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Periodo de Sesiones 67

 

Intervención de S.E. Embajador Miguel Camilo Ruíz, Representante Permanente Alterno de Colombia ante las Naciones Unidas, en el Debate General de la Primera Comisión, sexagésimo septimo periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas

 

Señor Presidente:

Deseo expresar a usted y a los demás miembros de la Mesa la más cálida felicitación por su elección. Estoy seguro que su orientación y experiencia nos permitirán avanzar de manera sustantiva y eficiente en el proceso de revitalización de la así llamada "maquinaria del desarme".

La delegación de Colombia se asocia a la intervención pronunciada por Chile, en nombre de la CELAC.

Señor Presidente:

Mi país, reiterando la importancia del multilateralismo en la discusión y negociación de los asuntos de desarme y seguridad internacional, le otorga una gran prioridad al funcionamiento eficiente de la maquinaria de desarme de Naciones Unidas, la Comisión de Desarme, la Primera Comisión, que hoy nos convoca, y la Conferencia de Desarme, único foro de negociación de estos importantes asuntos.

Señor Presidente,

Si bien las armas de destrucción masiva son una gran amenaza para la humanidad, consideramos que la mayor amenaza para la seguridad y la vida de los ciudadanos de nuestros países es el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras. Este flagelo no sólo cobra la vida de miles personas anualmente sino que también contribuye a otras conductas delictivas, como el tráfico de estupefacientes, el secuestro, el terrorismo, entre otros, convirtiéndose en un instrumento de violencia armada.

Por ello debemos luchar en todos los ámbitos, subregional, regional y global para combatir esta problemática. De ahí, la relevancia del Programa de Acción de Naciones Unidas para prevenir, combatir y eliminar el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos (PdA), único instrumento de carácter global en la materia.

En este sentido, celebramos la realización de la Segunda Conferencia de Examen y, en especial, la adopción por consenso del Documento Final. Si bien éste no incluye todas las preocupaciones expresadas por los Estados, en el caso de Colombia (la referencia a las municiones, explosivos y transferencia de armas a actores no estatales), es un paso adelante en el fortalecimiento de la aplicación del PdA.

Hacemos un llamado a todos los Estados a seguir trabajando en la implementación del PdA y del Instrumento de Rastreo y los alentamos a continuar luchando contra el tráfico ilícito de estas armas, ya que, como otras conductas delictivas, es un fenómeno cambiante que supone nuevos desafíos y obstáculos para los Estados.

Quiero aprovechar esta oportunidad, para felicitar en nombre de mi delegación, a la Representante Permanente de Nigeria, Embajadora Joy Ogwu, quien presidió de manera efectiva, transparente e incluyente la Segunda Conferencia de Revisión del PdA.

En el marco de la Primera Comisión, Suráfrica presentará, conjuntamente con Japón y Colombia, una Resolución sobre el particular, para la cual esperamos seguir contando con el respaldo de todos los Estados y que sea aprobada por consenso, como en años anteriores.

Señor Presidente,

En consonancia con esta preocupación, consideramos que el comercio internacional de armas se debe realizar de una manera totalmente responsable para evitar el desvío de armamento al mercado ilícito. Por ello, insistimos en la necesidad de adoptar un tratado robusto, no discriminatorio, con los mas altos estándares posibles, y que incorpore la prohibición de las transferencias a actores armados no estatales; las armas pequeñas y ligeras, las municiones y explosivos; y así mismo, abarque todas las actividades relacionadas como la compra, venta, intermediación, financiación y transporte. Sólo de esta forma se garantizará que el comercio de armas se realice de manera abierta, transparente y controlada.

Mi delegación considera de gran importancia programar lo más pronto posible, una nueva Conferencia para finalizar la negociación del Tratado sobre el comercio de armas, sobre la base de la propuesta presentada por la Presidencia durante la Conferencia Diplomática realizada en Julio del año en curso.

Señor Presidente:

Estamos comprometidos con la proscripción de todas las armas de impacto humanitario, como las minas antipersonal y las municiones en racimo. Por ello, somos Estado Parte de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales y sus primeros cuatro Protocolos y de la Convención para la Prohibición de Minas Antipersonal (Convención de Ottawa). Adicionalmente, somos Estado signatario de la Convención sobre Municiones en Racimo.

En cuanto a la Convención de Ottawa, Colombia llama la atención sobre la problemática aún vigente de las minas antipersonal, reflejada en los cientos de víctimas anuales en todo el mundo y en las grandes extensiones de tierra contaminadas con estos artefactos. Por esta razón, promueve una condena más activa al persistente uso, por parte de actores armados ilegales, de estas armas ya proscritas por la comunidad internacional.

