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Debate sobre la situación relativa a la República Democrática del Congo

(Nueva York, 18 de mayo de 2011)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia

 

Sr. Presidente.

Ante todo, quisiera felicitarlo por haber convocado y por presidir esta importante sesión del Consejo de Seguridad dedicada a la situación de la República Democrática del Congo.

Quisiera también agradecer muy especialmente la intervención del Secretario General, Sr. Ban Ki-moon, así como la presencia e intervención del Ministro de Cooperación Internacional y Regional de la República Democrática del Congo, Sr. Raymond Tshibanda.

La propuesta de centrar nuestra discusión de hoy en la estabilización progresiva de la República Democrática del Congo y determinar las áreas esenciales para este propósito nos conduce a una reflexión sobre las tareas inmediatas que deben realizarse, sin perder de vista que la meta central es ayudar y cooperar con las autoridades e instituciones de la República Democrática del Congo en cuanto al cumplimiento de su responsabilidad primordial de ofrecer seguridad a su población, liderar los procesos de consolidación de la paz y establecer una sociedad pacífica, en la que se respeten y promuevan los derechos humanos de todos los congoleños, con miras a sentar las bases de un desarrollo sostenible y de largo plazo.

En los últimos 15 años, la República Democrática del Congo ha enfrentado dificultades únicas y de magnitud tal que es difícil encontrar en la comunidad internacional ejemplos que sirvan de referencia o que nos permitan dimensionar los problemas que han debido superar su Gobierno, sus instituciones y la sociedad en general. Por ello, Colombia reconoce positivamente los avances logrados hasta el momento y felicita las buenas relaciones existentes entre el Gobierno de la República Democrática del Congo y las Naciones Unidas, cuya contribución y cooperación son esenciales. Sólo a través de la cooperación, el diálogo permanente y franco, y un firme compromiso en el cumplimiento de propósitos establecidos conjuntamente, se logran progresos tangibles y mutuamente beneficiosos.

Si bien son muchas las tareas pendientes en el proceso de estabilización y consolidación de la paz, el documento conceptual preparado por Francia identifica de manera clara y precisa las áreas prioritarias en las que se deben concentrar las acciones. La situación de seguridad, particularmente en la provincia Oriental y en Kivu del Norte y Kivu del Sur, es de especial preocupación. La lucha contra los grupos armados debe librarse paralelamente a la reforma del sector de la seguridad, ofreciendo soluciones integrales que consideren las dimensiones políticas, jurídicas, económicas y de derechos humanos, así como las responsabilidades individuales frente a la justicia y la presencia transfronteriza de ciertos grupos armados.

Se requiere una evaluación completa del proceso de reintegración de los excombatientes en las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo, que sirva para establecer un diálogo con todos los interesados y conduzca a la adopción de correctivos que permitan el pleno control de las autoridades legítimas sobre todos los componentes de las fuerzas armadas.

Las reformas del ejército y la policía deben dinamizarse con la aprobación y la implementación de la legislación necesaria, paralelamente a la capacitación y el establecimiento de estructuras institucionales que respondan a una clara subordinación de las fuerzas armadas frente a la autoridad civil.

El éxito de los procesos electorales de 2011 y 2012 es de importancia capital para el futuro de la República Democrática del Congo. Por esto, la participación de las Naciones Unidas, en particular, y de la comunidad internacional, en general, en las próximas elecciones debe partir del reconocimiento de la titularidad y la responsabilidad de las autoridades e instituciones congoleñas en la conducción de todo el proceso electoral.

Las medidas legislativas, institucionales y logísticas para el desarrollo de unas elecciones pacíficas, libres, justas y transparentes deben estar acompañadas de condiciones que promuevan un ambiente político pacífico, ordenado y de sana deliberación, en la que todos los actores políticos puedan disfrutar plenamente de sus derechos. La formación cívica de la población juega aquí un papel fundamental. Un diálogo permanente y fluido con la Comisión Nacional Electoral Independiente es determinante para identificar áreas y necesidades concretas en las que se pueda brindar asistencia, y la comunidad de donantes está llamada a honrar sus compromisos de financiación en los próximos comicios. El Gobierno, al financiar el 60%, como lo acaba de informar el Ministro Tshibanda, está cumpliendo con su parte y su responsabilidad.

La consolidación de las instituciones democráticas y la autoridad estatal sobre todo el territorio solo será posible con la adopción de medidas que consideren el carácter interdependiente de los aspectos de seguridad, capacidad institucional, promoción y protección de los derechos humanos y desarrollo.

Es de especial relevancia la lucha contra las violaciones de los derechos humanos y frente a todo tipo de violencia, incluida la violencia sexual, que ha sido uno de los casos más extremos de que se haya ocupado el Consejo, como ya varios de mis colegas lo han señalado. La República Democrática del Congo, con el firme apoyo de la comunidad internacional, debe continuar realizando acciones como el juicio y la condena del Teniente Coronel Kibibi y de otros 10 oficiales más, dado que el enjuiciamiento de los responsables es un elemento fundamental de prevención de este tipo de situaciones y promueve el desarrollo de capacidades nacionales para reducir la impunidad en beneficio de la legitimidad institucional.

El proceso de estabilización será exitoso únicamente si parte de una perspectiva que conduzca sus acciones hacia el desarrollo del potencial productivo del país.

Es importante que la República Democrática del Congo continúe su lucha contra la explotación ilícita de recursos naturales y aplique las decisiones adoptadas en la cumbre de Lusaka para contribuir así a la plena utilización de sus recursos naturales como motor del desarrollo y bienestar para su población.

Al concluir, quisiera desear al Gobierno y al pueblo de la República Democrática del Congo el mayor de los éxitos en la preparación y realización de las próximas jornadas electorales para asentar sólidos cimientos democráticos que aseguren la convivencia pacífica y la prosperidad del país.

Gracias.

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