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Periodo de Sesiones 67

(Nueva York, 15 de noviembre de 2012)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia, debate conjunto, Informe del Consejo de Seguridad (Item 30). Cuestión de la representación equitativa en el Consejo de Seguridad y del aumento del número de sus miembros y cuestiones conexas (Item 117).

 

Señor Presidente,

Me referiré en primer lugar al tema 30 del programa, relativo al Informe Anual del Consejo de Seguridad. Quiero agradecerle la convocatoria de esta importante reunión, al igual que expresar nuestro reconocimiento al Embajador de India, S.E Hardeep Singh Puri, por la ilustrativa presentación que nos hizo del Informe Anual. Hago extensivo este agradecimiento a la Secretaría por su valioso apoyo en la elaboración del mismo.

El informe que hoy examinamos da cuenta de un periodo complejo en el contexto internacional con algunas situaciones en las que la acción del Consejo se vio limitada por factores internos y externos de cada conflicto, con la lamentable y censurable pérdida de vidas humanas. No obstante, reconocemos que en múltiples casos se preservaron muchas otras, incluso se protegieron pueblos enteros, se promovió el respeto y la defensa de los derechos fundamentales, al tiempo que se contribuyó a la consolidación institucional y a la protección de civiles en riesgo en naciones donde la paz, la estabilidad y el orden constitucional fueron quebrantados.

Por ello quiero referirme a la importancia del dialogo y la unidad en la prevención de los conflictos y en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, como competencias centrales del Consejo de Seguridad. Dos conceptos que a nuestro juicio son las piedras angulares sobre las que descansa la eficacia de dicho órgano y que por ende deben ser promovidos de forma permanente.

El poder del dialogo

Los resultados del periodo bajo examen muestran que la comunicación y las deliberaciones constructivas son herramientas insustituibles para la prevención y la solución de los conflictos. Celebramos que el dialogo con Jefes de Estado y altos representantes de todas las partes del mundo haya sido fluido y activo gracias a su participación en reuniones de alto nivel del Consejo, así como por los viajes de los Miembros del Consejo, que llevaron a que el destino de regiones como el Cuerno de África sea percibida con mayores esperanzas, al igual que frente a la región de África Central. Otro tanto podemos decir de la progresiva estabilidad democrática en Cote d'Ivoire, Haití y en Timor-Leste, países en los que Naciones Unidas deberá hacer un renovado esfuerzo para apoyar su desarrollo social y la consolidación de sus instituciones.

De la misma manera las consultas y el entendimiento en el Consejo y fuera de él, permitieron a nuestro juicio que situaciones como la de Libia avanzara para iniciar la transformación de sus instituciones y procurar un destino democrático a su pueblo. Allí la comunidad internacional deberá estar atenta a apoyar sus requerimientos para fortalecer sus capacidades nacionales conforme a sus decisiones soberanas.

El dialogo también se desarrolló frente a asuntos temáticos que cada vez más interesan en la agenda. El mantenimiento y consolidación de la paz, el estado de derecho, la cooperación con las organizaciones regionales y subregionales, la prevención de conflictos, los niños y los conflictos armados, la protección de civiles, mujer y paz y seguridad, así como la "Consolidación de la Paz", fueron asuntos que encontramos relevantes en el trabajo del Consejo. A este respecto, seguimos convencidos que deberemos estar atentos a los criterios de inclusión, examen y el alcance de dichos asuntos temáticos a fin de que se debatan sólo aquellos que correspondan a las competencias del referido órgano.

La unidad en la diversidad

Como mencioné anteriormente, la cuestión de la unidad en el Consejo es consustancial a la razón de ser de éste. Sin unidad sobreviene la parálisis. Hemos evidenciado la forma como la falta de unidad afecta la solución de importantes asuntos. Donde se ha avanzado ha sido gracias a la unidad, incluso dentro de la diversidad de opiniones, lo que demuestra que ésta es la única forma de mantener y consolidar la paz y la seguridad internacionales cuando son amenazadas o violadas. El Consejo deberá trabajar más en este propósito, en la certeza de que con ello dará respuesta de manera más amplia a los asuntos de su agenda.

Señor Presidente,

La cuestión del perfeccionamiento de los métodos de trabajo del Consejo de Seguridad es un asunto que cada vez más estimamos necesario. El relacionamiento y la ampliación de la cooperación entre el Consejo y la Asamblea General es cuestión vital no solo por la importancia de la universalidad política que representa la Asamblea, sino por que así los asuntos bajo consideración del Consejo tendrían elementos de juicio adicionales para su consideración y efectiva solución, generando una transparencia mayor y un circulo virtuoso del que saldríamos ganadores los países Miembros y la Organización.

