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La Situación en Timor-Leste

(Nueva York, 14 de noviembre de 2002)

Intervención del embajador ALFONSO VALDIVIESO, Representante Permanente de Colombia

 

Quiero saludar y expresarle al Embajador Kamalesh Sharma nuestra gratitud y nuestro reconocimiento por la presentación del informe sobre las actividades de la Misión de Apoyo de las Naciones Unidas en Timor Oriental (UNMISET) y, asimismo, felicitar, por su conducto, a su equipo. Deseo decirles que, en este inicio de actividades muy importante, el éxito que ustedes están demostrando habrá de garantizar un resultado final también muy promisorio a esa Misión.

Hace ya cinco meses que la República Democrática de Timor-Leste declaró su independencia y hace menos de dos meses que se incorporó como Miembro de pleno derecho a nuestra Organización. El nuevo Gobierno ha venido consolidándose gradualmente, promoviendo una democracia participativa según las expectativas de la comunidad internacional.

El descontento de algunos sectores de la población, según consta en el informe, es una muestra de las dificultades y desafíos que tiene el Gobierno para lograr el desarrollo y el bienestar de la población. Celebramos los esfuerzos del Gobierno para establecer buenas relaciones con los Estados de la región y su participación en la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN) como observador.

En relación con los objetivos fijados por el Consejo de Seguridad en la resolución 1410 (2002), quisiera comentar algunos aspectos. En lo referente al programa sobre estabilidad, democracia y justicia, resaltamos la labor que viene adelantando el Grupo de Apoyo Civil para colmar las lagunas de la administración en sectores fundamentales, como el de las finanzas, el sistema judicial y la gestión de asuntos administrativos y gubernamentales. Como ya se había mencionado anteriormente en este Salón, la insuficiente capacidad técnica y sustantiva de la administración pública es un importante obstáculo para la estabilidad.

El sistema judicial sigue siendo, tal vez, el eslabón más débil del nuevo Estado. En los informes del Secretario General siempre se señaló la necesidad de reforzar y fortalecer los diferentes componentes de este sistema. Es claro que un sistema eficaz de administración de justicia no es algo que se pueda lograr en un corto tiempo. Hay que continuar y redoblar los esfuerzos, ya que un adecuado funcionamiento del sistema judicial es decisivo para la estabilidad y el desarrollo del Estado.

Varias veces se ha señalado en el Consejo de Seguridad la necesidad de enjuiciar a los autores de los delitos graves que se cometieron en 1999. Apreciamos la información sobre las acciones adelantadas hasta el momento por la Dependencia de Delitos Graves y la fecha de finalización prevista para el 31 de diciembre de 2002, aun cuando después de esta fecha la Dependencia continuaría prestando asistencia a los fiscales.

Preocupa sí la aseveración contenida en el párrafo 22 del informe sobre la aparición de nuevos casos de delitos graves distintos de los previstos en el plan de aplicación, que posiblemente incluyan crímenes de lesa humanidad, los cuales podrían quedar sin investigar. También resulta positivo que la Comisión de la Acogida, la Verdad y la Reconciliación haya iniciado sus actividades. Mi delegación ha señalado anteriormente la importancia de la labor que debe realizar este organismo, ya que, como es bien sabido, no puede haber reconciliación sin justicia.

Con respecto al programa de seguridad interna y cumplimiento de la ley, si bien registramos la situación de seguridad como normal y el hecho de que la policía civil de la INMISET ya ha transferido el control de cuatro de los 13 distritos al Servicio de Policía de Timor-Leste, parecería importante aquí hacerse eco del llamamiento que formula el Embajador Sharma al final de su intervención, con respecto al tema del terrorismo. Al parecer, este flagelo ha escogido de alguna manera el escenario regional para sus acciones, al menos de acuerdo a informaciones reiteradas y a una gran cantidad de informes que así lo señalan. En consecuencia, esta es una alerta de la que yo quisiera hacerme eco, porque queda muy bien reflejada en la forma en que él la presenta en su informe.

También hemos tomado nota de que el componente de policía de la UNMISET se ha reducido en un tercio, según lo previsto en el plan, y que la formación también avanza satisfactoriamente. Sin embargo, es importante la misión conjunta de evaluación que se realizará próximamente, en la cual participan el Gobierno, las Naciones Unidas y los países donantes, para comprobar el nivel de capacitación y de apoyo logístico que se requiere, así como para identificar las dificultades que existen en cuanto a recursos

. En relación con el programa de seguridad externa y vigilancia de las fronteras, aunque en el informe se señala que la seguridad externa y la vigilancia de las fronteras han seguido mejorando, en particular el control de las actividades de las antiguas milicias y de las acciones delictivas en la frontera, resulta preocupante el riesgo que ya mencionábamos del terrorismo. Nos sumamos a todos los que han expresado su solidaridad con las familias de los dos oficiales del componente de mantenimiento de la paz que fallecieron en el ataque perpetrado en Bali.

El retorno de los refugiados desde Timor Occidental, que había continuado luego de la independencia y llegó a su nivel máximo en junio y julio, ha venido declinando, con lo que podría decirse que este aspecto bien puede considerarse como terminado en un corto plazo, tal y como lo ha planteado la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Resulta también muy alentadora la situación en materia de seguridad, ya que a finales de noviembre se completará, como estaba previsto, la primera fase del programa de reducción de la presencia del componente militar de la UNMISET. Los futuros avances dependerán de que se mantenga la estabilidad en Timor-Leste, así como de que se logre desarrollar con éxito, mediante suficiente apoyo de los donantes y apoyo bilateral, la fuerza de defensa nacional y los servicios fronterizos.

En conclusión, la principal labor sigue siendo la de capacitar y desarrollar el potencial de la población local en todas las áreas: la seguridad, la economía, la justicia y el gobierno. Nos satisface que, hasta la fecha, la situación evoluciona dentro de los parámetros previstos, incluido el plan de reducción de los integrantes de la UNMISET.

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