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Informe de la Comisión de Consolidación de la Paz

(Nueva York, 23 de marzo de 2011)

Intervención de S.E. Embajador Néstor Osorio, Representante Permanente de Colombia

 

Señor Presidente,

Quiero, en primer lugar, agradecer la presentación y el informe de la Comisión de Consolidación de la Paz (S/2011/41) presentado por el Embajador Wittig, ex Presidente de la Comisión de Consolidación de la Paz. El trabajo que ha cumplido al frente de la Comisión es digno de elogio y reconocimiento. También quiero saludar al Embajador Gasana, que ahora conduce esas labores, a quien deseamos el mejor de los éxitos.

Las actividades realizadas por la Comisión de Consolidación de la Paz durante este último año y medio evidencian los importantes logros en el cumplimiento de su mandato, así como la necesidad de avanzar de manera integral en la implementación de las resoluciones aprobadas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad en cuanto a las recomendaciones derivadas del examen de la estructura de las Naciones Unidas para la consolidación de la paz.

Los diversos actores involucrados en la consolidación de la paz ponen de manifiesto la recurrente necesidad de identificar áreas de trabajo conjunto, cooperación y coordinación, con el propósito de evitar la duplicación de esfuerzos, propiciar sinergias y dar el mejor uso posible a los recursos disponibles. En este sentido, es de destacar el liderazgo asumido por la Comisión para lograr los máximos beneficios de las capacidades disponibles de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales y la comunidad de donantes, así como para facilitar asociaciones y una mayor coordinación con las entidades que participan en estas iniciativas. Por ello, valoramos positivamente la colaboración de la Comisión con las organizaciones regionales y las instituciones financieras internacionales, tales como la Unión Africana, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Con el reciente ingreso de Liberia y Guinea al programa de la Comisión, el imperativo de la titularidad nacional se hace aún más evidente, dado que el papel de la comunidad internacional se dirige a prestar asistencia a la creación de un proceso nacional, basándose en las necesidades identificadas por el propio país afectado. Un paso importante en la aplicación de este principio se dio con la Declaración de compromisos mutuos en la consolidación de la paz en Liberia, por lo que alentamos a la Comisión a continuar enfocando sus actividades en este sentido.

Un aspecto central en la evaluación de las actividades de la Comisión es su relación institucional con los órganos principales de las Naciones Unidas, particularmente con el Consejo de Seguridad. Al interior del Consejo se debe intensificar la participación de los presidentes de las configuraciones especiales en las sesiones en las que se examina la situación del país del que se ocupan, con el propósito de facilitar la integración de la labor de los agentes de las Naciones Unidas sobre el terreno, mejorar la planificación y delimitar de manera clara las acciones a desarrollar frente a los componentes de consolidación de la paz en las operaciones de mantenimiento de la paz.

Acogemos satisfactoriamente el propósito de la Comisión de presentar informes más analíticos donde se traten cuestiones como la utilización y el fomento de las capacidades nacionales y la sostenibilidad de los recursos. El estudio de estas y otras cuestiones debería ser presentado de forma transversal a las diferentes configuraciones, de manera que se promueva la evaluación de sus actividades frente a las competencias otorgadas en su mandato.

Por último, permítaseme subrayar la necesidad de aumentar nuestro compromiso político, económico y técnico con la Comisión, pues sólo con un decidido apoyo podremos desarrollar todo su potencial y otorgarle el papel central que desempeña para evitar el resurgimiento de los conflictos.

Gracias señor Presidente.

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