Presidencia | Cancilleria | Naciones Unidas

Español | English

Periodo de Sesiones 68

(Nueva York, 7 de abril de 2014)

Intervención de S.E. Embajadora María Emma Mejía, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, en el Debate General – Sesión Substantiva de la Comisión de Desarme 2014

 

Señor Presidente:

Permítame felicitarlo por su designación como Presidente de este periodo de sesiones de la Comisión de Desarme de las Naciones Unidas. Reitero la disposición de Colombia de apoyar las labores desarrolladas en esta sesión, para elaborar las recomendaciones en el campo del desarme.

Colombia, con su tradicional vocación pacifista, su respeto por el derecho internacional y su firme compromiso con el desarme y la no proliferación de armas de destrucción masiva, principios fundamentales de su política exterior, ha participado activamente en los foros internacionales en los que se abordan temas de interés global. Así mismo, ha contribuido en la búsqueda de acuerdos que preserven el objetivo que inspiró la creación de las Naciones Unidas y que honren sus propósitos y principios, apoyando las iniciativas que permitan liberar al mundo de la amenaza que plantean las armas nucleares y participando de los principales instrumentos jurídicos en la materia.

En nuestra calidad de Estado Parte no poseedor de armas nucleares del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP), Colombia siempre ha señalado la importancia de la efectiva aplicación de los tres pilares del régimen de desarme y no proliferación nuclear, establecidos en virtud del mismo: el desarme, la no proliferación nuclear y la promoción de los usos pacíficos de la energía nuclear.

En este sentido, Colombia considera que en el marco del TNP, tanto en su articulado, como en las Conferencias de Examen del Tratado, se han establecido rutas de acción para avanzar hacia el desarme nuclear. Por ello, enfatizamos la importancia de lograr en la próxima Conferencia de Examen del Tratado, que tendrá lugar en el año 2015, avances significativos hacia el pleno cumplimiento de las obligaciones contenidas en dicho Tratado, especialmente las señaladas en el articulo VI respecto de la eliminación total de este tipo de armas.

Lo anterior, teniendo en cuenta la amenaza contra la humanidad que representa la continua existencia de armas nucleares y su posible uso o amenaza de uso, tal y como se ha señalado en las Conferencias internacionales sobre el impacto humanitario de las Armas Nucleares, realizadas en Noruega y México en 2013 y 2014 respectivamente.

Señor Presidente,

Colombia es Estado Parte del Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe (Tratado de Tlatelolco), en virtud del cual la región se convirtió en la primera zona del planeta densamente poblada libre de armas nucleares, constituyendo un invaluable aporte de la región en favor de la paz. En este marco, Colombia ha abogado por la creación de zonas libres de armas nucleares como una contribución a la paz y la seguridad internacional.

Asimismo, Colombia al manifestar su preocupación por la posible proliferación de armas nucleares hacia actores no estatales, hace un enfático llamado al cumplimiento de las obligaciones derivadas de la Resolución 1540 del Consejo de Seguridad.

Esta Resolución es de significativa importancia, pues complementa de manera efectiva los instrumentos de carácter vinculante en materia de desarme y no proliferación de armas de destrucción masiva. Por consiguiente, Colombia, con el apoyo del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE) y en consonancia con las resoluciones posteriores a la 1540, elaboró un Plan Nacional de Acción para fortalecer las capacidades nacionales para garantizar una efectiva aplicación de la mencionada Resolución en el país. Aprovecho para invitar a los Estados y a las Organizaciones que estén en capacidad de hacerlo, a apoyarnos para la ejecución del mismo. En la misma medida, ofrecemos la experiencia de la que disponemos para una colaboración de doble vía con Estados que adelanten procesos similares.

Señor Presidente,

Como es de su conocimiento, las armas convencionales son las responsables del mayor número de víctimas mortales alrededor del mundo. Es con este armamento que se sustentan conductas delictivas o situaciones de violencia, que afectan negativamente el desarrollo y ocasionan, incluso, graves problemáticas humanitarias. El tráfico ilícito de armas pequeñas, municiones y explosivos es un flagelo que potencia otras problemáticas tales como el problema mundial de las drogas, el terrorismo y la delincuencia organizada transnacional.

Como representante de un país que conoce de cerca las terribles consecuencias del tráfico ilícito de este armamento, celebro la adopción del Tratado sobre Comercio de Armas, cuyo primer aniversario conmemoramos el pasado 2 de abril.

Colombia omo prueba de nuestro compromiso con el espíritu de este Tratado, el cual constituye un hito para el control del comercio de armas convencionales, por ser el primer instrumento jurídicamente vinculante que proporcionará estándares internacionales comunes para regular las transferencias de este tipo de armas, me es grato señalar que culminamos el procedimiento de consultas internas con las entidades nacionales correspondientes, y presentaremos el texto del Tratado a nuestro Congreso de la República lo antes posible, con el objetivo de ser parte de los 50 Estados que depositen su ratificación para la entrada en vigor del mismo.

