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Reunión Pública del Consejo de Seguridad sobre la Cooperación entre el sistema de las Naciones Unidas y la región de Africa Central para el mantenimiento de la paz y la seguridad

(Nueva York, 22 de octubre de 2002)

Intervención del embajador ALFONSO VALDIVIESO, Representante Permanente de Colombia

 

Señor Presidente:

La delegación de Colombia quisiera agradecer la presencia en esta sesión del Consejo y la presentación de los señores Ministros de Relaciones Exteriores de los países de Africa central, así como de los representantes de varios organismos de Naciones Unidas.

Señor Presidente:

Durante nuestra permanencia en el Consejo, nos ha llamado siempre la atención el contraste entre la magnitud de los conflictos que observamos en la región de Africa Central, en particular en Angola y en la R.D. del Congo, y la capacidad institucional de la subregión para hacer una gestión de prevención y resolución de conflictos, así como de promoción de la paz y la seguridad regional.

Por esta razón, registramos complacidos los esfuerzos que las Naciones Unidas han venido realizando para promover medidas de reforzamiento de la confianza entre los países de la región de Africa Central, siguiendo lo dispuesto en la resolución 46/37 aprobada por la Asamblea General en 1991. Gracias a ello contamos hoy día con un Comité Consultivo Permanente de las Naciones Unidas para los Asuntos de Seguridad en el Africa Central, cuya reunión conjunta de mañana con los miembros de la Comunidad Económica de Estados del Africa Central - ECCAS - deberá contribuir a profundizar la relación de las Naciones Unidas con la región.

Entendemos que no habido ausencia de iniciativas para fortalecer la seguridad regional. Se citan el Pacto de No Agresión y el Consejo para la Paz y la Seguridad -COPAX, así como la iniciativa para poner en marcha un Mecanismo de Alerta Temprana. Pero si algo nos resulta claro en todos los esfuerzos por establecer mecanismos de seguridad colectiva - en cualquier región del mundo - es la necesidad de contar con el decidido apoyo político de los Estados participantes en estos arreglos institucionales. Sin este elemento, no podremos pasar de la esfera de lo académico a lo político, de la teoría a la práctica y de la imaginación a la realidad.

Este elemento es el más básico para que las Naciones Unidas o cualquier otro agente externo a la región, pueda asociarse a los propósitos de paz y seguridad subregional. Hay otros que son de importancia comparable. Y aquí me permito, señor presidente, mencionar algunos presentados en el curso de un Seminario sobre Enfoque Regional de los Conflictos en Africa, organizado en el mes de agosto del año pasado como un evento separado, durante la presidencia colombiana del Consejo de Seguridad.

1. En primera instancia, es necesario llegar a una definición del ámbito mismo de una región, para que sus miembros se sientan identificados con ella. Esto permitirá construir vínculos en muchas esferas de la vida regional, incluidos económicos y culturales, y, en última instancia, forjar una comunidad unida por su seguridad. O como las llaman los politólogos anglosajones, "security communities".

2. En segundo lugar, se necesita que los actores regionales tengan una percepción positiva del actor externo con el cual desean asociarse para establecer un ordenamiento regional de seguridad. Los actores externos pueden ser otros países u organismos internacionales interesados en la región.

3. Tercero, podría ser necesaria - y aquí cito las palabras del informe final del evento - la presencia de un actor hegemónico regional benigno, y que posea buenas intenciones, para que pueda generar y sostener la cohesión en la región, así como brindar el liderazgo que requieren las circunstancias.

4. En cuarto y último lugar, es necesario que los intereses de los mayores y más influyentes participantes en un mecanismo de seguridad regional, no vayan en contravía con el desarrollo del enfoque regional.

En última instancia, señor presidente, son los propios miembros de una región los que deben evaluar sus propias necesidades y los socios con los cuales quieran trabajar para crear o reforzar sus mecanismos de paz y seguridad. En el caso de Africa Central creemos que las Naciones Unidas están en buenas condiciones para contribuir a afianzar la paz en la región. Su presencia en la región de los Grandes Lagos, en Angola y en la República Centroafricana, así como el trabajo del Comité Consultivo Permanente para las cuestiones de seguridad en Africa Central, marcan el camino para una colaboración provechosa en el futuro.

Muchas gracias, señor Presidente.

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