La acción integral contra minas requiere tanto de los esfuerzos de los Estados afectados por esta problemática como de la cooperación y asistencia internacional en la acción integral contra minas antipersonal (AICMA), la cual contribuye al fortalecimiento de las capacidades de los Estados para enfrentar esta problemática humanitaria.

En cuanto a la Convención sobre Municiones en Racimo, destacamos el hecho de que Colombia, antes de su entrada en vigor internacional, destruyó la totalidad de armamento de este tipo que hacía parte de sus arsenales. Nuestro compromiso ha hecho que, a pesar de ser solamente Estado signatario, hayamos participado, en calidad de Observador, en las tres reuniones de Estados Parte de este instrumento jurídico, que han tenido lugar en Laos en el 2010, en el Líbano en el año 2011 y en Oslo en el 2012.

Señor Presidente,

En relación con el desarme y no proliferación nuclear, mi Delegación considera que es indispensable revitalizar la maquinaria multilateral de desarme y promover la universalización y efectiva aplicación de los instrumentos jurídicos en la materia que nos permita avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares.

En este sentido, estimamos central reactivar la labor de la Conferencia de Desarme para que inicie trabajos sustantivos tendientes la negociación de un tratado sobre material fisionable para la fabricación de armas nucleares, una convención sobre garantías negativas de seguridad, un acuerdo para la prohibición de la carrera armamentista en el espacio ulterior, entre otros instrumentos.

Como Estado Miembro manifestamos nuestra voluntad de trabajar constructivamente para que la Conferencia retome su trascendental labor y hacemos un nuevo llamado a los miembros para que, conjugando creatividad y voluntad política, tomen acciones concretas que permitan sobrepasar el actual estancamiento del foro. Así mismo, los alentamos para que se acuerde y se ponga en práctica un programa de trabajo que atienda las aspiraciones y necesidades de seguridad de la comunidad internacional.

Igualmente, para Colombia es de fundamental importancia alcanzar la universalización del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), piedra angular del régimen de desarme y no proliferación nuclear y de garantizar el cumplimiento de cada uno de sus tres pilares: el desarme, la no proliferación y la promoción de los usos pacíficos de la energía nuclear.

En consecuencia, hacemos un llamado a todos los Estados Parte a avanzar en su implementación y en la de los compromisos derivados de las Conferencias de Examen de 2000 y 2010, en especial el establecimiento de una zona libre de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva en Oriente Medio. Mi país es un convencido de que la creación de zonas libre de armas nucleares es una valiosa contribución a la paz y seguridad mundial.

Así mismo, los invitamos a trabajar con miras a la Conferencia de Examen de 2015, para lograr un resultado sólido y constructivo de la misma. La labor ya inició con el Comité Preparatorio en Viena y debe continuar.

Señor Presidente,

No podemos hacer referencia al TNP sin mencionar y destacar el rol del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) como garante de los usos pacíficos de la energía nuclear, a través de los Acuerdos de Aplicación de Salvaguardias.

Señor Presidente,

En la historia sólo se han usado dos veces las armas nucleares, no obstante, se han realizado más de un millar de ensayos nucleares, contribuyendo a la proliferación vertical de dichas armas. Por eso, aunque reconocemos el valor de las moratorias declaradas por los Estados Poseedores de Armas Nucleares y su cumplimiento, consideramos que la entrada en vigor del Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (TPCEN) es la única forma evitar esta proliferación. En consecuencia, registramos con satisfacción las recientes ratificaciones del tratado e invitamos a los Estados que no lo han hecho, en especial a los incluidos del Anexo 2, a adherirse al mismo.

Señor Presidente,

Celebramos el décimo quinto aniversario de la Convención sobre Armas Químicas, instrumento jurídico internacional de carácter único y ejemplar en la materia, así mismo elogiamos la labor que ha realizado la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas como garante de la misma. En este sentido, celebramos la Reunión de Alto Nivel realizada el 1° de octubre para conmemorar este aniversario y pensar en el futuro de la Convención.

Sólo cuando todos los Estados sean Parte y cumplan con sus disposiciones habrá desaparecido la amenaza de la guerra química.

Finalmente, para el fortalecimiento de la seguridad internacional es necesario avanzar en la aplicación de la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad, complementaria el régimen de desarme y no proliferación al hacer frente al riesgo que representan las armas de destrucción en masa (componentes) y sistemas vectores en manos de actores armados no estatales.

Señor Presidente:

Colombia, con su tradicional vocación pacifista y su respeto por el derecho internacional, privilegia el multilateralismo, marco en el que se han acordado los principales instrumentos jurídicos que conforman el régimen del desarme, y continuará participando activamente en la búsqueda de compromisos que salvaguarden los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Muchas gracias.

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