De igual forma y por experiencia propia, encontramos aconsejable el que se puedan compartir observaciones y criterios entre la Membresía de la Organización y el país sobre el cual recae la responsabilidad de elaborar el borrador de informe anual del Consejo de Seguridad. Colombia convencida de esta utilidad, se reunió el 30 de julio con un amplio número de países convocados públicamente a fin de recibir sus sugerencias, observaciones y comentarios.

Los órganos subsidiarios y los grupos de expertos necesitan una reglamentación más precisa. Son frecuentes las dificultades que se experimentan como consecuencia de interpretaciones diversas de la práctica aplicable.

Por ultimo permítame Señor Presidente sugerir que el Consejo profundice su dialogo con órganos del sistema encargados de promover la educación, la ciencia, la cultura, la agricultura, la educación, la salud, entre otros, a fin de que amalgame sus acciones de consolidación de la paz con los esfuerzos, programas, planes y proyectos que desarrollan éstos en los países que salen de la agenda del Consejo. Así se podrá evitar la recurrencia de los conflictos y situaciones que originaron la intervención del Consejo.

Señor Presidente,

Paso ahora a ocuparme del tema 117 del programa, relativo a la reforma del Consejo. En primer lugar, permítame agradecerle su comunicación del 9 de noviembre en la cual nos informó sobre la confirmación del Embajador Zahir Tanin como coordinador de las negociaciones intergubernamentales.

En nombre de mi gobierno, quiero felicitar al Embajador Tanin por esta designación y asegurarle tanto a él como a usted, señor Presidente, nuestra intención de trabajar a su lado y colaborar en todo lo que esté a nuestro alcance para asegurar que este proceso mantenga el momentum que ha alcanzado durante los últimos años.

Liderazgo, imparcialidad y neutralidad son cualidades de importancia fundamental para construir confianza entre los miembros y asegurar la conducción de consultas productivas a lo largo de todo el proceso.

El Gobierno de Colombia le otorga la mayor importancia al proceso de reforma del Consejo de Seguridad. Desde hace varios años unimos esfuerzos con un grupo representativo de países de todos los continentes que tiene un objetivo común: asegurar que cualquier modificación de la Carta de las Naciones Unidas relacionada con la composición y funcionamiento del Consejo de Seguridad sea producto de un consenso general, aceptable para todos y cada uno de los Estados miembros.

Los miembros del grupo "Unidos por el Consenso" o UFC hemos declarado que trabajaremos sin descanso para lograr el acuerdo general, el cual representa la única manera de llegar a una reforma que sea satisfactoria para la comunidad internacional en su conjunto.

Señor Presidente,

Como miembro de este Grupo, Colombia tiene una posición bien conocida: abogamos por la continuación del proceso de negociaciones intergubernamentales sobre la base de los consensos obtenidos en 2009, los cuales se reflejan en los términos de la Decisión 62/557.

La experiencia ha mostrado que la reforma debe ser integral, transparente, equilibrada y equitativa y debe reflejar las necesidades e intereses de todos los Estados miembros.

Los Estados en vías de desarrollo no pueden seguir estando sub-representados en el Consejo de Seguridad. En particular, el Grupo UFC ha reconocido en varias oportunidades que África tiene una aspiración legítima para buscar una representación mas justa en el Consejo de Seguridad.

El Grupo ha mostrado también considerable flexibilidad y ha comprobado en repetidas ocasiones que está dispuesto a aceptar compromisos.

Por esta razón, luego de las discusiones que se registraron a lo largo del último año dentro del marco del proceso de negociaciones intergubernamentales, los miembros de UFC estamos adelantando una discusión interna que busca examinar y sopesar las observaciones planteadas por las diversas delegaciones respecto de nuestro modelo de reforma.

De otro lado, la composición y las categorías de miembros son solo algunos de los aspectos enumerados en la Decisión 62/557, la cual se basa en el concepto del "package deal", al cual atribuimos la mayor trascendencia.

Nos oponemos por lo tanto a cualquier intento de privilegiar alguno o algunos de tales aspectos, en detrimento de otros, por tratarse de iniciativas que, pese a que pueden estar inspiradas por una motivación muy altruista, significan en la práctica un abandono de los consensos ya logrados.

Señor Presidente,

Pensamos que, en las actuales circunstancias, un paso adecuado en esta dirección sería que los Estados miembros discutiéramos y acordáramos, bajo la orientación del Coordinador, un calendario de trabajo que nos permita adelantar un proceso de consultas claro y transparente.

En su calidad de miembro del grupo UFC, Colombia está lista a participar en este proceso.

Muchas gracias,

Gracias.

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