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Periodo de Sesiones 68

(Nueva York, 11 de octubre de 2013)

Intervención de S.E. Embajador Miguel Camilo Ruiz, Encargado de Negocios a.i. en el Debate General de la Segunda Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas

 

Señor Presidente,

Permítame en primer lugar felicitarle por su elección como Presidente de la Segunda Comisión, felicitación que hago extensiva a los miembros de la Mesa para este periodo de sesiones. Estamos seguros que bajo su liderazgo y guía, lograremos avanzar de manera efectiva y fructífera en los trabajos de la Comisión.

Mi delegación se asocia a la declaración presentada por el representante de Fiji, en nombre del Grupo de los 77 y China, así como a la declaración presentada por el representante de Cuba, en nombre de la CELAC.

Señor Presidente,

Esta nueva sesión de la Segunda Comisión tiene lugar en un momento crucial para el desarrollo internacional, en circunstancias en las que se requiere redoblar y acelerar nuestros esfuerzos para el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); y avanzar en el diseño de una agenda de desarrollo para el periodo posterior a 2015. Colombia celebra el resultado del Evento Especial sobre ODM y considera que la hoja de ruta establecida es idónea para alcanzar resultados concretos y prácticos en torno a la nueva agenda internacional de desarrollo.

En este marco, es claro que los aportes de los diferentes procesos que se desarrollan actualmente, en particular el Grupo de Trabajo Abierto sobre ODS y el Comité Intergubernamental de Expertos sobre Financiamiento para el Desarrollo Sostenible serán insumos críticos para alimentar el proceso intergubernamental orientado a la definición de la agenda de desarrollo post-2015.

Por ello, reviste la mayor importancia acordar un proceso pragmático para definir los ODS que nos permita estructurar un marco con un número limitado de objetivos y metas, enfocado en asuntos que realmente puedan impulsar cambios profundos y significativos, y que sean útiles para nuestras autoridades, empresarios y ciudadanos en cada uno de nuestros países.

Señor Presidente,

La estrategia de los ODM ha tenido logros significativos, que representan un compromiso mundial con la reducción de la pobreza que debe continuar más allá de 2015. El marco de los ODM ha ayudado a galvanizar los esfuerzos de desarrollo, establecer prioridades mundiales y nacionales, y centrar las acciones en todos los niveles. Si bien se registran avances importantes, las tendencias han sido desiguales dentro y entre países. A menos de dos años del plazo fijado para el cumplimiento de los ODM, se hace imperativo intensificar y acelerar nuestros esfuerzos para lograr cumplir con este objetivo.

Por ello, la agenda de desarrollo post-2015 debe ser concebida como una agenda única, universal e inclusiva, que tenga en cuenta las diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada uno de los países. Esta nueva agenda debe ser una agenda basada en objetivos específicos, orientada a impulsar cambios estructurales e integrales, y en la cual todos los países asuman sus responsabilidades según sus condiciones y capacidades.

La erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad siguen siendo el mayor desafío global y una condición indispensable para el desarrollo sostenible; por ello, esta nueva agenda debe identificar una estrategia de desarrollo en la cual la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad sean la piedra angular, pero enmarcada en un contexto de sostenibilidad y cambio de los patrones de producción y consumo, estableciendo las condiciones para garantizar que los resultados alcanzados sean verdaderamente irreversibles.

De otra parte, la agenda de desarrollo post-2015 tendrá que dar respuesta a las situaciones, necesidades especiales y prioridades de los países menos adelantados, los países en desarrollo sin litoral, los pequeños estados insulares en desarrollo, y asimismo dar respuesta a los desafíos específicos y necesidades de los países de renta media, en particular garantizando el continuo acceso de estos países a los recursos de la cooperación internacional.

Señor Presidente,

Si bien se han logrado avances importantes desde la adopción del Consenso de Monterrey y la Declaración de Doha, se hace necesario fortalecer el proceso de seguimiento e implementación de los compromisos adquiridos, lo que ayudaría a aumentar la coherencia y cohesión de los sistemas financieros y comerciales para asegurar que apoyen de manera efectiva la implementación de los objetivos de desarrollo convenidos internacionalmente.

