Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Periodo de Sesiones 68

(Nueva York, 23 de octubre de 2013)

Intervención de S.E. Embajador Miguel Camilo Ruiz, Encargado de Negocios a.i. sobre el tema 21c) Globalización e interdependencia: Cooperación para el desarrollo con los países de renta media

 

Señor Presidente,

Agradezco al Secretario General la presentación de los diferentes informes para cada una de las cuestiones incluidas en el tema 21 de la agenda, en particular el informe relativo a la cooperación para el desarrollo con los países de renta media. Mi delegación se asocia a la declaración presentada por el representante de Cuba, en nombre de la CELAC.

Colombia otorga gran importancia a la discusión sobre la cooperación para el desarrollo con los países de renta media en el seno de las Naciones Unidas, particularmente en momentos en que estamos definiendo una agenda de desarrollo post-2015, en la cual deben quedar plasmadas las necesidades y aspiraciones de todos los países en desarrollo.

La erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad siguen siendo el mayor desafío global y una condición indispensable para el desarrollo sostenible, particularmente para los países de renta media que albergan cerca del 70% de los pobres a nivel mundial y presentan crecientes niveles de desigualdad en sus sociedades. Por ello, la nueva agenda de desarrollo debe identificar una estrategia de desarrollo en la cual la erradicación de la pobreza y la reducción de la desigualdad sean la piedra angular, pero enmarcada en un contexto de sostenibilidad y cambio de los patrones de producción y consumo, estableciendo las condiciones necesarias para garantizar que los resultados alcanzados sean verdaderamente irreversibles.

Si bien los países de renta media han logrados avances significativos respaldados por un sólido crecimiento económico durante los últimos años, esto no se ha traducido en mayor desarrollo y bienestar para sus habitantes. Además de los numerosos desafíos en materia económica, social y ambiental que siguen enfrentando estos países, la gran mayoría se han visto atrapados en lo que se conoce como la trampa de la renta media, según la cual al alcanzar determinado nivel de ingresos, los países pierden competitividad respecto de los países de bajos ingresos y, al mismo tiempo, aún carecen de la ventaja tecnológica necesaria para competir con los países de ingresos altos.

Señor Presidente,

El criterio de ingreso per cápita utilizado en los últimos años para clasificar a los países denominados de renta media es insuficiente debido a la simplicidad de la medida y a sus limitaciones para reflejar las restricciones al desarrollo que enfrentan estos países. En ese sentido, el concepto de desarrollo debe concebirse en forma amplia y multifacética, e ir más allá del simple aumento del ingreso medio por habitante.

Como bien lo ha identificado la CEPAL en su reciente estudio sobre los países de renta media, el desarrollo no solo está ligado a una mejora de los niveles de vida, sino también al logro de procesos de crecimiento sostenibles e inclusivos que aborden la desigualdad social y productiva que caracteriza a los países de renta media. Por ello, para lograr el desarrollo se requiere superar los rezagos productivos endémicos, a través de la innovación e inversión en capital físico y humano, que permitan aumentar la productividad y competitividad sistémicas, a fin de lograr la transformación y diversificación de las economías. Es fundamental superar las brechas estructurales al desarrollo que dificultan el desarrollo económico y limitan la posibilidad de transitar hacia economías y sociedades más inclusivas.

Señor Presidente,

América Latina y el Caribe, al igual que otras regiones que concentran un gran número de países de renta media han registrado una reducción significativa de los flujos de ayuda oficial al desarrollo. La región ha pasado de percibir en promedio 14% de los flujos en la década de los 60 a cerca del 8% de las corrientes de ayuda en la actualidad. Es fundamental garantizar el continuo acceso de los países de renta media a los esquemas de cooperación internacional, para que los mismos apoyen de manera integral la superación de los persistentes obstáculos al desarrollo.

La cooperación internacional va más allá de cooperación en términos exclusivamente financieros; toda vez que debe orientarse a garantizar resultados integrales y sostenibles en los ámbitos sociales, económicos y ambientales, promover el acceso a la tecnología y los mercados, fortalecer las capacidades nacionales y la capacidad de absorción e incorporación del progreso técnico en estos países. A su vez, la cooperación internacional puede constituirse como elemento catalizador de la cooperación sur-sur, que aunque complementaria de la cooperación norte-sur, debe contar con el suficiente apoyo del Sistema de las Naciones Unidas.

Señor Presidente,

Consideramos fundamental que las Naciones Unidas desarrollen un marco estratégico amplio en materia de cooperación para el desarrollo con los países de renta media, que incluya un plan de acción y mecanismos de coordinación y seguimiento. En el centro del debate está la apremiante necesidad no solo de erradicar los altos niveles de pobreza en nuestros países, sino de hacer frente de manera efectiva a los problemas estructurales que enfrentan los países de renta media para alcanzar el desarrollo sostenible.

Muchas gracias.

ˆarriba

« regresar

Periodo 68