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Debate Abierto sobre el Papel del Cosnejo de Seguridad en el Arreglo Pacifico de Controversias

(Nueva York, 13 de mayo de 2003)

Intervención del embajador LUIS GUILLERMO GIRALDO, Representante Permanente de Colombia

 

Señor Presidente:

Permítame comenzar por felicitarlo por haber asumido la Presidencia del Consejo de Seguridad. También celebro la iniciativa que ha tenido de realizar este evento.

Como bien lo ha afirmado el Señor Presidente en el documento que circuló sobre el tema, la Carta de las Naciones Unidas otorga al Consejo de Seguridad una vasta gama de posibilidades para prevenir que surjan disputas entre las partes, evitar que esas disputas se conviertan en conflictos y contener y solucionar los conflictos que ocurran. Estas posibilidades, contempladas en el Capítulo VI de la Carta, se complementan con las facultades otorgadas a la Asamblea General por los Artículos 11 y 12 y al Secretario General en el Artículo 99, así como por las tres resoluciones de la Asamblea General que cita el Señor Presidente en su documento.

Colombia, que ha basado su política internacional en el pleno respeto y la promoción de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, otorga particular importancia al arreglo pacífico de las controversias sobre la base de la igualdad soberana de los Estados, la no intervención, la buena fe y el espíritu de cooperación. Entre los medios para lograr un arreglo pronto y equitativo de las controversias preferimos las negociaciones directas como un medio flexible y eficaz, pero reconocemos el derecho de los Estados a la libre elección de otros medios legítimos que consideren más adecuados.

Señor Presidente:

Tanto la Carta de Naciones Unidas como la Declaración de Manila de 1982 sobre el Arreglo Pacífico de Controversias Internacionales se referían únicamente al arreglo pacífico de disputas internacionales, es decir, entre Estados, y a prevenir conflictos de carácter internacional. Hoy preocupan al mundo en general, y a las Naciones Unidas en particular, los conflictos internos en muchos Estados. En este aspecto también se ha reconocido que es el Estado afectado quien tiene la responsabilidad fundamental en la prevención y eliminación de controversias, situaciones y conflictos, y que cualquier actuación de los órganos de Naciones Unidas debe hacerse a solicitud de ese Estado. Porque hay también, en muchos de estos conflictos, circunstancias de índole internacional y transnacional, es así como un principio que adquiere particular importancia en estos casos es el de la cooperación internacional, tanto en el plano regional como en el mundial, para la solución de dichos conflictos.

Colombia quiere llamar la atención de este Consejo y de la comunidad internacional sobre los incidentes factores externos de muchos de los conflictos armados internos que existen en el mundo. Un aspecto que exige el compromiso y la cooperación de todos los Estados e instituciones internacionales, comenzando por las Naciones Unidas. Ha sido ya reconocido el papel que juegan los diamantes en la financiación de los conflictos armados en Africa. Se han creado importantes mecanismos para controlar el comercio internacional de diamantes y evitar que sigan sirviendo de motor de los conflictos.

De la misma forma, se hace necesario que se reconozca el papel que juega el tráfico de drogas ilícitas, delito, actividad y situación transnacional, y sus delitos conexos, en la financiación de los conflictos armados internos. Se ha creado una alianza nefasta entre el tráfico de drogas y grupos armados ilegales que se financian con esta actividad. Las armas y explosivos con que estos grupos siembran la muerte son negociadas y adquiridas en el exterior. Se pagan mediante cuentas existentes en el exterior alimentadas por el narcotráfico. Los precursores químicos, indispensables para elaborar las drogas ilícitas, siguen llegando a los países en conflicto sin mayor control. Todos estos factores externos no solo alimentan los conflictos armados internos, sino que también agravan la violación doméstica de los derechos humanos, tema bandera de las Naciones Unidas y demás organizaciones internacionales, así como de muchos Estados Miembros.

Señor Presidente:

En la Resolución 44/21 la Asamblea General "alienta a los Estados Miembros a celebrar consultas y a cooperar en el marco de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, la Asamblea General y los órganos subsidiarios competentes a fin de hallar enfoques polifacéticos para aplicar y fortalecer los principios y el sistema de paz internacional, seguridad y cooperación internacional establecidos en la Carta". Este caso de los factores externos que alimentan conflictos armados internos amerita un enfoque de esta naturaleza. Un enfoque que exige el compromiso y la acción de los Estados y las organizaciones internacionales y regionales.

Este enfoque debe basarse en el principio de la corresponsabilidad o de la responsabilidad compartida, que ya se ha aceptado en el tratamiento del problema mundial de las drogas ilícitas. En sana lógica, si un conflicto interno se financia del narcotráfico, los consumidores de drogas ilícitas serían corresponsables de ese conflicto y de las violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario que en él ocurren. Por eso la comunidad internacional está en mora de iniciar una efectiva cooperación en la materia. Una cooperación en el marco de las Naciones Unidas que señale rumbos e induzca a la comunidad internacional en su apoyo a los pueblos y los Estados que trabajan por preservar los altos principios de la Organización, y que luchan a diario por la protección de la dignidad de los seres humanos.

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Intervenciones 2003