Consideramos que el proceso derivado de Monterrey y Doha debe servir de marco base para la discusión de la financiación del desarrollo en todos sus aspectos. Debemos trabajar para lograr un marco de financiación integrado y coherente que facilite la puesta en marcha de la agenda de desarrollo post-2015. En ese sentido, consideramos esencial la realización de una Conferencia Internacional de seguimiento a los compromisos derivados de Monterrey y Doha antes de 2015, de manera que pueda contribuir de manera significativa a la preparación de la nueva agenda de desarrollo.

La ayuda oficial al desarrollo continúa siendo una parte sustancial de la financiación externa de los países de bajos ingresos, en particular los países menos adelantados. Por ello, se hace indispensable para los países en desarrollo, poder contar con un flujo previsible, estable y sostenible de AOD que les permita hacer frente a los nuevos y emergentes desafíos.

En este marco, resulta imperativo revertir la disminución en términos reales de los flujos de ayuda oficial al desarrollo y ayuda para el comercio, registrada durante los últimos dos años; y a su vez garantizar que los países desarrollados cumplan con la meta de movilizar 0,7% del PNB a la AOD para los países en desarrollo, incluida la meta de 0,15 -0,20% del PNB para los países menos adelantados.

También se debe profundizar la cooperación técnica internacional, y particularmente cerrar la brecha digital existente entre los países desarrollados y en desarrollo. Es crucial promover la transferencia, el acceso y la adquisición de tecnología para los países en desarrollo, con miras a lograr la erradicación de la pobreza, la reducción de la desigualdad, sentando así bases sólidas para una prosperidad global.

Señor Presidente,

Para nadie es un secreto que las actuales estructuras de gobernanza económica mundial no funcionan adecuadamente y que serán incapaces de evitar otra crisis. Las principales fallas en materia de regulación y supervisión, y la excesiva toma de riesgos por parte de bancos y otras instituciones financieras crearon inestabilidades y fragilidades en el sistema financiero internacional que contribuyeron significativamente a la crisis actual.

Existe una clara necesidad de una mayor transparencia y una mejor regulación y supervisión del sistema financiero internacional mediante el fortalecimiento de la evaluación preventiva, la mejora de la gestión de riesgos y una mayor cooperación internacional a este respecto. Es necesario dar la debida consideración a los vínculos entre el sector financiero y la economía real; y la repercusión de las políticas y las crisis en las principales economías sobre otros países y regiones.

El sistema financiero y monetario internacional requiere reformas de fondo con la finalidad de reflejar las nuevas realidades y el papel de las economías emergentes en el escenario económico mundial. Un sistema de gobernanza económica mundial más inclusivo, requerirá la ampliación y el fortalecimiento de la participación de los países en desarrollo en la toma de decisiones económicas y en el establecimiento de normas económicas internacionales.

A ese efecto, la comunidad internacional requiere de un sistema de gobernanza económica mundial fortalecido, que vaya más allá de la prevención y gestión de la crisis, y establezca un marco más responsable, incluyente y transparente. Las Naciones Unidas tienen un rol fundamental en la gobernanza económica mundial, en lo que respecta la voluntad política y la coordinación de políticas necesarias a nivel internacional, dado su carácter de foro multilateral verdaderamente universal, con una legitimidad incuestionable.

Señor Presidente,

Colombia estima que las Actividades Operacionales para el Desarrollo deben adoptar un enfoque coordinado y articulado que permita encontrar soluciones conjuntas, innovadoras y duraderas en apoyo a las iniciativas de los países, con el fin de abordar de manera holística los problemas económicos, sociales y ambientales. Asimismo, Colombia apoya la reforma del Sistema de Naciones Unidas y las medidas adoptadas para fortalecer la representación regional, la coherencia y la coordinación de sus esfuerzos a nivel operativo y en el terreno.

Señor Presidente,

En el 2014, Colombia será sede del VII Foro Urbano Mundial – Medellín 2014, siendo el encuentro mundial más relevante sobre ciudades que auspicia la ONU.

El Foro servirá como plataforma para el diálogo e intercambio de conocimientos y buenas prácticas entre países, promoviendo así la cooperación Sur-Sur, y las alianzas estratégicas entre los sectores público y privado.

Señor Presidente,

Para concluir permítame reiterar la disposición de mi delegación de contribuir de manera constructiva a las discusiones que se adelantarán durante esta sesión. La legitimidad y eficacia de las respuestas a los actuales desafíos dependerá de la posibilidad de aplicar enfoques colectivos, incluyentes y diferenciados, que tengan en cuenta las necesidades apremiantes de los países en desarrollo.

Muchas gracias.

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