Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Periodo de Sesiones 66

(Nueva York, 2 de diciembre de 2011)

Intervención de S.E. Sr. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia, Debate: Informe A/66/311. Capacidad Civil Después de los Conflictos

 

Señor Presidente,

Permítame en primer lugar, agradecerle la convocatoria a este Debate General en el que haremos referencia al Informe del Secretario General sobre tema de la Capacidad Civil Después de los Conflictos. Es muy oportuno que la Asamblea General se ocupe del análisis de estrategias que permitan construir y preservar la paz.

Generalmente al término del conflicto, gobiernos y poblaciones se encuentran en condiciones precarias institucional y económicamente, que hacen difícil el tránsito hacia la paz. Para consolidarla necesitamos un intenso trabajo en materia de fortalecimiento institucional y movilización de capacidades civiles en países que inician esta etapa de post-conflicto.

El Sistema de Naciones Unidas ha desarrollado espacios específicos para apoyar los esfuerzos nacionales y las demandas sobre el terreno. En este sentido, agradecemos el reporte del Secretario General que da cuenta de los avances, las dificultades y las recomendaciones para abordar con mayor eficacia el tema de Consolidación de la Paz Después de los Conflictos.

Señor Presidente,

Colombia coincide en que las actividades nacionales para establecer y consolidar la paz después de un conflicto, deben ser apoyadas por capacidades civiles efectivas en el momento oportuno. Es por ello que resulta de vital importancia la reafirmación del compromiso de Naciones Unidas con la tarea de facilitar con rapidez, la ayuda especializada y la experiencia necesaria para apoyar a los agentes nacionales que procuran restablecer el estado de derecho, revitalizar la economía y reiniciar la prestación de los servicios básicos a la población.

Colombia destaca la necesidad de que el apoyo post-conflicto siga fundamentándose en los principios de: Implicación nacional, asociaciones más sólidas, experiencia en el apoyo a los agentes nacionales y agilidad de respuesta.

La implicación nacional es el principio rector que debe servir de fundamento a las medidas de promoción de las capacidades civiles. Este elemento debe estar basado en la inclusión de los diferentes actores de la sociedad y debe tener en cuenta las demandas de la comunidad para avanzar hacia el desarrollo.

Para reforzar la implicación nacional, se debe intensificar la tarea de clarificar y fortalecer las funciones básicas del gobierno después del conflicto. Es necesaria, no sólo la construcción de capacidades técnicas, sino también el robustecimiento de la institucionalidad y la construcción de lazos de confianza con la sociedad, que permitan la aceptación y la legitimidad de los gobiernos por parte de sus pueblos.

Otro de los ejes prioritarios para responder a las necesidades de apoyo civil, es la construcción de asociaciones más sólidas con actores externos que puedan proporcionar enfoques innovadores a la construcción de capacidades civiles. Nuestra Organización debe actuar como facilitadora de avances sobre el terreno creando asociaciones efectivas, con una fuerza de trabajo de composición más amplia, teniendo en cuenta la oferta y la demanda de los asociados externos.

Reconocemos las dificultades identificadas en el reporte relacionadas con la contratación, la agilidad, la composición de la fuerza de trabajo y la previsibilidad de asignación de personal en el terreno, y nos congratulamos de las propuestas de nuevas metodologías para mejorar los sistemas de despliegue de personal propuestas en el reporte. Esperamos que las nuevas herramientas sirvan de apoyo para ampliar y movilizar oportunamente el personal existente.

Es evidente la necesidad de establecer sistemas más ágiles, oportunos y eficaces en función de los costos, dando flexibilidad a las respuestas que requieren los entornos cambiantes sobre el terreno. En este propósito, es indispensable otorgar la debida consideración a unos aportes presupuestales programáticos, así como a la necesidad de lograr mayor agilidad en la disponibilidad de financiación para que las tareas críticas se lleven a cabo a tiempo.

Señor Presidente,

Para nuestro país la participación de las mujeres en la consolidación de la paz es eje fundamental de la transformación de las sociedades. Naciones Unidas tiene la responsabilidad de facilitar las herramientas necesarias para que las mujeres en sociedades en transformación, tengan la posibilidad de participar no solo como expertas dentro de la organización y dentro de los países sino como actores del cambio.

Apreciamos el trabajo de la Comisión para la Consolidación de la paz y de cada una de sus configuraciones. El soporte a las autoridades nacionales ha logrado avances representativos en áreas como la reforma al sector de seguridad, el Estado de Derecho, el respeto por los derechos humanos, el restablecimiento de la institucionalidad del gobierno y la revitalización de la economía.

En relación con estos avances, consideramos que para una consolidación de la paz definitiva, las reformas al sector de justicia deben orientarse a fortalecer la lucha contra la impunidad y al mismo tiempo establecer mecanismos de reparación de víctimas para una justa compensación a los perjuicios sufridos y sentar así las bases de una verdadera reconciliación nacional.

Finalmente, Colombia reafirma la necesidad de diseñar estrategias sostenibles a largo plazo, que fundadas sobre el equilibrio entre el apoyo internacional directo y el esfuerzo nacional, a fin de prevenir la dependencia prolongada de estos países, de los recursos internacionales que genere limitaciones a su desarrollo. Del apoyo responsable, coherente y sólido de la comunidad internacional depende una paz duradera y sostenible en todo el mundo.

Muchas gracias, Señor Presidente.

ˆarriba

« regresar

Periodo 66