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Periodo de Sesiones 67

(Nueva York, 14 de mayo de 2013)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia, en la Reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre la evaluación del Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas para combatir la trata de personas

 

Señor Presidente,

Señores representantes y miembros de alto nivel de las delegaciones aquí presentes,

Señores y señoras,

En primer lugar quiero manifestarle el reconocimiento de Colombia por convocar esta importante y oportuna reunión, la cual nos permitirá evaluar los progresos alcanzados y las áreas sobre las que debemos fortalecer nuestras acciones frente al Plan de Acción Mundial de las Naciones Unidas para combatir la trata de personas.

La trata de personas es una forma moderna de esclavitud que degrada al ser humano, convirtiéndolo en sujeto susceptible de comercialización y explotación, y que afecta de manera directa el goce de los derechos humanos y libertades fundamentales de millones de mujeres, niños y hombres.

Como manifestación de la delincuencia organizada transnacional, la trata de personas es un delito de características complejas, que hace que múltiples países puedan convertirse simultáneamente en puntos de origen, tránsito y destino de víctimas, haciendo más difícil el proceso de detección de las organizaciones criminales involucradas y las conexiones existentes entre éstas.

Bajo esta concepción y ante la necesidad de dar una respuesta internacional concertada a un delito de evidentes características transnacionales, la Asamblea General adoptó la resolución 64/294, mediante la cual se aprobó el Plan de Acción, en donde estableció una herramienta efectiva para responder a las diferentes dimensiones y características de la trata de personas.

En este marco, y en concordancia con el Protocolo complementario de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional para prevenir y combatir la Trata de Personas, Colombia ha avanzado en la lucha contra este fenómeno criminal en los ejes de prevención, atención, protección y asistencia a las víctimas, e investigación y judicialización.

Todas las acciones del Estado colombiano se enmarcan en la Ley 985 del año 2005, mediante la cual se tipifica la trata de personas como delito, se crea el Comité Interinstitucional de lucha contra la trata de personas, y se promueve la implementación de la Estrategia Nacional de lucha contra la trata de personas y su Plan de Acción, entre otras disposiciones.

Respecto a la tipificación, en Colombia se incurre en el delito de trata de personas cuando se capte, traslade, acoja o reciba a una persona, dentro del territorio nacional o hacia el exterior, con fines de explotación.

Justamente éste último elemento, es fundamental en la lucha integral que lleva Colombia frente a la Trata de Personas, pues el hecho de obtener provecho económico o cualquier otro beneficio para sí o para otra persona, mediante la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre, la explotación de la mendicidad ajena, el matrimonio servil, la extracción de órganos, el turismo sexual u otras formas de explotación, está tipificado y se convierte en delito en Colombia.

Uno de los avances del Estado colombiano es el alto grado de institucionalización y compromiso en la lucha contra la trata de personas. Desde 2005 se creó el Comité Interinstitucional para la Lucha contra la Trata de Personas; órgano rector nacional y consultivo, compuesto por 14 entidades nacionales, con el objetivo de implementar la Estrategia Nacional Integral de Lucha contra la Trata de Personas, la cual se compone de cuatro (4) ejes estratégicos: Eje de Prevención; Protección y Asistencia a víctimas; Cooperación Internacional; Investigación y Judicialización.

En materia de Prevención, Colombia en conjunto con organizaciones de la sociedad civil, del sector privado en general y organizaciones internacionales, realiza campañas de divulgación sobre sensibilización de este delito y sus diferentes modalidades, y programas de entrenamiento a fiscales con base en protocolos especiales para la judicialización de casos de trata de personas utilizando la técnica de juicios simulados, los cuales tienen como objetivo configurar y desarrollar herramientas prácticas que le permitan a los funcionarios identificar y judicializar efectivamente este delito.

Respecto a la Protección y Asistencia, mediante el cual se busca garantizar la asistencia y la protección integral y calificada a las víctimas de trata de personas mediante el desarrollo de mecanismos de protección integral dentro de los sistemas administrativos, investigativos y de judicialización, se creó el Centro Operativo Anti Trata (COAT), el cual tiene como objetivo coordinar las instituciones competentes para brindar asistencia jurídica y acompañamiento a las víctimas durante el proceso penal, con el fin de garantizar su seguridad personal, el debido proceso y que no sean objeto de tratos discriminatorios.

Colombia ha fortalecido las entidades nacionales encargadas de la investigación y judicialización de la trata de personas promoviendo mayor eficiencia y eficacia en la persecución y sanción de la conducta punible. Lo anterior ha permitido contar con una visión más integral del fenómeno por medio de la cual la Policía Nacional ha logrado desmantelar, solo en el último año, más de diez (10) redes trasnacionales dedicadas a la trata de personas, y la Fiscalía General de la Nación inició 107 investigaciones, sobre las cuales se han logrado 22 sentencias condenatorias.

Finalmente y bajo el eje de Cooperación Internacional, Colombia realiza esfuerzos para fortalecer los mecanismos de cooperación internacional en el ámbito bilateral, regional y multilateral. En desarrollo de este objetivo, Colombia ha implementado tres (3) estrategias:

a. Proponer la firma de memorandos de entendimiento bilaterales para la lucha contra la trata de personas;

b. Promover la suscripción de planes de acción bilaterales para combatir la delincuencia organizada transnacional en donde se incluye el delito de la trata de personas;

c. e impulsar el tema en las reuniones de los Grupos de Alto Nivel en Seguridad y Justicia (GANSJ).

Señor Presidente,

Si bien son importantes lo avances logrados hasta el momento, la magnitud y dimensiones del problema evidencian la necesidad de trabajar de manera aún más decidida en la superación de un enfoque represivo y de cumplimiento de la ley. Tal como lo establece el Plan de Acción de las Naciones Unidas, un enfoque orientado a la protección y asistencia de las víctimas debe guiar todas las acciones de la comunidad internacional al enfrentar este delito.

Colombia considera fundamental obtener un mayor compromiso por parte de los todos los Estados para garantizar la protección de las víctimas y prevenir su revictimización. Es necesario fortalecer mecanismos de cooperación que permitan la repatriación voluntaria de las víctimas de la trata, garantizándoles el pleno respeto de sus derechos, seguridad e integridad.

Asimismo consideramos necesario que se fortalezca y aplique con rigurosidad la legislación laboral que tenga por objeto o efecto exigir que las empresas tomen medidas para prevenir y combatir la trata de personas en las cadenas de producción y distribución.

El fenómeno global como la trata de personas requiere de una respuesta coordinada por parte de todos los Estados hoy aquí presentes. En este marco, el Protocolo complementario de la Convención de Palermo y el Plan de Acción de Naciones Unidas son marcos imperativos de acción para unir nuestras capacidades políticas, técnicas y operativas, y enfrentar conjuntamente este fenómeno.

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