Colombia acoge con beneplácito que - a la fecha - 118 Estados hayan firmado el Tratado y 30 lo hayan ratificado.

Me es grato informar que presentaremos el Tratado a nuestro congreso en la próxima legislatura, con el propósito de estar entre los 50 Estados que permitirán la entrada en vigor del mismo.

En cuanto al tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras, municiones y explosivos, sólo será posible hacerle frente si los Estados actuamos de manera rápida, coordinada y colaborativa. Colombia cree que la realización de la Segunda Conferencia de Examen del Programa de Acción de Naciones Unidas para Prevenir, Combatir y Eliminar el Tráfico Ilícito de Armas Pequeñas y Ligeras en todos sus aspectos (UNPOA); y los trabajos de preparación de la Quinta Reunión Bienal de Estados Parte para considerar la Implementación de este Plan y del Instrumento de Rastreo Internacional, la cual tendrá lugar en Nueva York del 16 al 20 de junio de 2014, constituyen una oportunidad inmejorable para avanzar en esta dirección.

Como tradicionalmente lo hemos hecho, Colombia presentó, junto con Suráfrica y Japón, en el marco de la 68va Sesión de la Asamblea General, la Resolución 68/48 titulada: "El comercio de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos". Entre otros asuntos, allí se subrayó la necesidad de que los Estados intensifiquen los esfuerzos dirigidos a fomentar la capacidad nacional para ejecutar eficazmente el PoA.

Señor Presidente,

Para Colombia, todos los esfuerzos en materia de desarme y no proliferación de armas convencionales deben estar acompañados de medidas de fomento de la confianza, de transparencia y de diálogo permanente.

Justamente, durante la II Cumbre de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que tuvo lugar en La Habana, Cuba, los días 28 y 29 de enero de 2014, se aprobó la "Declaración Especial sobre el tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras en todos sus aspectos en América Latina y el Caribe", en la cual los Jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC acordaron crear un Grupo de Trabajo que estudie el delito del tráfico ilícito de armas pequeñas y ligeras y sus municiones. Así mismo, se planteó una propuesta de mecanismo y de procedimientos que permitan coordinar esfuerzos en la materia, sobre la base del pleno respeto al Derecho Internacional y a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

Colombia considera que las Medidas de Fomento de la Confianza son una manera efectiva para promover la cooperación internacional, para fomentar el intercambio de experiencias y para desarrollar y mantener buenas prácticas en materia de desarme y no proliferación en la región. Es por ello que nuestro país considera que el Registro de Armas Convencionales de las Naciones Unidas es una herramienta de gran utilidad para el suministro y la difusión de información objetiva sobre gastos militares, como lo hizo UNASUR con el registro suramericano de gasto militar, con metodología estandarizada para presentación del informe anual por país.

Señor Presidente,

Colombia, como Estado comprometido con los principales instrumentos internacionales que regulan las armas de impacto humanitario, como la Convención sobre la Prohibición de las Minas Antipersonal, la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales y la Convención sobre Municiones en Racimo, trabaja activamente en la promoción y aplicación de las mismas, haciendo un especial énfasis en la aplicación de un enfoque integral que proteja y asista a las víctimas de este tipo de armamento.

Como la comunidad internacional conoce bien, la contaminación indiscriminada de minas antipersonal por los actores armados no estatales es una barrera al desarrollo social y económico de nuestro país. Sólo entre el periodo comprendido entre enero y marzo de este año, 63 víctimas han sufrido las consecuencias de este tipo de armas.

No obstante lo anterior, Colombia mantiene su firme compromiso con la eliminación total y expedita de estas armas. Por tal motivo el Gobierno Nacional, en cabeza del Programa Presidencial para la Acción Integral contra Minas Antipersonal (PAICMA), trabaja en los diferentes componentes de la Acción Integral contra Minas Antipersonal, coordinando a las entidades competentes, articulando las políticas públicas en la materia y direccionando el valioso apoyo de la comunidad internacional. Lo anterior con el fin de maximizar el impacto positivo de la Acción Integral en la sociedad colombiana.

Finalmente, es claro que fruto de la continua y persistente lucha del Estado contra esta problemática hemos acumulado una significativa y valiosa experiencia en los diversos componentes de la Acción Integral contra Minas Antipersonal (AICMA). Es por esto que estamos en capacidad de seguir ofreciendo nuestra cooperación en la materia a los países que así la requieran.

Le agradezco, señor Presidente, por esta oportunidad de reafirmar el compromiso de Colombia con el desarme general y la no proliferación.

Muchas gracias.

ˆarriba

« regresar

Periodo 68