener resultados concretos en esta reunión de expertos y reafirmar así la vigencia de este instrumento.

Igualmente, confiamos en que la Segunda Conferencia de Examen del Programa de Acción, a celebrarse en 2012, servirá para reafirmar el compromiso de la comunidad internacional con su fortalecimiento y aplicación. En el presente período de sesiones, Colombia coordina la resolución "El comercio Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras", que tradicionalmente presentamos junto con Japón y Sudáfrica. Cabe recordar que en 2009, la misma fue adoptada por consenso y obtuvo un amplio número de copatrocinios. Esperamos seguir contando con el respaldo de todos los Estados en esta resolución.

Señor Presidente:

En la Cumbre de Cartagena por un Mundo sin Minas Antipersonal, celebrada a finales de 2009, representantes de más de 100 países reafirmamos, al más alto nivel, la obligación con la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal, y el compromiso de acabar con el sufrimiento causado por estas armas y lograr un mundo libre de este flagelo.

En mi país, los grupos armados ilegales mantienen la práctica inhumana de sembrar estos artefactos, causando terror y dolor en familias y comunidades. El Estado colombiano continúa avanzando en las acciones contra las minas, incluido el desminado humanitario, la educación sobre riesgos y atención a víctimas. Sobre este último tema, recientemente el Gobierno ha presentado al Congreso un proyecto de ley para establecer una política masiva de reparación eficaz a víctimas de la violencia, que también beneficiará a quienes han sufrido los efectos de las minas antipersonal. Colombia considera importante fortalecer la cooperación y asistencia internacional, incluida la cooperación Sur-Sur, en todas estas áreas.

Señores miembros de la Mesa:

Uno de los lineamientos básicos de la Política Exterior de Colombia ha sido su compromiso con el régimen del desarme y la no proliferación. Mi país es parte del Tratado de No Proliferación de las Armas Nucleares; del Tratado de Tlatelolco; firmó y ratificó el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares; y ha participado y contribuido en la construcción y fortalecimiento de este régimen, incluyendo su comprometida labor dentro de la OIEA y en la Conferencia de Desarme.

En la Octava Conferencia de Revisión del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares, en mayo pasado, mi delegación hizo énfasis en la urgente necesidad de avanzar en la reducción del papel que las armas nucleares todavía juegan en el ámbito de las doctrinas militares. Así mismo, Colombia destacó la incompatibilidad existente entre el desarrollo de armas nucleares nuevas, más potentes y más destructivas, con la letra y espíritu del Tratado. También expresó su preocupación por la vulnerabilidad que representa compartir armas nucleares con Estados No Nucleares o Estados No Parte del Tratado, toda vez que dicha práctica, a nuestro parecer, incumple el compromiso con el desarme nuclear y la no proliferación.

La delegación de Colombia expresa su preocupación ante la nueva dimensión de la proliferación de armas nucleares que se observa en el creciente interés en la adquisición y posible uso de este tipo de armas por terroristas y actores armados no estatales ilegales. Este problema ha sido reconocida en la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad. La comunidad internacional debe estar consciente de este riesgo. Resulta, por ello, indispensable el estricto cumplimiento de todas las disposiciones del Tratado, así como la cooperación entre los Estados en su lucha contra esta amenaza.

Señores Delegados:

En la Quinta Reunión Ministerial del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, el pasado 23 de septiembre, mi delegación reiteró su responsabilidad con las disposiciones de este importante instrumento y destacó que el compromiso de todos los Estados de abstenerse de realizar cualquier acción contraria al objeto y fin del mismo, no reemplaza su vigencia. Colombia está convencida que sólo la total eliminación de las armas nucleares garantizará la paz y seguridad internacionales, y por ello seguirá apoyando todas las iniciativas orientadas al logro de un mundo libre de estas mortales armas.

Distinguidos miembros de la Mesa: Mi delegación participó, el 24 de septiembre, en la Reunión de Alto Nivel convocada por el Secretario General en apoyo a los trabajos de la Conferencia de Desarme. Lamentamos que, a pesar de que han pasado más de 10 años, no ha existido la flexibilidad ni la voluntad política suficientes para la adopción e implementación de un Programa de Trabajo. Es urgente redoblar esfuerzos para lograr el consenso y adoptar un programa equilibrado, que incluya negociaciones sobre: desarme nuclear, garantías negativas de seguridad, prevención de una carrera armamentista en el espacio ultraterrestre y un tratado que prohíba la producción de material fisionable para armas nucleares incluyendo el tema de excedentes.

Así mismo, es necesario promover el debate sobre una posible expansión en el número de miembros de la Conferencia de Desarme.

Señores Delegados:

Desde su inicio, en 2008, mi delegación ha participado activamente en las discusiones sobre el tema del Tratado de Comercio de Armas. Colombia aspira a que el texto final de este instrumento internacional incorpore una prohibición expresa de las transferencias de armas a actores armados no estatales ilegales, y la inclusión de las armas pequeñas y ligeras como una categoría de las armas convencionales.

Señor Presidente:

Colombia, con su tradicional vocación pacifista y su respeto por el derecho internacional, privilegia el multilateralismo, marco en el que se han acordado los principales instrumentos jurídicos que conforman el régimen del desarme, y continuará participando activamente en la búsqueda de compromisos que salvaguarden los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.

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