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Debate sobre el Comité 1267/1989 (Al-Qaeda), Comité 1373 (Comité contra el Terrorismo) y Comité 1540 (Armas de destrucción en masa/actores armados no estatales)

(Nueva York, 14 de noviembre de 2011)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia

 

Señor Presidente,

Agradezco a los Embajadores Sangqu, Wittig y Puri por sus detallados informes sobre las actividades de los Comités relacionados con la lucha contra el terrorismo y por el esfuerzo y dinamismo con que los vienen dirigiendo. Las recomendaciones y análisis presentados merecen nuestro cuidadoso examen.

Los Comités establecidos en virtud de las resoluciones 1267 (1999), 1373 (2001) y 1540 (2004) son mecanismos esenciales para asegurar la aplicación de las obligaciones que se desprenden de esos instrumentos. Por ello, es preciso mantener la coordinación de sus actividades, evaluar permanentemente sus métodos de trabajo y vigorizar las herramientas de que disponen para facilitar asistencia y cooperación a los Estados miembros.

El Comité 1540 ha registrado una tendencia positiva en la aplicación, por parte de los Estados, de medidas orientadas a evitar que las armas nucleares, químicas y/o biológicas y sus sistemas vectores caigan en manos de actores armados no estatales, y a prevenir su propagación a través del fortalecimiento de los regímenes internacionales de no proliferación.

De las actividades desarrolladas, dos merecen especial referencia: la adopción del informe de cumplimiento de la Resolución 1540 (2004), presentado de conformidad con lo establecido por la resolución 1810(2008) y, la adopción de su Décimo Programa de Trabajo. Asimismo, los cuatro Grupos de Trabajo, creados en el Octavo Programa de Trabajo en 2009, sobre seguimiento y aplicación nacional; asistencia; cooperación con organizaciones internacionales y; transparencia y divulgación, han demostrado ser de gran utilidad para hacer más eficiente y eficaz la labor del Comité.

La organización de actividades de divulgación a nivel nacional, subregional y regional ha probado ser útil para promover la aplicación de la resolución 1540 (2004) por parte de los Estados. Con este espíritu, Colombia organizará, en marzo próximo en Bogotá, un taller andino dirigido a representantes de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil de la región. Esta será una valiosa oportunidad para promover y facilitar la interacción de los Estados miembros con las organizaciones internacionales, regionales y subregionales.

El Comité 1540 ha demostrado ser un interlocutor válido en el contexto de la no proliferación. Su cooperación con las organizaciones internacionales, regionales y subregionales ha contribuido de manera efectiva a mejorar los controles fronterizos, de las exportaciones, la asistencia técnica y el fortalecimiento de las capacidades nacionales. Reconocemos, no obstante, que aún queda mucho por hacer. La gravedad de la amenaza sigue siendo considerable y sólo podremos enfrentarla mediante la adopción de medidas idóneas y eficaces.

Con respecto al Comité 1267 / 1989, Colombia celebra las reformas introducidas al régimen mediante la Resolución 1989, orientadas a mejorar el respeto al debido proceso, la transparencia y la calidad de la información contenida en la Lista Consolidada. Si bien la Resolución no previó la publicación de la Lista en los seis idiomas oficiales, resulta muy significativo que los resúmenes de los motivos de la inclusión estén hoy disponibles en todos los idiomas oficiales de las Naciones Unidas.

La creación de la Oficina del Defensor (Oficina del Ombudsperson) y el fortalecimiento de su mandato mediante la Resolución 1989 han sido pasos fundamentales hacia el fortalecimiento y legitimidad del régimen. El número de solicitudes de exclusión tramitadas por la Oficina, los informes presentados al Comité y las decisiones adoptadas hasta la fecha como resultado de su gestión, demuestran que esta es una instancia esencial que podría generalizarse para todos los comités de sanciones.

Hay dos aspectos que deben fortalecerse en beneficio del régimen: la calidad de la información que suministran los Estados al proponer la inclusión de un nuevo nombre en la Lista y la prestación de asistencia técnica a los Estados para facilitar la plena aplicación de sus obligaciones.

Señor Presidente,

Quiero ahora referirme al Comité 1373. Coincidimos con el Embajador Puri en la relevancia de la Reunión Especial para celebrar el Décimo Aniversario de la adopción de la Resolución 1373 y del documento adoptado, el cual refleja los temas que gozan de consenso en el seno de la Organización.

También resaltamos la publicación del estudio mundial sobre la aplicación de la resolución 1373 (2001) con información actualizada a 2011. Este documento ofrece un panorama general del progreso alcanzado en la implementación de los diferentes aspectos de la Resolución y analiza la evolución y aparición de riesgos. Es evidente que a pesar de las deficiencias y brechas identificadas en el estudio, los Estados han hecho avances significativos y hoy cuentan con marcos legales y operacionales más apropiados para enfrentar el terrorismo.

Es por ello que el Comité debe intensificar el proceso de diálogo con los Estados y trabajar de manera estrecha y coordinada con el Equipo Especial sobre la Ejecución de la Lucha contra el Terrorismo (CTITF) y otros órganos de Naciones Unidas con la experiencia y mandato para asistir a los Estados en la construcción de capacidades para aplicar los diversos instrumentos internacionales relacionados con la lucha contra el terrorismo, incluyendo la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo y las resoluciones del Consejo de Seguridad.

Concordamos con el Presidente del Comité 1373 en cuanto a la necesidad de continuar prestando especial atención al respeto de los derechos humanos y libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo. Al respecto, destacamos el énfasis otorgado en las resoluciones 1624 (2005) y 1963 (2010) a este elemento central de los esfuerzos internacionales contra el terrorismo. Colombia considera necesario prestar mayor atención a la defensa y protección de los derechos de las víctimas. Debemos asegurar que las víctimas son escuchadas y que los Estados cuentan con mecanismos apropiados de reparación y para ello, se deben impulsar medidas concretas destinadas a la protección y promoción de sus derechos y su reconocimiento.

Mi delegación aprecia la presentación ante el Comité ofrecida por el Relator Especial sobre la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo y confía en que el Comité incrementará este tipo de intercambios y mantendrá una cooperación cercana con su Oficina.

Para concluir, y reiterando la importancia que Colombia otorga a la defensa y protección de los derechos de las víctimas del terrorismo, quiero llamar la atención sobre el próximo lanzamiento del Manual sobre Mecanismos de Justicia Penal para apoyar a las Víctimas del Terrorismo desarrollado por la Oficina para la Droga y el Delito (ONUDD) en colaboración con algunos Estados, entre ellos Colombia. Esperamos que el Manual sirva como base para las actividades de CTED encaminadas a la construcción de capacidades para garantizar que la voz de las víctimas sea escuchada en los procesos penales.

Muchas gracias, señor Presidente.

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