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Reunión Pública del Consejo de Seguridad sobre la situación en Bosnia y Herzegovina

(Nueva York, 23 de octubre de 2002)

Intervención del embajador ALFONSO VALDIVIESO, Representante Permanente de Colombia

 

Quiero agradecer a Lord Ashdown su muy detallada y clara presentación. También quiero agradecer al Sr. Klein todo cuanto él ha hecho en el tiempo de su mandato durante el ejercicio de su responsabilidad. Todos sabemos de su gran capacidad, de su gran energía y de la forma en que ha ejercido tan eficientemente esa tarea.

Quiero, aprovechando un poco los comentarios que se han oído de parte de los demás miembros del Consejo, hacer una referencia al tema de las elecciones porque de alguna manera es muy sintomático que pueda haberse venido interpretando como un resultado que en un momento determinado descalifique los procesos democráticos. Todo parecería indicar que los riesgos de un nacionalismo extremo, especialmente en la realidad que todos conocemos en la región, en Bosnia y Herzegovina, son reales, pero, aun así, si hubiesen triunfado claramente las tendencias nacionalistas, yo diría que esto, en sí mismo, no puede descalificar el proceso democrático porque la democracia debe funcionar y se debe expresar, y si esa es una función democrática, es una expresión.

El problema es de qué manera eso puede enviarnos señales, de qué manera eso puede alertar a la comunidad internacional para que en un momento determinado se pueda utilizar ese resultado a fin de reflexionar acerca de dónde viene el proceso y hacia dónde puede ir. No olvidemos que los Acuerdos de Dayton, que se han mencionado varias veces, ya tienen siete años, y más. Son acuerdos que de alguna manera imponen unas condiciones que terminan un conflicto; pero estos acuerdos deben tener la capacidad de garantizar el futuro que la comunidad internacional desea y que merecen los habitantes de Bosnia y Herzegovina.

Si los Acuerdos sólo sirvieron para terminar el conflicto y pueden generar un conflicto en el futuro, es probable que ese conflicto sea de mayores proporciones. Por ello hay que ser cautelosos frente al análisis de una expresión democrática, y en un momento determinado nosotros no podemos imponer la democracia que queramos. Debemos buscar que se exprese en condiciones en las cuales sea compatible ?digámoslo así? con la expresión sana del deseo de la comunidad internacional.

Por ello, quisiera aventurarme a hacer una pregunta a Lord Ashdown sobre lo que él mismo ha denominado la necesidad de acelerar el ritmo de los cambios. Por ejemplo, dentro de las reformas que ya se han comentado hay una idea de su parte para darle eventualmente una nueva estructura al gobierno central, es decir, crear o fortalecer el gobierno central. Inclusive en un informe ya se menciona directamente, y ya se ha comentado, la creación o el establecimiento de un cargo de único Primer Ministro, que sería la primera vez desde la terminación de la guerra, hace 7 años. Y se menciona inclusive que son dos meses que se dan de término para que el propio Gobierno de Bosnia y Herzegovina lo establezca; de lo contrario, se estaría creando con base en los poderes y en las responsabilidades propias del Alto Representante. ¿Cómo ve Lord Ashdown esta situación? ¿Si es posible, diríamos ?oídos los comentarios al respecto? si es oportuno? Espero él me entienda, es verdaderamente una preocupación lo que podría ser allí ese resultado político, que podría indicar o darnos algunas señales sobre lo que en un momento determinado nosotros creemos que se puede o que no se puede hacer y qué se debe y no se debe hacer. Yo diría que lo importante es ?como se explica en el informe? vincular el resultado electoral con el futuro. Por ejemplo, llama la atención la referencia que se hace en el párrafo 47 al nuevo comienzo "new beginning", y se menciona en forma clara: "después de las elecciones". Es decir, las elecciones son una especie de punto de partida. Están relacionadas con el futuro y con la necesidad de que las expresiones políticas apunten auténticamente al tema de las reformas.

Quisiera también referirme en forma general al énfasis que da el Alto Representante a la vigencia del estado de derecho y a la creación de sistemas judiciales confiables y eficaces. Cabe decir que esta no es solamente una prioridad del Alto Representante sino que su labor así lo ha demostrado. Esto es muy importante pues ya aquí se ha mencionado la necesidad de que funcione la justicia y de que las autoridades de Bosnia y Herzegovina colaboren con el Tribunal para la ex Yugoslavia. Asimismo, existe la necesidad de que los sistemas judiciales propios, incluidos los jueces, los investigadores y los fiscales, sean lo suficientemente capaces de generar confianza y credibilidad y, sobre todo, de lograr resultados eficaces. De lo contrario crearemos unas instancias muy calificadas pero ineficientes, y esto introduce mayores motivos de frustración.

Al respecto, quisiera decir que en Bosnia y Herzegovina se ha recorrido un largo camino. Sin duda, la comunidad internacional considerará la manera en que la cooperación pueda dar resultados. Tenemos grandes esperanzas de que sea constructiva en este sentido.

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Intervenciones 2002