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Mujer, Paz y Seguridad

(Nueva York, 29 de octubre de 2008)

Intervención de S.E. Sra. Claudia Blum, Embajadora, Representante Permenente de Colombia

 

Señor Presidente:

Permítame felicitarlo por su labor en la Presidencia del Consejo de Seguridad durante el mes de Octubre.

Apreciamos la iniciativa de su delegación al convocar este debate abierto con motivo del octavo aniversario de la adopción de la Resolución 1325, sobre el tema "la mujer, la paz y la seguridad". Agradecemos igualmente la nota conceptual circulada en días pasados, que nos sirve de apoyo para la discusión.

Colombia, uno de los países amigos de la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, ha trabajado en la difusión y aplicación de los mandatos contenidos en la misma, particularmente en los compromisos dirigidos a los Estados.

Como bien se señala en la nota conceptual, la Resolución 1325 se ha constituido en una guía que orienta los esfuerzos nacionales encaminados a alcanzar la equidad de género en la construcción de la paz.

En el caso de mi país, los mandatos contenidos en la Resolución han sido incorporados en diferentes políticas, planes y programas adelantados en favor de la paz y la seguridad, y para promover la equidad de género, en particular a través del Plan Nacional de Desarrollo 2006-2010.

Señor Presidente:

Siguiendo la orientación del debate, quisiera compartir brevemente tres iniciativas que se han adelantado en mi país en este marco. Ellas contribuyen a ilustrar cómo desde la perspectiva nacional se pueden establecer prácticas que amplíen y fortalezcan el papel de la mujer en la construcción de la paz.

La primera reflexión se refiere a la necesidad de materializar esa participación desde un enfoque programático de largo plazo, plenamente incorporado en las políticas nacionales. La experiencia de mi país en la confección del Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario se apoya en ese enfoque.

El Estado colombiano, representado en 27 entidades que estuvieron trabajando durante año y medio la concertación de este plan, tuvo como uno de sus criterios centrales incluir el enfoque de género en todos los ejes temáticos considerados.

Como resultado de ello, se identificaron los principales problemas que tiene la mujer y se plantearon estrategias y líneas de acción dirigidas a las niñas, adolescentes, adultas y adultas mayores, en diferentes ámbitos como el educativo, el laboral y el familiar. Además, se hizo énfasis en la situación que viven las mujeres como consecuencia de la violencia generada por los grupos armados al margen de la ley y las acciones que debe implementar el Estado para garantizar y reparar sus derechos.

De esta forma, se han tomado las medidas para que, en vez de responder a coyunturas particulares, las acciones en materia de derechos humanos y derecho internacional humanitario incluyan desde su inicio la perspectiva de género. Cabe subrayar que el Plan Nacional de Acción de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario es una política de Estado, que está proyectada para 15 años.

La segunda reflexión tiene que ver con la creación de espacios en los que la contribución de la mujer pueda tener impacto en la toma de decisiones gubernamentales. Con ese objetivo, se puso en práctica en Colombia la iniciativa de creación de Consejos Comunitarios de Mujeres. En ellos se abrieron espacios de interlocución para las mujeres en departamentos y municipios. En ese marco se estableció la política "Mujeres Constructoras de Paz y Desarrollo", cuya implementación ha avanzado de manera satisfactoria.

Estos Consejos están integrados por mujeres líderes representantes de diversas organizaciones y sectores poblacionales. El propósito es ampliar la participación ciudadana de la mujer. Esta acción se orienta no sólo a canalizar los proyectos y solicitudes que presentan las mujeres en sus localidades, sino a articular redes de organizaciones sociales de mujeres contra la violencia y en procura de la equidad de género. Los Consejos ejercen vigilancia y control social a las políticas de Estado para la mujer y se coordinan con la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, lo que permite un seguimiento adecuado de las acciones y resultados alcanzados.

Señor Presidente:

Por último, quisiera destacar la experiencia nacional lograda por medio de los llamados "Laboratorios de paz". Esta iniciativa ha fomentado prácticas de reconciliación que desactivan las causas de la violencia a nivel regional. En el desarrollo de esta iniciativa, que tiene su origen en el Programa de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia acordado con la Unión Europea, el papel y la participación de la mujer ha resultado fundamental.

El amplio movimiento de participación ciudadana en favor de la paz se ha transformado en verdaderos laboratorios sociales donde se exploran, con los instrumentos propios del Estado de Derecho, los caminos que la sociedad colombiana y las comunidades locales tienen que recorrer para atacar la violencia y propiciar el desarrollo sostenible.

Estos enfoques se han traducido igualmente en iniciativas de desarrollo y paz, lideradas por organizaciones de mujeres, jóvenes, afro-colombianos e indígenas del nivel local y regional. Han permitido, además, la identificación de lecciones aprendidas y metodologías innovadoras que sirven como insumo para la construcción de una política pública favorable al desarrollo y la paz.

El resultado esperado a nivel de los grupos poblacionales Mujeres, Jóvenes, Indígenas y Afro colombianos es el aumento de su capacidad de participar e influir en las políticas, espacios y procesos que contribuyan al fortalecimiento de la institucionalidad democrática, la construcción de paz y la promoción de la convivencia.

Señor Presidente:

Mi delegación quiere subrayar la importancia del papel de la ONU en el fomento de la participación de la mujer en el logro de la paz y la seguridad. En nuestra experiencia, el elemento fundamental para el desarrollo de las iniciativas nacionales ha sido el reconocimiento de la diversidad como base de la democracia y la contribución de la mujer a la construcción de la paz, la seguridad y el desarrollo. Alentamos a las Naciones Unidas a que se mantenga y profundice este enfoque.

Muchas gracias.

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